Un proyecto de la Oficina para la Salud de la Mujer del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.

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¿Qué hacer durante un ataque cardíaco?

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En el hospital

Cuando llegas a la sala de emergencias (ER, por sus siglas en inglés) ya estás en el carril rápido hacia el tratamiento. El equipo de la sala de emergencias continuará controlando tus signos vitales y dándote oxígeno. Los médicos usarán tus síntomas, los antecedentes médicos tuyos y de tu familia, y los exámenes de diagnóstico para ver si estás sufriendo un ataque cardíaco y elegir el mejor tratamiento.

Pruebas para detectar ataques cardíacos
  • Electrocardiograma (ECG o EKG) - Este examen detecta y registra la actividad eléctrica del corazón. Ciertos cambios en el aspecto de las ondas eléctricas en un electrocardiograma son pruebas claras de un ataque cardíaco. Un electrocardiograma puede además mostrar si estás teniendo arritmia (latidos del corazón anormales), que puede ser causada por un ataque cardíaco (u otras afecciones). Si el electrocardiograma indica que estás sufriendo un ataque cardíaco, los médicos comenzarán el tratamiento inmediatamente.

    Más información sobre electrocardiogramas » 

    Cuando tengas que hacerte un electrocardiograma, te acostarás y un enfermero o técnico limpiará de 10 a 12 áreas en tu pecho, brazos y piernas. Luego pegará unas almohadillas autoadhesivas en tu piel, conectadas a una máquina que registra la actividad eléctrica del corazón como líneas de onda en una tira de papel en movimiento. Debes permanecer acostada durante el examen, que puede durar alrededor de dos minutos.


  • Exámenes de sangre - Durante un ataque cardíaco, las células del músculo cardíaco mueren y se rompen de golpe, lo que libera ciertas proteínas dentro del torrente sanguíneo. Los exámenes de sangre pueden medir la cantidad de estas proteínas, "marcadores" del daño cardíaco. Los exámenes se repiten a menudo para ver si hay cambios en el tiempo.

    Más información sobre exámenes de sangre » 

    Para estos exámenes, se tomará una muestra de sangre de una vena en tu brazo o de un pinchazo en tu dedo. Los exámenes de sangre más comunes para un ataque cardíaco son:

    • Troponina cardíaca - Un marcador liberado por el músculo cardíaco lesionado. No se encuentra en la sangre de las personas sanas. Se realiza este examen a todos los pacientes con dolor de pecho u otros síntomas de ataque cardíaco.
    • Creatina quinasa-MB (CKMB) - Otro marcador que se produce cuando se daña el músculo cardíaco. El examen de Creatina Kinasa-MB puede además decir si los tratamientos para restaurar el flujo sanguíneo están funcionando.
    • Mioglobina - Este es el mejor examen para diagnosticar un ataque cardíaco muy tempranamente. Puede no ser exacto si tienes una herida u otra afección que cause daño muscular

  • Exploración nuclear - Este examen muestra áreas del corazón que pueden estar dañadas porque no están recibiendo suficiente sangre. También puede revelar problemas con la acción de bombeo del corazón.

    Más información sobre exploraciones nucleares » 

    Para llevar a cabo este examen, se inyecta una pequeña cantidad de colorante radiactivo dentro de una vena, generalmente en el brazo. Una cámara colocada sobre el corazón registra si el colorante es tomado por el músculo cardíaco (áreas sanas) o no (áreas dañadas). La cámara también puede decir cuán bien bombea el corazón Este examen también puede realizarse durante el ejercicio para ver cómo bombea tu corazón cuando está trabajando fuerte.


  • Angiografía coronaria (o arteriografía) - Un examen que puede mostrar la localización exacta del bloqueo o reducción en la arteria que suministra sangre al corazón.

    Más información sobre angiografía coronaria » 

    Durante este examen, se introduce en tus arterias un largo tubo delgado, llamado catéter, a través de un pequeño corte en tu ingle (en la parte superior del muslo) o en el brazo. Se guía el catéter a través de tus arterias hasta tu corazón y se libera un colorante de radiografías, desde la punta del catéter, dentro del torrente sanguíneo. Mientras tu corazón bombea, se filma el colorante para crear un angiograma, que es una película radiográfica de la sangre que fluye a través de tus arterias Si se encuentra un bloqueo, puede usarse un procedimiento llamado angioplastia para abrir la arteria.


