6 de julio de 2017
Como terapeuta de recreación, defensora de discapacitados y alguien con una discapacidad, aprendí de manera temprana en mi vida que tener una actitud positiva y predisposición para intentar eran la clave para seguir adelante y poder superar las barreras para hacer posible cualquier cosa. Con el paso de los años, tuve la gran fortuna de conocer a cientos de mujeres que tienen una asombrosa capacidad para aceptar sus habilidades. Mujeres con discapacidad que son maestras, hacen trabajo voluntario en su comunidad y se ocupan de sus familias. Me reuní con mujeres con discapacidad que dirigían organizaciones grandes, viajaban por el mundo y competían en eventos deportivos internacionales. Mujeres que son abogadas, músicas y artistas. Y si bien la actitud y la voluntad son muy importantes, también lo son el acceso y la igualdad.