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Conversa con tus hijos sobre el abuso sexual

Abril 29 de 2015

Advertencia sobre contenido: abuso (físico, emocional, sexual), violación, abuso sexual

Nota editorial: este blog ha sido extraído de Huffingtonpost.com. La fecha de publicación original fue el 29 de abril de 2015. Lee la publicación original.

Madre e hija en una camaAbuso sexual: es un tema horrible, y uno de los más difícil sobre los que hablar. Pero como padres, abuelos, tías, tíos, maestros y mentores, debemos enfrentar la realidad de que los niños de nuestras vidas pueden correr riesgo. La mayoría de las personas que han sido abusadas sexualmente sufrieron el primer abuso a los 25 años. Y el 40% de las víctimas de sexo femenino fueron abusadas antes de los 18 años. Me resulta horroroso y desgarrador pensar en la cantidad de niños, adolescentes y adultos jóvenes que han sido víctimas durante sus años de formación. Pero podemos hacer algo al respecto. Podemos continuar hablando abiertamente y de forma responsable sobre el abuso sexual y el daño que causa. Y quizás lo más importante es que podamos hablar con nuestros hijos sobre el tema y lo que se puede hacer al respecto.

El primer paso hacia el cambio es definir el problema, particularmente para las personas jóvenes que quizás no lo comprendan. El abuso sexual es cualquier tipo de comportamiento o contacto sexual que sucede sin el consentimiento de todos los participantes. Consentimiento (o acuerdo de libre voluntad y determinación) se define legalmente de forma diferente en los distintos estados y bajo distintas circunstancias. La edad del consentimiento también varía de un estado a otro. Algunas personas no pueden dar consentimiento legalmente, aunque quisieran. Los niños y adolescentes, por ejemplo, no pueden aceptar tener actividad sexual; por lo tanto, cualquier adulto (y a veces otros niños) que tiene sexo con ellos estaría violando la ley, aunque el niño lo acepte. No todos los abusos sexuales implican ataque físico. Puede ser verbal (como acoso sexual) o visual (como "exhibicionismo" o ser obligado a ver pornografía).

A veces, las personas amenazan o presionan para obtener consentimiento cuando saben que la otra persona no quiere darlo. Un propietario que amenaza con desalojar a una arrendataria, un marido que le dice a su esposa que se debe toda a él, un novio que ruega en forma repetida hasta que su novia cede son todos casos en los que se usa coerción sexual, el acto de usar la presión, la culpa, el alcohol, las drogas o la fuerza para tener relaciones sexuales con alguien en contra de su voluntad. Como otros tipos de abuso sexual, la coerción puede suceder con cónyuges, novios, novias, familiares, amigos, compañeros de trabajo, jefes y citas. Incluso si la persona lo acepta, el sexo forzado no es consentido porque el consentimiento no es dado libremente. Debido a que la coerción puede parecer consentida, algunos sobrevivientes quedan confundidos o con culpa por participar. Puede ser particularmente confuso para un niño o adolescente comprender que no es su culpa.

Les decimos a nuestros hijos que tengan cuidado en las calles oscuras y con los hombres extraños. Sin embargo, según revelan algunos estudios, la gran mayoría de los abusos son cometidos por alguien que ya conocen.Los números son impactantes: aproximadamente el 75 % de las mujeres que fueron forzadas a tener sexo fueron obligadas por una pareja actual o expareja. A los hombres tampoco les va tan bien: más de la mitad de los hombres que sufrieron violación fueron violados por un conocido. Estos números reflejan la horrible realidad de que a menudo la persona que abusa de nosotros es alguien a quien amamos y en quien confiamos.

Dra. Nancy Lee¿Qué puedes hacer para proteger a tus hijos? Edúcalos. Háblales sobre qué es el abuso sexual y diles que está bien que cuenten si pasa algo malo, aunque no los hayan tocado. Enséñales maneras seguras de demostrar afecto. Enséñales qué deben esperar de amigos, familiares y otras personas, además de cómo deben tratarlos a cambio. Debe quedar claro que nunca tienen derecho a presionar a nadie a hacer algo que no quiere y que nadie tiene derecho a presionarlos a ellos tampoco, aunque estén enamorados. Diles qué deben hacer si ven a un amigo aprovecharse de alguien. Hazles saber que tienen el poder de hablar si su instinto les dice que algo anda mal. Decir "los varones son así" y "así es como te demuestra ella que le gustas" no debería justificar un mal comportamiento y la falta de respeto. Cuando permitimos que se traten de una manera que no les permitiríamos a los adultos, los niños están destinados al fracaso y quedan en una situación vulnerable. No es fácil hablar de temas difíciles como estos; por lo tanto, utiliza estos consejos que te ayudarán a iniciar la conversación y estos consejos que te ayudarán a hablarles a tus hijos sobre la violencia de pareja y sobre cómo tener relaciones sanas. Girlshealth.gov también tiene excelentes recursos para ti y tus hijas para saber qué esperar tanto de los amigos como de las parejas y cómo ser una amiga y novia respetuosa con otra persona.

No podemos seguir ignorando el abuso sexual en relaciones establecidas. La mayoría de los perpetradores son novios, novias, familiares, citas o amigos, alguien a quien los jóvenes no pueden ver como una amenaza. Debemos enseñarles a las niñas y a los niños sobre las relaciones saludables mucho antes de que tengan la posibilidad de aprender por experiencia propia lo que es una relación enfermiza. Estas conversaciones pueden tener lugar de manera temprana y ser trabajadas en todo tipo de situaciones diarias.

Si les enseñamos a nuestros hijos a saber qué esperar de una relación saludable, a lo largo de sus vidas, podemos ayudarles a reconocer cuando algo anda mal y obtener ayuda cuando la necesiten. Esto es importante no solo para el bienestar de nuestros hijos sino también para los adultos que serán.