Chicas, nunca hubo mejor momento para comenzar a controlar su salud

Nota del editor: este blog fue extraído womenshealthmag.com. La fecha de publicación original fue el 9 de mayo de 2016. Lee la publicación original.

Logotipo de la Semana Nacional de la Salud de la MujerCrecer es un proceso natural. Cumplir el deber civil como jurado, pagar impuestos sobre la renta, hacer cambios de aceite, ahorrar para la jubilación; son muchas las obligaciones que debemos asumir en la adultez de las cuales nadie nos advierte. Pero en determinado momento, descubres que tienes el control de tu vida. Tienes la capacidad e inteligencia necesarias para afrontar cualquier cosa que se te presente. Todo lo que debes hacer es asumir la responsabilidad.

Si hablamos de salud, debes saber que la tuya puede verse afectada de por vida debido a las decisiones que tomes desde los 20 hasta pasados los 30 años. Por lo tanto, las preguntas obligadas son: ¿te haces los controles anuales de rutina?, ¿consultas a tu médico o enfermero antes de que ese dolor molesto se vuelva insoportable?, ¿eres honesta contigo misma respecto de tus hábitos alimenticios?, ¿duermes lo suficiente? Si necesitas una excusa para empezar, esto es lo que debes saber: ¡estamos en la Semana Nacional de la Salud de la Mujer (NWHW, por sus siglas en inglés) (versión en inglés), por lo cual, este es el momento ideal para que asumas el control de tu salud!

Nancy LeeEsto puede parecerte intimidante, pero no tiene que serlo. A continuación, encontrarás algunos consejos simples para comenzar:

  1. Ten confianza. Conoces mejor que nadie todo lo referente a tu salud. Sabes lo que comes, la frecuencia con la que haces ejercicio, la cantidad que bebes y lo que haces para aliviar el estrés. Sé sincera con tu médico o tu enfermero respecto de tu situación actual y ellos te ayudarán a alcanzar la que deseas.
  2. Piensa en lo que quieres. Tómate un tiempo para pensar en tus metas de salud, tus hábitos y tus antecedentes familiares. (¿Necesitas ayuda para empezar? Visita el sitio de NWHW y elige tu grupo etario para obtener una lista de cuestiones a considerar). ¿Hay alguna enfermedad que te preocupe? ¿Necesitas ayuda para manejar el estrés? Anota cualquier pregunta o preocupación que tengas. Tu médico o enfermero son tan importantes para tu salud como lo es el mecánico para tu vehículo; están para ayudarte pero tienes que decirles cuál es el problema y qué necesita mejorar.
  3. Programa una cita para una visita médica anual. Tu visita médica anual es el primer paso que debes dar para tomar el control de tu salud. Es la oportunidad que tienes de hablar con tu médico o enfermero sobre tus hábitos y tus antecedentes familiares, y para elaborar con cualquiera de ellos un plan que te permite alcanzar tus metas de salud. Lleva a la cita las preguntas o inquietud que tengas, junto con una lista de los medicamentos recetados y de venta libre que tomes. También es buen momento para averiguar qué vacunas y pruebas de diagnóstico podrías necesitar. ¿Sabes cuál es la mejor parte? Las visitas médicas de rutina están cubiertas por la mayoría de los planes de salud, y no tienen costo adicional para ti. (Si necesitas ayuda para encontrar un proveedor de atención médica, ingresa tu código postal en esta barra de búsqueda y el sistema te indicará una clínica cercana).
  4. Practica, practica, practica. A veces, debemos hablar con nuestros médicos de temas que nos avergüenzan. Pero actuar con adultez implica respirar hondo y enfrentar esos temas dejando la vergüenza a un lado. Sin embargo, hay métodos para lograr que sea menos incómodo hablarlos. Puedes contárselos a tu mamá o mejor amiga para praticar; si te animas a hablar de ellos en voz audible, la próxima vez te resultará menos difícil hacerlo. También puedes ponerlos por escrito, imprimirlos y leerlos en voz alta en la cita. Si puedes enviarle un email a tu médico o enfermero con anticipación, eso también puede simplificar la conversación. Si tu médico o enfermero es hombre y te sentirías más cómoda con una mujer, pregunta si hay alguien más en el consultorio con quien puedas hablar. Sin importar lo que hagas, tienes que saber que los médicos y los enfermeros lo han visto y oído todo, ¡nada les resulta embarazoso!
  5. No relegues tu salud. Eres una mujer inteligente, no necesitas que un profesional médico te diga si estás comiendo de forma saludable o si estás durmiendo lo suficiente. Si sabes que hay áreas de tu vida en las que deberías hacer cambios, ¡no pierdas más tiempo! Busca la manera de caminar más cada día. ¡Deja de fumar! Dale a tus días un toque interesante con recetas y planes de comidas nuevos. ¡Lleva un control de tu actividad física y tu dieta (y consulta la información nutricional de más de 8,000 comidas) de forma gratuita! Hay muchísimas aplicaciones que te ayudan, entre otras cosas, a llevar un control de tu ciclo menstrual o tener tus registros médicos ordenados en un solo lugar.
  6. No descuides tu salud mental. Gozar de buena salud mental es parte fundamental de tu bienestar general. Haz todo lo que este en tus manos para lidiar con los altibajos del proceso de crecimiento en maneras que no te perjudiquen. Pero si lo que haces no funciona, habla con tu médico o tu enfermero. Enfrenta con honestidad temas como el estrés, la depresión y cualquier otra inquietud de salud mental que puedas tener. A veces todos necesitamos un poco de ayuda.
  7. Prioriza lo saludable y elimina lo que te perjudica. Eso significa dejar de comer copas de helado con doble baño de caramelo a la medianoche (o por lo menos, dejar de hacerlo todos los días). Pero también significa comenzar a usar cinturones de seguridad y cascos de motocicleta, dejar de fumar (¿ya lo mencioné?) y nunca enviar mensajes de texto mientras conduces. Optar por lo saludable y lo seguro es una elección.

Esta Semana nacional de la mujer, decídete a crecer implementando en tu vida los mejores cambios posibles. ¡Fíjate metas, elabora un plan para alcanzarlas y asume el control de tu vida!