La salud de la mujer me eligió

Logotipo del 25.° aniversario de la OWHComo parte de la celebración de nuestro 25º aniversario invitaremos a ex miembros del personal y a empleados actuales de la OWH para que no solo compartan sus experiencias relativas al trabajo realizado en favor de la salud de la mujer y al progreso del cual han sido testigos, sino que además nos cuentes las esperanzas que albergan para el futuro. Nuestra primera bloguera invitada es la Dra. Wanda K. Jones, directora de la OWH desde 1998 a 2009 y actual asesora sénior del subsecretario de salud, específicamente de la Oficina de la Subsecretaría para la Preparación y la Respuesta, en el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Yo no elegí trabajar en la salud de la mujer. Fui elegida. Vi a las mujeres marginadas en la epidemia de VIH/SIDA. Escuché llamarlas mentirosas porque la mayoría de las mujeres con SIDA de ese entonces no encajaba dentro de los grupos de personas estereotipadas que se contagiaba de VIH y porque existía un prejuicio cada vez más marcado de que el VIH no podía transmitirse a través del sexo entre heterosexuales. En general, la salud de la mujer se ignora con mucha facilidad y no se considera parte del sistema convencional de cuidado de la salud. Hay una tendencia a volver a la "medicina bikini", que se centra solo en los senos y en los órganos reproductivos, cuando de hecho las hormonas de las mujeres también influyen en otros sistemas de su cuerpo. Si no hay información bien fundamentada y transparente sobre las mujeres, deseos de terminar con la ignorancia respecto del estado de salud, acceso a atención médica según la cultura y centrada en el paciente, y no hay resultados que responsabilicen al sistema (no a los pacientes), la salud de la mujer seguirá siendo ignorada. A su vez, esto limitará la capacidad de todo el sistema de atención médica para reducir los costos y mejorar la atención.

De manera que cuando me dieron la oportunidad de estar al frente de la OWH del HHS, lo vi como una oportunidad para luchar por mejores políticas nacionales para las mujeres y por su integración en las iniciativas de todo el HHS.

Durante el período que desempeñé mi cargo, me enfoqué personalmente en varios asuntos, incluyendo el modo de recopilar, analizar e informar los datos sobre mujeres, y la incidencia negativa de la violencia y el abuso sobre la salud de la mujer. Logramos fabulosos avances. Me enorgullece particularmente la manera en la que llegamos a las niñas con mensajes de salud apropiados para la edad, nuestro increíble sitio web que está en constante evolución y nuestra presencia en las redes sociales (con la primera sección sobre salud del hombre del HHS y una sección de recursos para mujeres con discapacidades), nuestro rol como socio fundador en la campaña Heart Truth, y la evaluación que hicimos para saber si las estrategias enfocadas en el género (no solo "enfocadas en la salud de la mujer") mejorarían los resultados y ayudarían a destacar las oportunidades de tratar afecciones que no suelen consideran parte de la "salud de la mujer", como la diabetes y la obesidad.

Dimos enormes pasos en materia de salud de la mujer en los últimos 25 años, pero cada uno de esos años también incluyó decepciones. Una de las cosas más emocionantes que sucedieron tiene que ver con el progreso que hicimos en los procedimientos de diagnóstico por imágenes no invasivos, como la imagen por resonancia magnética (IRM) y el ultrasonido. Pero estos procedimientos también han reemplazado al buen análisis de los antecedentes médicos y llevaron a un sobrediagnóstico de afecciones en mujeres que no necesariamente les provocarán una muerte prematura.

Y seguimos logrando avances. Por ejemplo, ahora tenemos mejores herramientas genéticas para la evaluación de riesgos y diagnóstico, pero la mayoría de los proveedores clínicos no están equipados para usarlas. Incluso al avanzar en el reconocimiento y tratamiento de la depresión, los estigmas sistémicos y sociales persisten. Las vacunas para el virus del papiloma humano podrían prácticamente erradicar por completo el cáncer de cuello uterino, sin embargo están enredados en la batalla sobre la calidad de la atención de la salud reproductiva que permite a Estados Unidos liderar a casi todos los países desarrollados en materia de embarazos no planificados. No estamos donde deberíamos estar, especialmente considerando que tenemos el sistema de atención médica más caro en el mundo.

El hecho es que el género incide enormemente en la vida de las personas. No debería ignorarse. Pienso que la OWH debería formar parte de la agenda sobre enfoques de políticas y programas en el HHS, independientemente de si el tema se considera o no "salud de la mujer". Debería usar sus recursos para explorar y evaluar diferentes enfoques con el objetivo de cambiar el sistema. De lo contrario, los resultados siempre serán los mismos.

En los próximos 25 años, quisiera que el tema "salud de la mujer" esté en los estantes de la sección de Historia de la Medicina. Debería ser una reliquia. Las personas deberían horrorizarse al saber que alguna vez las mujeres no fueron incluidas en los estudios por miedo a un posible embarazo en el futuro, o que hubo una época en que los datos no se recopilaban ni analizaban según el género de la persona. Debería dejarnos azorados el hecho de que alguna vez pensamos que solo los senos y los órganos reproductivos definían a una mujer. Deberíamos asombrarnos ante el hecho de que alguna vez la complejidad, ya sea en cambios hormonales durante la vida de una mujer, factores determinantes sociales como el género o la interdependencia de biología-cerebro, se consideró demasiado marcada como para tenerse en cuenta en la intervención. Espero que en 25 años, lo tengamos más claro.

Wanda JonesLa Dra. Wanda K. Jones es asesora sénior del subsecretario de Salud de la Oficina del Subsecretario de Salud (OASH), Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. Ella está designada a la Oficina de Políticas y Planificación, en la Oficina de la Subsecretaría para la Preparación y la Respuesta (ASPR). Antes de aceptar la designación a comienzos de 2016, se desempeñó como principal asesora del subsecretario de Salud en la OASH. La Dra. Jones paraticipa activamente en las iniciativas del Departamento relacionadas con la salud mundial, la continuidad de las operaciones, la planificación estratégica y una amplia gama de asuntos que se manejan dentro de la OASH y ASPR.

Desde febrero de 1998 hasta diciembre de 2009, la Dra. Jones fue subsecretaria adjunta de Salud, Salud de la Mujer, y directora de la Oficina para la Salud de la Mujer. En ese puesto la Dra. Jones enfatizó la importancia de eliminar las disparidades en la salud mediante la atención al VIH / SIDA y a la violencia contra la mujer, el apoyo a mujeres con discapacidades y la ayuda a las mujeres para que tengan mejor acceso a servicios y programas de atención médica.

La Dra. Jones se unió al HHS en 1987 y fue reconocida por su liderazgo y sus contribuciones a las comunidades de salud pública federal y estatal. Recibió el Premio Presidential Rank Award como Meritorious Executive of the Senior Executive Service en 2011.