Estrés del cuidador

Los cuidadores atienden a personas con una enfermedad, lesión o discapacidad. Cuidar a alguien puede ser gratificante, pero también puede representar un desafío. El estrés provocado por cuidar a alguien es común. Especialmente las mujeres corren el riesgo de sufrir efectos dañinos para la salud provocados por el estrés del cuidador. Estos problemas de salud pueden incluir depresión o ansiedad. Existen formas de manejar el estrés del cuidador.

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¿Qué es un cuidador?

Un cuidador es cualquier persona que brinda cuidados a otra persona que lo necesita, como un niño, un padre anciano, un marido o esposa, un familiar, amigo o vecino. Un cuidador también puede ser un profesional pago que brinda cuidados en el hogar o en un lugar que no sea el hogar de la persona.

Las personas que no cobran por cuidar a alguien se denominan cuidadores informales o familiares cuidadores. Esta hoja de datos se enfoca en los familiares cuidadores que brindan cuidados regularmente a un ser querido con una lesión, enfermedad como demencia, o una discapacidad. El familiar cuidador generalmente debe administrar la vida diaria de la persona. Esto puede incluir ayudar con las tareas diarias como bañarse, alimentarse o tomar los medicamentos. También puede incluir organizar actividades y tomar decisiones financieras y de salud.

¿Quiénes son los cuidadores?

La mayoría de los estadounidenses serán cuidadores informales en algún punto de sus vidas. Una encuesta de 2012 reveló que, durante el último año, 36 % de los estadounidenses proporcionaron algún tipo de cuidado no remunerado a otro adulto con una enfermedad o discapacidad.1 Se espera que dicho porcentaje aumente a medida que se incremente la proporción de adultos mayores en los Estados Unidos. Además, los cambios en el sistema de atención de la salud significan que, ahora, hay más cuidadores familiares que prestan cuidados médicos en el hogar. Casi la mitad de los cuidadores familiares de la encuesta dijeron que aplican inyecciones o se encargan de suministrar medicamentos diariamente.

Asimismo, la mayoría de los cuidadores son mujeres.2 Y tres de cada cinco cuidadores familiares tienen trabajos remunerados además de su rol de cuidadores.2

¿Qué es el estrés del cuidador?

El estrés del cuidador se debe a la tensión emocional y física producidas por cuidar de otra persona. Los cuidadores tienen niveles de estrés mucho más altos que las personas que no son cuidadores. Muchos cuidadores están proporcionando ayuda o están disponibles para hacerlo prácticamente todo el día. A veces, eso significa que queda poco tiempo para el trabajo o para otros miembros de la familia o amigos. Algunos cuidadores pueden sentirse abrumados por la cantidad de cuidado que necesita su familiar anciano, enfermo o discapacitado.3

Aunque el cuidado de personas puede ser muy difícil, también tiene sus recompensas. Ser capaces de cuidar a un ser amado es reconfortante. Pasar tiempo juntos puede dar nuevo sentido a tu relación.

Recuerda que debes cuidar de ti mismo para ser capaz de cuidar a tu ser querido. Conoce algunas maneras de manejar el estrés del cuidador y descubre recursos.

¿Quién sufre de estrés del cuidador?

Cualquier persona puede padecer estrés del cuidador, pero más cuidadoras mujeres informan tener estrés y otros problemas de salud que cuidadores hombres.2 Y algunas mujeres tienen un riesgo más alto de padecer problemas de salud relacionados con el estrés del cuidador, incluyendo aquellas que:

  • Cuidan de un ser querido que necesita cuidados médicos y supervisión constantes. Quienes cuidan de personas con Alzheimer o demencia son más propensos a tener problemas de salud y depresión que los cuidadores de personas con afecciones que no requieren cuidado constante.4
  • Cuidan a su cónyuge. Las mujeres que son cuidadoras de sus cónyuges son más propensas a padecer hipertensión, diabetes y colesterol alto y tienen el doble de probabilidades de sufrir enfermedades del corazón que las mujeres que proveen cuidados a otros, como padres o hijos.5

Es menos probable que las cuidadoras mujeres se realicen exámenes de salud con regularidad y es posible que no duerman lo suficiente o no realicen suficiente actividad física.3

¿Cuáles son los signos y los síntomas del estrés del cuidador?

