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Bandera de los EE. UU.

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Salir de las sombras, juntos por las mujeres y niñas

9 de marzo de 2015

Nota del editor: esta entrada de blog es un cruce de información con el blog de la Casa Blanca. La fecha de publicación original fue el 10 de marzo de 2015.

Cinta roja de concientizaciónHoy, la Oficina de Políticas Nacionales sobre el SIDA, la Oficina del Vicepresidente y el Consejo de la Casa Blanca para las Mujeres y Niñas conmemoran por 10.° vez el Día Nacional de Concientización sobre el VIH/SIDA en las Mujeres y Niñas. Junto a otras organizaciones y entidades de defensoría federales, nacionales y comunitarias, hoy celebramos los logros que hemos alcanzado hasta el momento en la optimización de la calidad de vida de las mujeres y niñas afectadas por el VIH, y tomamos conciencia de la labor que aún tenemos por delante.

Esta conmemoración pone de manifiesto nuestros grandes avances en la prevención y el tratamiento del VIH en las mujeres y niñas de todo Estados Unidos. La implementación de los medicamentos antirretrovirales ha permitido reducir el índice de mujeres que mueren por SIDA y ha brindado a las mujeres embarazadas un medio confiable para proteger a sus bebés del virus. De hecho, los índices de transmisión madre-hijo siguen disminuyendo, aunque es mayor el número de mujeres con VIH que dan a luz. Según lo establecido en la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, los nuevos planes de salud tienen la obligación, desde ahora, de cubrir las pruebas de detección de VIH sin costos compartidos para todas las personas de entre 15 y 65 años, mujeres embarazadas y demás personas que corran un alto riesgo de infección.

Pero nuestra labor está lejos de concluir: hoy en día, solo la mitad de las mujeres que viven con VIH, aproximadamente, reciben tratamiento médico y solo 2 de cada 5 ha alcanzado la supresión viral. Las mujeres se enfrentan a problemas y obstáculos muy particulares, y entre ellos, la violencia es uno de los peores. El abuso sexual y la violencia de pareja (IPV, por sus siglas en inglés) son dos situaciones que obstaculizan gravemente la posibilidad de las mujeres de prevenir y tratar el VIH. La IPV, que suele incluir relaciones sexuales no consensuadas, incrementa el riesgo de una mujer de infectarse con VIH y reduce su capacidad de exigir medidas de prevención, como la práctica de la monogamia y el uso de condones. De hecho, las mujeres que son víctimas de una relación abusiva son cuatro veces más propensas a contraer infecciones de transmisión sexual, una de las cuales es el VIH, en comparación con las mujeres que no tienen este tipo de relaciones. Las mujeres que son parte de una relación abusiva pueden demorar las pruebas de detección y el tratamiento por miedo a sufrir violencia, y en el caso de aquellas que han sido forzadas a tener relaciones sexuales, es poco probable que alguna vez se hayan sometido a una prueba de VIH. En el caso de las mujeres que viven con VIH y sufren violencia, también es cuatro veces más probable que el tratamiento antirretroviral no sea efectivo, lo cual perjudica el futuro de su salud aún más.

Además, las mujeres que tienen un diagnóstico de VIH positivo corren un mayor riesgo de sufrir violencia física. El cincuenta y cinco por ciento de las mujeres que viven con VIH sufren violencia de pareja, porcentaje que duplica el índice nacional, y corren el riesgo de provocar a sus parejas abusivas si les cuentan sobre su estatus positivo.

Es fácil restar importancia a estos problemas porque son de otras mujeres o de otras personas. Pero lo cierto es que nos afectan a todos. Todas las mujeres, sin importar su condición, corren riesgo, y eso incluye a nuestras madres, hermanas, hijas, sobrinas, amigas y compañeras de trabajo. Si queremos empoderar a las mujeres para que protejan su salud, independientemente de su situación frente al VIH, debemos neutralizar los riesgos específicos que las mujeres corren de infectarse con este virus y de sufrir IPV mediante investigaciones e implementación de políticas relevantes.

Es por eso que en 2012, el presidente Obama firmó un memorándum presidencial, mediante el cual se creó un equipo de trabajo interagencial federal con el objetivo de atacar la intersección de estas epidemias entrelazadas. En octubre pasado, publicamos la primera actualización anual sobre el progreso de la implementación y hoy, nos enorgullece anunciar la adopción de nuevas medidas, por parte de agencias federales y organizaciones comunitarias, para poner en práctica nuestras recomendaciones:

  • El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los EE. UU. (HUD, por sus siglas en inglés) se han unido para respaldar un acuerdo interagencial de $9 millones para financiar viviendas transitorias para mujeres con VIH que puedan ser víctimas de violencia. Hoy, el DOJ y el HUD anunciaron la publicación de la circular federal sujeta a comentarios que trata sobre estos nuevos subsidios que estarán disponibles a mediados de esta primavera.
  • La Oficina de Salud para Adolescentes de HHS ha lanzado una nueva iniciativa de financiación orientada a respaldar la implementación de un centro nacional de recursos para el VIH/SIDA que ofrecerá innovadores recursos de prevención del VIH orientados a adolescentes. El nuevo centro de recursos promoverá la implementación de mejores prácticas basadas en evidencias y dirigidas específicamente a los jóvenes adolescentes.
  • La Línea Nacional de Ayuda Contra la Violencia Doméstica, fundada por la Administración para Niños y Familias (ACF, por sus siglas en inglés) de HHS, anunció los resultados obtenidos en la reciente encuesta efectuada a los usuarios de sus servicios, en relación con su conocimiento sobre los factores de riesgo asociados al VIH, recientes pruebas de detección de VIH y conocimiento sobre los servicios y recursos relativos al VIH; esta información permitirá identificar las carencias de información de la comunidad en cuanto a la conexión entre VIH y violencia.
  • The Institute on Domestic Violence in the African American Community (IDVAAC), que también ha recibido fondos de la ACF, anunció su decisión de convocar cuatro mesas de debate regionales en vecindarios con alta prevalencia de VIH, en las que buscará reunir a personas que son referentes de la comunidad afroamericana local en los temas de violencia doméstica y VIH, con el objetivo de abordar, junto al Departamento de Salud local, posibles maneras de romper el hermetismo entre quienes trabajan en el área del VIH y en el área de la violencia doméstica para que aúnen fuerzas en favor de las mujeres que corren un alto riesgo en cada localidad.

Ahora te pedimos que tú también te sumes, para ser parte de una comunidad que trabaja conjuntamente con el fin de mejorar las vidas de todas las mujeres de Estados Unidos. Juntos, seguiremos apoyando a las mujeres y niñas, luchando por su derecho a la salud, la seguridad y el bienestar, y progresando hacia la meta de una generación libre de SIDA.