  • Radiografía de tórax - Un examen que toma fotografías radiográficas de los órganos en tu tórax, incluyendo el corazón y los pulmones. Aunque una radiografía de tórax no puede diagnosticar un ataque cardíaco, puede utilizarse para encontrar otras causas para tus síntomas (tales como problemas de pulmón)

    Más sobre radiografías de pecho » 

    Para realizar una radiografía de tórax, se colocará un gran panel de vidrio que contiene película radiográfica atrás de tu espalda mientras estás sentada en la cama, y se apuntará hacia tu tórax con el brazo móvil de una máquina de radiografías. El examen durará solamente unos pocos segundos y no sentirás nada.


Tratamientos para el ataque cardíaco

Si los exámenes indican que tienes un ataque cardíaco, los médicos comenzarán el tratamiento para abrir la arteria bloqueada y restaurar el flujo sanguíneo a tu corazón. Cuanto antes recibas tratamiento, mayores serán tus posibilidades de sobrevivir a un ataque cardíaco y tener una recuperación completa.

Los principales tratamientos para un ataque cardíaco son la medicación y los procedimientos médicos.

Medicamentos

El tipo más común de medicación usada para tratar un ataque cardíaco es el de los llamados anticoagulantes (o trombolíticos). Los anticoagulantes pueden detener un ataque cardíaco en camino mediante la disolución de los coágulos sanguíneos en tus arterias y la restauración del flujo sanguíneo a tu corazón. Los anticoagulantes funcionan mejor si se administran dentro de la primera hora desde el comienzo de los síntomas del ataque cardíaco.

También puedes recibir otra medicación para incrementar el flujo sanguíneo a tu corazón, prevenir problemas futuros y hacerte sentir más tranquila. Algunos de estos factores son:

  • Aspirina y anticoagulantes para evitar que las células de la sangre se agrupen y formen nuevos coágulos

  • Nitratos (incluyendo nitroglicerina) para dilatar tus arterias e incrementar el flujo sanguíneo a tu corazón

  • Bloqueadores Beta para reducir la carga de trabajo del corazón, reducir el riesgo de otro ataque cardíaco y prevenir una arritmia cardíaca que pudiera ser mortal

Los tratamientos médicos

Para algunas mujeres, los procedimientos médicos son el mejor tratamiento para un ataque cardíaco. Los procedimientos más comunes usados para tratar un ataque cardíaco son:

  • Angioplastia coronaria (también llamada angioplastia con balón) - Un procedimiento que utiliza un globo o balón diminuto para abrir las arterias bloqueadas y restaurar el flujo sanguíneo a tu corazón. Generalmente se deja en el lugar un pequeño tubo de malla llamado stent para asegurarse de que la arteria permanezca abierta.

    Más información sobre angiografía coronaria » 

    Durante el procedimiento de una angioplastia coronaria estarás despierta, pero se te administrará una medicación para prevenir cualquier dolor y ayudarte a relajarte. Se introduce en tus arterias un largo tubo delgado, llamado catéter, a través de un pequeño corte en la parte superior del muslo (ingle) o en el brazo. Se guía el catéter a través de tus arterias hasta tu corazón. Una vez en el lugar, se infla un pequeño balón en la punta del catéter para empujar cualquier bloqueo nuevamente contra la pared de la arteria y restaurar el flujo sanguíneo. En la mayoría de los casos, se deja un stent en el lugar para asegurar que la arteria no vuelva a cerrarse.


  • Cirugía de revascularización de la arteria coronaria ("bypass") - Un procedimiento quirúrgico que utiliza una arteria o vena sana de otra parte de tu cuerpo para redirigir la sangre alrededor del bloqueo. Puedes necesitar cirugía si más de una arteria está bloqueada o si la angioplastia coronaria no funcionó para restaurar el flujo sanguíneo a tu corazón.