Mamografías

Una mamografía es un examen de los senos que utiliza una baja dosis de rayos X para detectar cambios anormales. Una mamografía permite al médico examinar de cerca el tejido de los senos para encontrar cambios que no se sienten durante un examen de senos. Las mujeres de entre 50 y 74 años deben hacerse una mamografía cada 2 años. Las mujeres menores de 50 años deben consultar a su médico sobre cuándo comenzar y con qué frecuencia realizarse una mamografía.

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¿Qué es una mamografía?

Una mamografía es un examen de los senos que utiliza una baja dosis de rayos X para detectar cambios anormales. Los resultados se registran en una placa de rayos X o directamente en una computadora, para que los examine un especialista médico llamado radiólogo.

Una mamografía permite al médico examinar de cerca el tejido de los senos para encontrar cambios que no se sienten durante un examen de senos. Se usa tanto en mujeres que no tienen problemas en los senos como en mujeres que muestran algún síntoma, como por ejemplo, cambios en la forma o el tamaño de un seno, un bulto, secreción del pezón o dolor. Casi todas las mujeres experimentan cambios en los senos. De hecho, la mayoría de estos cambios no son cáncer y se denominan "benignos", pero solo un médico puede determinarlo con certeza. Los cambios en los senos también pueden ocurrir mensualmente, debido al período menstrual.

¿Cuál es el mejor método para detectar el cáncer de seno lo antes posible?

Una mamografía de alta calidad más un examen clínico de los senos, un examen realizado por tu médico, son la manera más efectiva de detectar el cáncer de seno a tiempo. La detección temprana del cáncer de seno mejora significativamente las posibilidades de un tratamiento eficaz.

Como cualquier examen, las mamografías tienen tanto beneficios como limitaciones. Por ejemplo, algunos tipos de cáncer no pueden ser detectados con una mamografía, pero es posible que se encuentren mediante un examen clínico de los senos.

Revisar tus propios senos en busca de bultos u otros cambios se denomina autoexamen de senos. Hasta el momento, los estudios no han demostrado que el autoexamen de senos por sí mismo ayude a reducir el número de muertes por cáncer de seno. El autoexamen de senos no debería reemplazar a los exámenes clínicos de senos y las mamografías.

Si decides realizarte un autoexamen de senos, recuerda que los cambios en el seno pueden ocurrir debido al embarazo, la edad, la menopausia, los ciclos menstruales, o por tomar píldoras anticonceptivas u otras hormonas. Es normal que los senos tengan pequeñas protuberancias e irregularidades. Asimismo, es común que los senos estén hinchados y adoloridos justo antes o durante el período menstrual. Si notas cualquier cambio inusual en tus senos, comunícate con tu médico.

¿Cómo se realiza una mamografía?

Te paras frente a una máquina especial de rayos X. La persona que toma los rayos X, un técnico en radiología, coloca tus senos, uno por vez, entre una placa de rayos X y una placa de plástico. Estas placas están conectadas a la máquina de rayos X y comprimen los senos para aplanarlos. Esto extiende el tejido mamario para obtener una imagen más definida. Sentirás un poco de presión en el seno durante unos segundos. Puede causarte cierta incomodidad; puedes sentir una sensación de presión o pellizco. Esta sensación solo dura unos segundos y, cuanto más planos estén los senos, mejor será la calidad de la imagen. Lo más usual es que se tomen dos imágenes de cada seno, una lateral y otra desde arriba. Una mamografía de exploración demora unos 20 minutos de principio a fin.

¿Existen diferentes tipos de mamografías?

  • Las mamografías de exploración se realizan a mujeres que no tienen síntomas de cáncer de seno. Por lo general, se toman dos imágenes de rayos X de cada seno. Las mamografías de exploración pueden detectar bultos o tumores que no se pueden sentir al tacto. También pueden detectar microcalcificaciones o pequeños depósitos de calcio en el seno, que algunas veces pueden indicar la presencia de cáncer de seno.
  • Las mamografías de diagnóstico se usan para verificar si hay cáncer de seno después de que se ha encontrado un bulto u otro síntoma o signo de cáncer de seno. Los signos de cáncer de seno pueden incluir dolor, engrosamiento de la piel del seno, secreción del pezón o un cambio en la forma o el tamaño del seno. Este tipo de mamografía también puede usarse para obtener más información sobre cambios en el seno detectados en una mamografía de exploración o para examinar tejido mamario que no se puede ver bien en una mamografía de exploración. Una mamografía de diagnóstico demora más que una mamografía de exploración porque supone más rayos X para poder obtener imágenes del seno desde diferentes ángulos. La técnica puede ampliar una zona afectada para tomar una imagen más detallada, lo que ayuda al médico a realizar el diagnóstico correcto.