El estrés del cuidador puede presentarse de distintas maneras. Por ejemplo, puedes sentirte frustrada y enojada un minuto e indefensa al siguiente. Puedes cometer errores al suministrar medicamentos. O puedes adoptar conductas poco saludables como fumar o beber demasiado alcohol.6,7

Otros signos y síntomas incluyen:

  • Sentirse abrumada
  • Sentirse sola, aislada o abandonada por los demás
  • Dormir mucho o muy poco
  • Aumentar o bajar mucho de peso
  • Sentirse cansada la mayor parte del tiempo
  • Perder el interés en actividades que solías disfrutar
  • Irritarse o enojarse con facilidad
  • Sentirse preocupada o triste con frecuencia
  • Tener dolores de cabeza o de cuerpo con frecuencia

Habla con tu médico sobre las síntomas y las formas de aliviar el estrés. Además, deja que otros te ayuden. Pide ayuda a tus familiares o amigos, o busca un recurso local.

¿Cómo afecta mi salud el estrés del cuidador?

Un poco de estrés puede ser bueno, porque te ayuda a enfrentar y responder a un cambio o desafío. Pero el estrés a largo plazo, de cualquier tipo, incluyendo el estrés del cuidador, puede provocar problemas serios de salud.

Algunas de las formas que el estrés afecta a los cuidadores incluyen:

  • Depresión y ansiedad. Las mujeres que son cuidadoras tienen más probabilidades que los hombres de desarrollar síntomas de ansiedad y depresión.8 La ansiedad y la depresión también aumentan el riesgo de padecer otros problemas de salud, como enfermedades cardíacas y accidente cerebrovascular.
  • Sistema inmunitario débil. Los cuidadores estresados pueden tener el sistema inmune más débil que los que no se dedican a esto y pasar más días enfermos con resfrío o gripe. 9 Un sistema inmunitario débil puede hacer que las vacunas, como las de la gripe, sean menos eficaces. Además, la recuperación de una cirugía puede tardar más.
  • Obesidad. El estrés causa aumento de peso en más mujeres que hombres.10 La obesidad aumenta el riesgo de otros problemas de salud, incluyendo enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular y diabetes.
  • Mayor riesgo de enfermedades crónicas. Altos niveles de estrés, especialmente cuando se combinan con la depresión, pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud como enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes o artritis.9
  • Problemas con la memoria a corto plazo o de atención.11 Los cuidadores de cónyuges con Alzheimer tienen mayor riesgo de tener problemas con la memoria a corto plazo y la concentración.

Los cuidadores también informan síntomas de estrés con mayor frecuencia que las personas que no son cuidadores.3 Obtén más información sobre las formas en que el estrés afecta la salud de la mujer.

¿Qué puedo hacer para prevenir o aliviar el estrés del cuidador?

Tomar medidas para aliviar el estrés del cuidador ayuda a prevenir problemas de salud. Asimismo, cuidarte a ti misma te ayuda a cuidar mejor a tu ser querido y a disfrutar de las satisfacciones que puede ofrecer ese cuidado.

Estas son algunas sugerencias para ayudarte a prevenir o manejar el estrés del cuidador:

  • Aprende formas de ayudar mejor a tu ser querido. Algunos hospitales ofrecen clases que te pueden enseñar cómo cuidar a alguien que padece de cierta enfermedad o lesión. Para encontrar estas clases, pregunta a tu médico o llama a tu Agencia local para la tercera edad.
  • Encuentra recursos disponibles para cuidadores en tu comunidad para obtener ayuda. Muchas comunidades cuentan con servicios diurnos de cuidado de adultos o servicios de relevo para darle un breve descanso de sus deberes al cuidador principal.
  • Pide ayuda y acéptala. Haz una lista de las formas en las que otros pueden ayudarte. Deja que quienes te ayudan elijan qué desean hacer. Por ejemplo, alguien puede sentarse con la persona que cuidas mientras tú haces un mandado. Alguien puede ofrecerse a hacer las compras en tu lugar.
  • Únete a un grupo de apoyo para cuidadores. Puedes buscar un grupo de apoyo para cuidadores general o un grupo con cuidadores dedicados a alguien con la misma enfermedad o discapacidad que tu ser querido. Puedes compartir anécdotas, recibir sugerencias para el cuidado del paciente y obtener el apoyo de otros que enfrentan los mismos desafíos que tú.
  • Organízate. Haz listas de tareas y establece una rutina diaria.
  • Tómate tiempo para ti misma. Mantente en contacto con familiares y amigos y haz cosas que disfrutes con tus seres queridos.
  • Cuida tu salud. Encuentra tiempo para realizar actividad física la mayoría de los días de la semana, elige alimentos saludables y duerme lo suficiente.
  • Consulta a tu médico para hacerte chequeos con regularidad. Recuerda decirle a tu médico o enfermero que eres un cuidador. También cuéntale cualquier síntoma de depresión o enfermedad que puedas tener.

