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Participa de un ensayo clínico: marca la diferencia

Enero 26 de 2016

Imagen de la campaña Mujeres en ensayos clínicosHe trabajado en el campo de la salud por más de 30 años. Cuando les digo a las personas que trabajo en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., a menudo empiezan a hacerme preguntas sobre su salud. "¿Qué crees que tengo?" "¿Dónde puedo encontrar información sobre mi enfermedad?" "He estado tomando este medicamento. ¿Hay algo mejor?". Recientemente me puse a pensar que durante mi carrera, solo una persona me preguntó sobre los ensayos clínicos. Los ensayos clínicos no surgen en las conversaciones informales. Bueno, quiero cambiar eso. Quiero que las mujeres hablen sobre la importancia de nuestra participación.

Los ensayos clínicos son estudios de investigación que tratan de demostrar la efectividad de una droga, dispositivo, prueba u otro tratamiento. Existen muchas clases de ensayos. En algunos ensayos clínicos participan personas sanas. En otros, personas que tienen una afección médica específica. Algunos ensayos te hacen preguntas sobre un tratamiento que ya iniciaste, y, en otros ensayos, tomas un medicamento nuevo. Algunos ensayos prueban maneras de detectar o diagnosticar enfermedades, en vez de tratarlas.

La decisión de participar en un ensayo clínico se toma después de hablarlo con tu proveedor de atención médica y tu familia. Al igual que con todas las decisiones médicas, tienes que considerar los riesgos y beneficios de participar. El ensayo puede proporcionar tratamientos o pruebas de detección, pero no te garantiza que tu salud mejorará. Ya sea que estés sana o enferma, el medicamento, prueba o tratamiento puede no funcionar para ti.

Marsha B. HendersonLo sé por experiencia. Cuando me diagnosticaron glaucoma, descubrí que los tratamientos estándar no funcionaban para mí. Mi siguiente paso fue someterme a un tratamiento con láser y eso tampoco funcionó. Pasé de preocuparme a tener mucho miedo. Afortunadamente para mí, la cirugía era una opción y está controlando mi afección. Después de la cirugía, mi médico me preguntó si quería participar en un ensayo clínico que buscaba resultados a largo plazo.

Decidí participar porque puedo ayudar a otras personas que pueden necesitar la misma cirugía en el futuro. También participé porque sé que los tratamientos médicos pueden afectar a hombres y mujeres de manera diferente. Las mujeres a veces también tienen distintos efectos secundarios. Del mismo modo, mujeres de diferentes razas, etnias y edades y aquellas con diferentes afecciones de salud y discapacidades tienen distintas necesidades médicas que otras mujeres. Es importante que los ensayos clínicos incluyan los diferentes tipos de pacientes que más probablemente utilicen los productos médicos para comprobar si son seguros y efectivos tanto en hombres como en mujeres. Es por ello que la Oficina para la Salud de la Mujer de la FDA está lanzando una nueva iniciativa nacional para ayudar a crear conciencia sobre por qué las mujeres de todo tipo deberían participar en investigaciones clínicas.

Después de leer esto, espero que empieces a hablar a otras mujeres sobre los ensayos clínicos. Quizás descubras que alguien que conoces ya participó en uno o que una amiga pensó en hacerlo pero no sabe cómo inscribirse. Incluso si no eres elegible para un ensayo, hacer correr la voz a otras mujeres nos ayudará a todas.

Hemos dado grandes pasos en la investigación clínica en los últimos 20 años. Muchas mujeres ya están participando en ensayos clínicos. Para seguir avanzando, todas debemos formar parte. Puedes ayudar al considerar un ensayo para ti misma. Pregúntale a tu proveedor de atención médica si hay un ensayo clínico indicado para ti. Tu participación puede marcar la diferencia para tu salud y para la salud de mujeres como tú.

Visita Mujeres en ensayos clínicos (versión en inglés) para conocer más sobre la participación en ensayos clínicos.