Una mamografía digital también usa rayos X para producir una imagen del seno, pero en lugar de almacenar la imagen directamente sobre una placa, la imagen se almacena en una computadora. Esto permite que la imagen almacenada pueda ampliarse para que el médico la pueda examinar en más detalle. Las investigaciones hasta el momento no han demostrado que las imágenes digitales muestren mejor el cáncer que las imágenes en la placa radiográfica, en general. Pero, las mujeres con senos densos que se encuentren en la fase pre o perimenopáusica, las o que sean menores de 50 años, pueden beneficiarse al tener una mamografía digital en lugar de uno sobre película. La mamografía digital puede ofrecer estos beneficios:

  • Pueden facilitarse las consultas a larga distancia con otros médicos porque las imágenes se pueden compartir a través de una computadora.
  • Es posible que las pequeñas diferencias entre tejidos normales y anormales se noten con mayor facilidad.
  • Es posible que se necesiten menos exámenes de seguimiento.
  • Es posible que se necesiten menos imágenes repetidas, lo que reduce la exposición a la radiación.

¿Con qué frecuencia debería hacerme una mamografía?

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF, por sus siglas en inglés) recomienda:

  • Las mujeres de entre 50 y 74 años deben hacerse una mamografía cada 2 años.
  • Las mujeres menores de 50 años deben consultar a su médico sobre cuándo comenzar y con qué frecuencia realizarse una mamografía.

¿Qué puede mostrar una mamografía?

El radiólogo examinará tus rayos X en busca de cambios en el seno que no parezcan normales y de diferencias en cada seno. Comparará tus mamografías anteriores con las más recientes para ver si hay cambios. El médico también buscará bultos y calcificaciones.

  • Bulto o masa. El tamaño, la forma y los bordes de un bulto a veces pueden dar a los médicos información para determinar si se trata o no de un cáncer. En una mamografía, un tumor que es benigno a menudo se ve liso y redondeado, con un borde claro y definido. El cáncer de seno con frecuencia tiene un contorno dentado y una forma irregular.
  • Calcificación. Una calcificación es un depósito de calcio en los tejidos del seno. Las calcificaciones se ven en la mamografía como pequeños puntos blancos. Existen dos tipos:
    • Macrocalcificaciones, que son depósitos grandes de calcio que a menudo son el resultado de la edad. Por lo general, no son un signo de cáncer.
    • Microcalcificaciones, que son pequeñas manchas de calcio que se pueden encontrar en un área donde hay células que se dividen rápidamente.

Si las calcificaciones están agrupadas de cierta forma, pueden ser un signo de cáncer. Según la cantidad de manchas de calcio que tengas, su tamaño y apariencia, tu médico puede sugerir que te realices otros exámenes. El calcio que ingieres en los alimentos no crea depósitos de calcio, o calcificaciones, en el seno.

¿Qué ocurre si mi mamografía de diagnóstico muestra un problema?

Si el resultado de uno de tus exámenes de exploración sugiere la presencia de cáncer, tu médico deberá comprobar si se trata de cáncer o de otra cosa. Es posible que tu médico te haga preguntas sobre tus antecedentes médicos y los de tu familia, y que tengas que realizarte un examen físico. También, probablemente tu médico pida algunos de estos exámenes:

  • Mamografía de diagnóstico, para concentrarse en un área específica del seno.
  • Ultrasonido, un examen de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras para crear una imagen de tu seno. La imágenes pueden mostrar si un bulto es sólido o si está lleno de líquido. Un quiste es una bolsa llena de líquido. Los quistes no son cáncer. Pero una masa sólida puede ser cáncer. Después del examen, tu médico puede almacenar las imágenes en video o imprimirlas. Este examen puede usarse en combinación una mamografía.
  • Imagen por resonancia magnética (IRM), que utiliza un poderoso imán conectado a una computadora. La IRM crea una imagen detallada del tejido mamario. Tu médico puede ver estás imágenes en un monitor o imprimirlas en una placa. Una IRM puede usarse junto con una mamografía.
  • Biopsia, un examen en el cual se toma una muestra de fluido o tejido del seno para determinar si hay cáncer. Tu médico puede derivarte a un cirujano o a un médico especialista en enfermedades mamarias para que realicen la biopsia.

¿Dónde puedo realizarme una mamografía de alta calidad?

Las mujeres pueden realizarse mamografías de alta calidad en clínicas especializadas, el departamento de radiología de hospitales, unidades móviles, consultorios privados de radiología y en el consultorio de sus médicos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) certifica a los centros que realizan mamografías que cumplen con estrictas normas de calidad para sus máquinas de rayos X y personal, y son inspeccionados todos los años. Puedes consultar a tu médico o al personal del centro de mamografías acerca de su certificación de la FDA antes de realizar una cita. Puedes encontrar una lista de centros certificados por la FDA en Internet.