Si trabajas fuera de casa y te sientes abrumada, considera tomar una licencia en el trabajo. Según la Ley de Licencia Médica y Familiar, los empleados elegibles pueden tomarse hasta 12 semanas de licencia sin goce de haberes por año, para cuidar a familiares. Consulta con tu oficina de recursos humanos para conocer tus opciones.

¿Qué servicios de cuidado puedo encontrar en mi comunidad?

Los servicios de cuidado de personas incluyen:

  • Entrega de comidas
  • Asistencia médica domiciliaria, como enfermería o terapia física
  • Servicios no médicos de atención domiciliaria, como por ejemplo, tareas del hogar, cocina o compañía
  • Modificaciones del hogar, como la instalación de rampas o bañeras adaptadas
  • Asesoramiento legal y financiero
  • Servicios de relevo, que son servicios de cuidado sustituto (alguien viene a tu hogar o puedes llevar a tu ser querido a un centro de cuidado diurno para adultos o a un hospital de día)

El Buscador Nacional de Cuidados para Adultos Mayores (Eldercare Locator), un servicio de la Administración para la Tercera Edad de EE. UU., puede ayudarte a encontrar servicios de cuidado en tu área. También puedes comunicarte con tu Agencia local para la tercera edad.

¿Cómo puedo pagar la atención médica domiciliaria y otros servicios de cuidado?

Medicare, Medicaid y las compañías de seguros privados cubren algunos de los costos de atención médica domiciliaria. Otros costos tendrás que pagarlos tú.

Si tú o la persona que necesita cuidados también necesitan seguro médico, obtén información sobre los servicios provistos por los planes del Mercado en HealthCare.gov.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre el estrés del cuidador?

Para obtener más información sobre el estrés del cuidador, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Pew Research Center. (2013). A medida que la población envejece, más estadounidenses se convierten en cuidadores (versión en inglés). FactTank: News in the Numbers.
  2. National Alliance for Caregiving, en colaboración con AARP. (2015). Ser cuidador en los EE. UU., 2015 (versión en inglés)
  3. Asociación Americana de Psicología. (2012). Estrés en los Estados Unidos: nuestra salud en riesgo (versión en inglés). APA: Washington, DC.
  4. Pinquart, M. y Sorensen, S. (2003). Diferencias entre cuidadores y no cuidadores en la salud psicológica y la salud física: un metaanálisis (versión en inglés). Psychology and Aging, 18(2), 250–267.
  5. Lee, S., Colditz, G. A., Berkman, L. F., & Kawachi, I. (2003). Ser cuidador y el riesgo de cardiopatía coronaria en mujeres estadounidenses (versión en inglés). American Journal of Preventive Medicine, 24(2), 113–119.
  6. Lokk, J. (2008). La tensión del cuidador ante la enfermedad de Parkinson y el impacto de la duración de la enfermedad (versión en inglés). European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine, 44(1), 39–45.
  7. Rivera, H. R. (2009). Síntomas de depresión en cuidadores de pacientes con cáncer (versión en inglés). Clinical Journal of Oncology Nursing, 13(2), 195—202
  8. Mahoney, R., Regan, C., Katona, C. y Livingston, G. (2005). Ansiedad y depresión en los cuidadores de familiares con la enfermedad de Alzheimer: el estudio LASER-AD (versión en inglés). American Journal of Geriatric Psychiatry, 13(9), 795–801.
  9. Godbout, J. P. y Glaser, R. (2006). Alteración en el sistema inmunitario inducida por el estrés: consecuencias para la cicatrización de heridas, enfermedades infecciosas y cáncer (versión en inglés). Journal of Neuroimmune Pharmacology, 1(4), 421–427.
  10. Udo, T., Grilo, C. M. y McKee, S. A. (2014). Diferencias de género en el impacto de acontecimientos estresantes de la vida en los cambios del índice de masa corporal (versión en inglés). Preventive Medicine. Publicación electrónica previa a la publicación impresa.
  11. Vitaliano, P. P., Echeverria, D., Yi, J., Phillips, P. E., Young, H. y Siegler, I. C. (2005). Mediadores psicofisiológicos del estrés del cuidador y el deterioro cognitivo diferencial (versión en inglés). Psychology and Aging, 20(3), 402–411.