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Bandera de los EE. UU.

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Eliminación de la hepatitis B en los EE. UU. - ¡Las madres importan!

18 de mayo de 2015

Nota del editor: esta entrada de blog es un cruce de información con blog.aids.gov. La fecha de publicación original fue el 12 de mayo de 2015. Lee la publicación original.

Corinna Dan, R.N., M.P.H.Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), cada año, 25,000 mujeres con infección crónica por hepatitis B dan a luz. Conforman un subgrupo de los 700,000 a 1.4 millones de personas que padecen una infección crónica por hepatitis B dentro de Estados Unidos, pero merecen nuestra especial atención porque están sujetas al riesgo de infección por hepatitis B perinatal, que se produce cuando el virus se transmite de madre a hijo. Aunque dicha transmisión es totalmente prevenible, aproximadamente 952 bebés en Estados Unidos contrajeron esta infección perinatal en 2009, el año más reciente del cual se tienen datos estimados.

Dado el número relativamente pequeño, aunque tenazmente persistente, de infecciones perinatales por hepatitis B en Estados Unidos, el Plan de acción contra la hepatitis viral (plan de acción) de la nación establece como uno de sus objetivos prioritarios la eliminación de la transmisión perinatal de hepatitis B en Estados Unidos para el 2020. El número anual invariable de casos de hepatitis B por infección perinatal es particularmente preocupante porque aproximadamente un 90% de los recién nacidos infectados con el VHB desarrollan una infección crónica; hasta un 25% de estos niños morirá de cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado con el paso de los años.

Un factor clave para lograr este objetivo es que todas las embarazadas se sometan a una prueba de hepatitis B, a fin de que puedan tomarse las medidas adecuadas al momento del alumbramiento de un bebé cuya madre haya tenido una prueba con resultado positivo de hepatitis B crónica, lo que incluye, específicamente, medidas de profilaxis posteriores a la exposición (como la inmunoglobulina contra la hepatitis B y la vacuna contra la hepatitis B) para todos los bebés nacidos de mujeres infectadas con el VHB.

Afortunadamente, de acuerdo con un análisis efectuado por los CDC en 2014, más del 96% de todas las mujeres embarazadas de Estados Unidos se someten a una prueba para detectar una posible infección por hepatitis B, como parte de su cuidado prenatal. En consecuencia, se detecta a tiempo un alto porcentaje de madres que corren el riesgo potencial de transmitir este virus a sus bebés recién nacidos. Aproximadamente un 70% de las mujeres que padecen una infección crónica por hepatitis B son originarias de Asia, las Islas del Pacífico o África, que son las regiones con la mayor prevalencia de infecciones por hepatitis B en todo el mundo. Es posible que hoy en día exista un mayor acceso a esta importante prueba de detección, ya que la misma se encuentra entre los servicios preventivos que los planes médicos tienen la obligación de cubrir sin cobrar copago, de acuerdo con lo establecido en la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio.

Sin embargo, esta prueba de detección es solo el primer paso en la prevención de la transmisión perinatal de la hepatitis B. Las madres cuya prueba da positivo necesitan acceder a servicios de administración de casos, a fin de que sus recién nacidos reciban la supervisión y los servicios adecuados para evitar la transmisión. Estos servicios se ofrecen en todos los estados a través del Programa para la Prevención de la Hepatitis B Perinatal, que es patrocinado por los CDC. Sin embargo, estos programas solo tienen acceso a menos de la mitad del número previsto de bebés nacidos de madres infectadas con el VHB. Teniendo en cuenta este desfase en la identificación de nacimientos, a pesar de los altos índices de pruebas de detección entre las madres, es fundamental que intensifiquemos nuestros esfuerzos orientados a las futuras mamás con pruebas positivas de VHB si queremos lograr nuestro objetivo de eliminar la transmisión madre-hijo de hepatitis B en Estados Unidos.

Los proveedores de servicios médicos son fundamentales en esta iniciativa. De manera que durante esta semana en la que no solo celebramos el Día de la Madre, sino que también conmemoramos la Semana nacional de la salud de la mujer y el Mes de concientización sobre la hepatitis, que se celebra cada mes de mayo, creemos que es el momento ideal para convocar a todos los interesados en lograr este objetivo nacional de eliminar la transmisión perinatal de la hepatitis B, a fin de que concienticen a los proveedores de atención médica y demás personas encargadas de brindar servicios a las mujeres embarazadas sobre las importantes medidas que pueden tomar para ayudarnos a concretar esta meta nacional que puede salvar vidas:

  • Corroborar que todas las futuras mamás se sometan a una prueba de detección de la hepatitis B.
  • Derivar a las mujeres con resultado positivo en la prueba de hepatitis B a:
    • El Programa para la Prevención de la Hepatitis B Perinatal patrocinado por los CDC, en el departamento de salud del estado correspondiente, para que reciban servicios de administración de casos orientados a bebés.
    • Un especialista en enfermedades hepáticas o infecciosas, a fin de que reciban la supervisión y evaluación adecuadas para su tratamiento.

Si definimos nuestro enfoque hacia estas acciones que pueden prevenir la transmisión perinatal de hepatitis B, podremos mejorar la calidad general de la atención médica para mujeres con hepatitis B crónica y acercarnos más al objetivo de eliminar la transmisión perinatal de hepatitis B en Estados Unidos.