Tu médico, clínica médica local o departamento de salud local o estatal pueden darte información sobre lugares donde podrás hacerte una mamografía sin cargo o a bajo costo. También puedes llamar al Servicio de información sobre el cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, sin cargo, al 800-422-6237.

¿Qué ocurre si tengo implantes de seno?

Las mujeres con implantes de seno también deben realizarse mamografías. Una mujer que recibió un implante después de haber tenido una cirugía del seno debido al cáncer en la que se extirpó todo el seno (mastectomía) tendrá que consultar a su médico si necesita hacerse una mamografía del seno reconstruido.

Si tienes implantes de seno, asegúrate de informarlo al centro mamográfico cuando pidas la cita. El técnico y el radiólogo deben tener experiencia en tomar rayos X a pacientes con implantes de seno. Los implantes pueden ocultar parte de los tejidos del seno, lo que dificulta que el radiólogo vea un problema al examinar tu mamografía. Para poder ver la mayor cantidad de tejido mamario posible, el técnico de rayos X levantará suavemente el tejido del seno para separarlo del implante y tomará imágenes adicionales de los senos.

¿Cómo debo prepararme para mi mamografía?

Primero, consulta con el lugar donde vas a hacerte la mamografía para recibir cualquier indicación especial que puedas tener que seguir antes de ir. Aquí hay algunas pautas generales a seguir:

  • Si todavía tienes períodos menstruales, trata de evitar que tu cita para hacerte la mamografía sea durante la semana anterior a tu período. Tus senos estarán mensos hinchandos y sensibles al tacto. La mamografía será menos dolorosa y la imagen se verá mejor.
  • Si tienes implantes de seno, asegúrate de informarlo al centro mamográfico cuando pidas la cita.
  • Usa una camisa con pantalones, pantalones cortos o una falda. De este modo, podrás desvestirte de la cintura para arriba y dejarte puestos los pantalones, pantalones cortos o falda cuando te hagan la mamografía.
  • No uses desodorante, perfume, loción ni talco debajo de tus brazos o en los senos el día de la cita para la mamografía. Estos productos pueden hacer que aparezcan sombras en la mamografía.
  • Si ya te has realizado uan mamografía en otro centro, pide que se envíen esas placas de rayos X al nuevo centro, para que puedan compararlas con las nuevas.

¿Existe algún problema con las mamografías?

Aunque no son perfectas, las mamografías son el mejor método de descubrir cambios en el seno que no se sienten al tacto. Si tu mamografía muestra cambios en el seno, a menudo se requieren otros exámenes para comprenderlos mejor. Incluso si el médico ve algo en la mamografía, no significa que sea cáncer.

Como cualquier otro examen médico, las mamografías tienen sus límites. Estos límites incluyen:

  • Son sólo parte de un examen completo de los senos. Tu médico también debería realizar un examen clínico de los senos. Si tu mamografía muestra algo anormal, tu médico pedirá otros exámenes.
  • Descubrir la presencia de cáncer no siempre significa salvar una vida. Si bien la mamografía puede detectar tumores que no se sienten al tacto, encontrar un tumor pequeño no siempre quiere decir que se podrá salvar la vida de la mujer. Es posible que la mamografía no ayude a una mujer con un cáncer de rápido crecimiento que ya se haya diseminado a otras partes de su cuerpo antes de ser descubierto.
  • También puede haber resultados falsos negativos. Eso significa que, aunque todo parezca normal, puede haber cáncer presente. Los falsos negativos no ocurren a menudo. Los mamografías con resultados falsos negativos son más probables en mujeres jóvenes que en mujeres mayores. Los senos densos de las mujeres más jóvenes hacen que sea más difícil detectar el cáncer en las mamografías.
  • Puede haber resultados falsos positivos. Esto ocurre cuando la mamografía parece indicar la presencia de cáncer aunque no lo haya. Los falsos positivos son más comunes en mujeres jóvenes, mujeres que han tenido biopsias de seno, mujeres con antecedentes familiares de cáncer de seno y mujeres que estén tomando estrógeno, por ejemplo en el caso de la terapia hormonal de la menopausia.
  • Las mamografías (así como las radiografías dentales y otras de rutina) usan dosis muy pequeñas de radiación. El riesgo de daño es muy leve, pero los rayos X reiterados pueden causar cáncer. Los beneficios casi siempre son mayores que el riesgo. Habla con tu médico sobre la necesidad de tomar cada radiografía. Consulta sobre la posibilidad de proteger partes del cuerpo que no aparecen en la imagen. Siempre debes informar a tu médico y al técnico si hay alguna posibilidad de que estés embarazada.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre las mamografías?

Para obtener más información sobre las mamografías, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones: