Hepatitis viral

La hepatitis es la inflamación del hígado. En los Estados Unidos, la hepatitis viral suele estar provocada por el virus de la hepatitis A, B o C. Los distintos tipos de hepatitis se propagan de diferentes maneras, inclusive a través de las relaciones sexuales, compartir agujas o ingerir alimentos sucios. A veces, la hepatitis viral desaparece por sí sola. En otros casos, el virus es crónico y puede provocar problemas de salud graves. La vacunación puede prevenir las hepatitis A y B, pero no C. Existen medicamentos para tratar y a veces curar la hepatitis B y C.

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¿Qué es la hepatitis viral?

La hepatitis viral (he-pa-TI-tis) es la inflamación del hígado causada por el virus de la hepatitis. La inflamación ocurre cuando el sistema inmunitario detecta un peligro, como un virus, y envía a los glóbulos blancos a rodear el área para proteger el cuerpo. Esto genera enrojecimiento, hinchazón y, a veces, dolor.

La hepatitis daña el hígado y puede provocar cicatrices en el hígado, denominadas cirrosis (cir-RO-sis). La cirrosis puede generar cáncer o falla en el hígado y muerte. Tu hígado transforma los alimentos que ingieres en energía. Además, limpia el alcohol y otras toxinas del cuerpo, ayuda al estómago y a los intestinos a digerir los alimentos y genera proteínas que tu cuerpo necesita para controlar y detener el sangrado.

¿Cuáles son los diferentes tipos de hepatitis viral?

Los tipos más comunes de hepatitis viral en los Estados Unidos son:

  • Hepatitis A
  • Hepatitis B
  • Hepatitis C

Obtén más información sobre otros tipos de hepatitis.

¿La hepatitis viral afecta a las mujeres de diferente manera que a los hombres?

Sí, ciertos tipos de hepatitis viral afectan a las mujeres de diferente manera que a los hombres.

La hepatitis A afecta a hombres y mujeres de manera similar.

La hepatitis B afecta a las mujeres de manera diferente que a los hombres.

  • Anticonceptivos. Es posible que las mujeres con un daño hepático grave no puedan usar anticonceptivos.1 Esto se debe a que el hígado dañado puede tener problemas para desintegrar el estrógeno.
  • Embarazo. El riesgo de traspasar la hepatitis B a tu bebé durante el embarazo es alto. La hepatitis B aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo.2 Habla con tu médico sobre tomar medicamentos para la hepatitis B para disminuir el riesgo de traspasarlo a tu bebé. Algunos medicamentos para la hepatitis B se pueden tomar durante el embarazo, pero no están recomendados para todas las personas. Conoce más sobre la hepatitis B durante el embarazo. [PDF , 839 KB]

La hepatitis C afecta a las mujeres de manera diferente que a los hombres.

  • Mujeres más jóvenes. Las investigaciones demuestran que la hepatitis C aguda (a corto plazo) desaparece por sí sola más a menudo en mujeres jóvenes que en hombres. Además, en las mujeres con hepatitis C crónica, el daño hepático suele desarrollarse de manera más lenta que en los hombres. Los investigadores creen que la hormona estrógeno puede ayudar a proteger al hígado contra daños.3
  • Ciclos menstruales. Es posible que sufras de amenorrea o tengas períodos menstruales más cortos. Esto puede ser un efecto secundario de los medicamentos para la hepatitis. Dado que la hepatitis C se propaga a través de la sangre, el riesgo de contagiarla a una pareja es mayor durante el período menstrual.
  • Anticonceptivos. Es posible que las mujeres con daño hepático grave no puedan usar anticonceptivos que contengan estrógeno.1 Esto se debe a que el hígado dañado puede tener dificultad para desintegrar el estrógeno.
  • Embarazo. Los expertos creen que el riesgo de pasar la hepatitis C a tu bebé durante el embarazo es bajo. Sin embargo, la hepatitis C aumenta el riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo, tales como nacimiento prematuro y diabetes gestacional.2 Además, algunos medicamentos para la hepatitis C pueden provocarle daños graves a tu bebé si los tomas durante el embarazo.
  • Menopausia. El daño hepático ocurre de forma más rápida para las mujeres tras la menopausia.4 Además, es posible que los medicamentos para la hepatitis C funcionen mejor en hombres que en mujeres tras la menopausia.5

¿Quién puede tener hepatitis viral?

La hepatitis viral es común en los Estados Unidos y afecta a hombres y mujeres. Las hepatitis B y C son más comunes que la hepatitis A. 

  • En 2015, la hepatitis A afectó a aproximadamente 2,500 estadounidenses.6 El porcentaje de personas con hepatitis A ha disminuido un 95 % desde que se dispuso la vacuna contra la hepatitis A en 1995.
  • La hepatitis B crónica afecta a más de 1 millones de estadounidenses.6 Los asiático-americanos y nativos de las islas del Pacífico tienen los mayores índices de infección por hepatitis B. Aproximadamente el 50 % de las personas con hepatitis B son asiático-americanos y nativos de las islas del Pacífico.7

    Dentro de este grupo de alto riesgo, la hepatitis B suele pasarse de la madre al bebé durante el embarazo. Los bebés que nacen con hepatitis B son más propensos a tener todo el hígado infectado y tienen mayor riesgo de padecer daño hepático y cáncer de hígado.

  • La hepatitis C es el tipo más común de infección por hepatitis viral en los Estados Unidos. Se estima que 3.5 millones de estadounidenses tienen hepatitis C crónica.6 Los CDC recomiendan que todas las personas nacidas entre 1945 y 1965 (también denominados "baby boomers") hagan la prueba al menos una vez para la hepatitis C, puesto que es muy común en este grupo etario.8

¿Cómo se contagia la hepatitis A?

La hepatitis A se halla en la materia fecal de una persona infectada (heces).10

La hepatitis A se propaga a través de:11

  • La ingesta de agua o alimentos contaminados
    • Puedes contagiarte hepatitis A al ingerir alimentos preparados por una persona infectada con el virus que no se lavó las manos luego de usar el baño y luego tocó la comida.
    • Puedes contagiarte hepatitis A al comer mariscos crudos o poco cocidos provenientes de agua contaminada con aguas residuales.
  • Sexo vaginal, oral u anal. La hepatitis A se puede contagiar incluso si la persona infectada no tiene síntomas.
  • El contacto con cambiadores para pañales o inodoros sucios. Si un niño o bebé tuvo hepatitis A y ensució el cambiador, las personas que entran en contacto con las heces pueden infectarse.

Es más probable que te contagies hepatitis A si viajas al exterior a un país en desarrollo, con poca higiene o sin acceso a agua potable, y no has recibido la vacuna contra la hepatitis A. 12Habla con tu médico si necesitas la vacuna contra la hepatitis A.

¿Cómo se contagia la hepatitis B?

La hepatitis B se halla en la sangre u otros fluidos de una persona infectada, como el semen y el flujo vaginal.

La hepatitis B suele propagarse a través de:12

  • Sexo vaginal, oral u anal. Es la forma de contagio más común de la hepatitis B. La hepatitis B se puede contagiar incluso si la persona infectada no tiene síntomas.
  • Una madre con hepatitis B que da a luz
  • Compartir o volver a utilizar agujas, jeringas y equipos de preparación de drogas, como cocinas y algodón al inyectarse drogas. Las manos o los equipos para preparar drogas que tengan aunque sea gotas de sangre pueden contagiar la hepatitis B.
  • Pinchazos accidentales con agujas y otras lesiones con instrumentos filosos (mayor riesgo para profesionales del cuidado de la salud)

Una manera menos común de propagar la hepatitis B es cuando una madre con hepatitis B pre-mastica los alimentos para darle a su bebé.12 Sin embargo, la hepatitis B no se contagia a través de la lactancia materna.

¿Cómo se contagia la hepatitis C?

La hepatitis C se halla en la sangre y otros fluidos corporales de una persona infectada.

La hepatitis C suele propagarse a través de:

  • Compartir o volver a utilizar agujas, jeringas y equipos de preparación de drogas, como cocinas y algodón al inyectarse drogas. Es la forma de contagio más común de la hepatitis C en los Estados Unidos. Las manos o los equipos para preparar drogas que tengan aunque sea gotas de sangre pueden contagiar la hepatitis C.
  • Pinchazos accidentales con agujas y otras lesiones con instrumentos filosos (mayor riesgo para profesionales del cuidado de la salud)

Formas de contagio menos comunes de la hepatitis C:13

  • Sexo vaginal, oral o anal
  • Una madre con hepatitis que da a luz, aunque no es frecuente
  • Compartir artículos personales, como hojas de afeitar o cepillos de dientes  
  • Tatuajes o perforaciones en el cuerpo
  • Transfusiones de sangre realizadas en los Estados Unidos antes de la década de 1990 (cuando comenzaron las pruebas para la hepatitis C) o en otras partes del mundo donde las pruebas para la hepatitis C no son tan comunes

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis viral?

Los síntomas de la hepatitis viral son similares para todos los tipos de hepatitis.9 Incluyen:

  • Febrícula (una temperatura entre 99.5°F y 101°F)
  • Fatiga (cansancio)
  • Pérdida de apetito
  • Molestia estomacal
  • Vómitos
  • Dolor de estómago
  • Orina oscura
  • Deposiciones de color arcilla
  • Dolor en las articulaciones
  • Ictericia, que es cuando la piel y el blanco de los ojos se vuelven amarillos

Las personas recientemente infectadas son más propensas a tener uno o más de estos síntomas, aunque otras no tienen síntomas. Las infecciones nuevas de hepatitis A suelen provocar síntomas, pero la mitad de las personas con infecciones nuevas de hepatitis B y C no tienen síntomas.

Ciertos análisis de sangre pueden demostrar si tienes hepatitis aunque no tengas síntomas. Las personas con hepatitis B o C crónica suelen desarrollar síntomas cuando su hígado comienza a dañarse.

¿Debo hacerme una prueba de detección de hepatitis A?

Es posible. Si tienes síntomas de hepatitis viral, habla con tu médico o enfermera sobre realizar las pruebas para la hepatitis A.

¿Debo hacerme una prueba de detección de hepatitis B?

Es posible. Todas las mujeres embarazadas deben hacerse las pruebas de hepatitis B durante el primer trimestre del embarazo. Además, cerca de la mitad de las personas con hepatitis B tienen síntomas tras la infección.15 Esto significa que puedes estar infectada sin saberlo.

La Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos de los Estados Unidos recomienda realizarse la prueba para hepatitis B si tienes un riesgo alto de infección:15,16

  • Naciste en un área con indices medios o altos de infección por hepatitis B. Estas áreas aparecen en azul intermedio u oscuro en este mapa de la hepatitis B en el mundo (PDF - 166 KB) de los CDC.
  • Tus padres nacieron en una de las áreas de alto riesgo y no recibiste la vacuna contra la hepatitis B cuando eras bebé
  • Convives, mantienes relaciones sexuales o compartes agujas con alguien infectado con hepatitis B
  • Has mantenido relaciones sexuales con más de una persona y no has utilizado condones
  • Te inyectas drogas
  • Recibes diálisis
  • Recibes tratamientos médicos que debilitan tu sistema inmunitario
  • Tienes VIH 

¿Debo hacerme una prueba de detección de hepatitis C?

Es posible. La mayoría de las personas con hepatitis C no tienen síntomas. Esto significa que puedes estar infectada sin saberlo. Los CDC recomiendan que algunas mujeres sin síntomas realicen la prueba para la hepatitis C.

Habla con tu médico sobre realizar las pruebas para la hepatitis C si:

  • Naciste entre 1945 y 19659
  • Te has inyectado drogas, aunque sea una vez17
  • Has recibido una transfusión de sangre o un trasplante de órganos antes de 1992
  • Recibiste factores de coagulación antes de 1987
  • Has mantenido relaciones sexuales o compartido agujas con alguien infectado con hepatitis C
  • Has recibido diálisis
  • Los resultados de tu prueba hepática no fueron normales
  • Tienes VIH

¿Por qué todos los "baby boomers" deben realizarse la prueba de detección de hepatitis viral?

Los CDC recomiendan que todos los estadounidenses nacidos entre 1945 y 1965 (denominados "baby boomers") realicen una prueba única para la hepatitis C. Esto se debe a que tres de cada cuatro adultos con hepatitis C son baby boomers, y la mayoría de ellos no saben que están infectados.18

Es muy probable que muchos baby boomers con hepatitis C estuvieran infectados hace muchos años antes de que los suministros de sangre fueran analizados para detectar hepatitis C.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis viral?

Habla con tu médico si tienes síntomas de hepatitis viral. Tu médico:

  • Hará preguntas sobre tus antecedentes médicos
  • Realizará un examen físico
  • Solicitará análisis de sangre que buscan partes del virus o anticuerpos que genera tu cuerpo ante el virus. Otros exámenes pueden medir la cantidad del virus en tu sangre.

¿Cómo sé si tengo hepatitis viral crónica o aguda?

Las hepatitis A, B y C comienzan como una infección aguda (a corto plazo). Algunas infecciones agudas pueden generar infecciones crónicas durante toda la vida. Tu médico solicitará un análisis de sangre para saber si la infección es aguda o crónica.

  • La hepatitis A genera únicamente infecciones agudas. La mayoría de las personas se recuperan sin problemas de salud que perduren.
  • Las hepatitis B y C pueden provocar infecciones agudas y crónicas. Algunas personas se recuperan de las infecciones agudas y no contagian a otros. Para otras personas, la infección se vuelve crónica y pueden contagiar a otros.

¿Cómo se trata la hepatitis viral aguda (a corto plazo)?

La hepatitis viral aguda suele desaparecer por sí sola. La hepatitis A solo provoca infecciones agudas, pero las hepatitis B y C suelen generar infecciones crónicas o que duran toda la vida. Si tienes hepatitis A, B o C aguda, puedes sentirte enferma por unos meses antes de mejorar.

Tu médico puede recomendarte descanso y se asegurará de que tomes suficiente líquido. Evita tomar alcohol o ciertos medicamentos, como el acetaminofeno calmante, dado que pueden provocar daño en el hígado durante ese período. Algunas personas con hepatitis viral aguda deben ser hospitalizadas para controlar los síntomas.

Si crees que tienes hepatitis, visita a tu médico de inmediato.

¿Cómo se trata la hepatitis viral crónica (a largo plazo)?

Si tienes hepatitis viral crónica, tu tratamiento dependerá del tipo de hepatitis que tengas:

  • Hepatitis B. Es probable que debas visitar a tu médico con regularidad, cada seis a 12 meses, para detectar signos de enfermedad hepática o cáncer de hígado. Si quieres quedar embarazada en el futuro, primero habla con tu médico. Es posible que necesites medicamentos antivirales para tratar la hepatitis B, aunque muchas personas no necesitan medicamentos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) cuenta con una lista de medicamentos aprobados para tratar la hepatitis B.
  • Hepatitis C. Si tienes hepatitis C, habla con tu médico para saber si necesitas medicamentos. Los medicamentos antivirales recientemente aprobados tratan y pueden curar la hepatitis C en adultos. La FDA cuenta con una lista de medicamentos aprobados para tratar la hepatitis C. Si tienes un seguro de salud, pregunta sobre tu copago o coseguro y qué medicamentos cubre tu plan.

¿Qué puede suceder si no se trata la hepatitis viral?

La mayoría de las personas se recuperan de la hepatitis A sin tratamiento o sin problemas de salud duraderos.

Las hepatitis B y C crónicas pueden generar afecciones de salud graves, tales como:19

  • Cirrosis o cicatrices en el hígado
  • Cáncer de hígado
  • Falla hepática

Es posible que las personas con fallas hepáticas necesiten un trasplante de hígado para sobrevivir. En los Estados Unidos, la cirrosis causada por la hepatitis C crónica es actualmente la razón más común para necesitar un trasplante hepático.20 Además, la hepatitis viral es la causa más común de cáncer de hígado.21

¿Qué debo hacer si creo que he estado expuesta a hepatitis viral?

Llama a tu médico o a tu departamento de salud local o estatal si crees que has estado expuesta.

  • Si has estado expuesta a la hepatitis A o B, tu médico puede recomendarte recibir la vacuna para prevenir que contraigas la infección.22,23
  • Los CDC recomiendan que las personas expuestas a la hepatitis C, como un profesional de cuidados de la salud tras un pinchazo accidental con un aguja, se realicen las pruebas para detectar la infección de la hepatitis C.18 Los nuevos medicamentos antivirales para la hepatitis C curan a la mayoría de las personas que los toman. Si tienes seguro de salud, pregunta sobre tu copago y coaseguro y sobre qué medicamentos cubre tu plan.

Obtén más información sobre las vacunas y pruebas para la hepatitis.

¿De qué modo la hepatitis viral afecta el embarazo?

Las hepatitis B y C pueden generar problemas durante el embarazo y se pueden traspasar a tu bebé. El riesgo de pasar el virus a tu bebé es más alto con la hepatitis B que con la C.

Las investigaciones demuestran que las mujeres embarazadas con hepatitis B o C pueden tener mayor riesgo de padecer complicaciones durante el embarazo:2

  • Diabetes gestacional 
  • Bebé con bajo peso al momento del parto (menos de 5 ½ libras)
  • Nacimiento prematuro (también se denomina nacimiento pretérmino o bebés nacidos antes de las 37 semanas de gestación). El nacimiento prematuro es la mayor causa de muerte infantil y aumenta el riesgo de padecer problemas de salud y de desarrollo al momento de nacer y más adelante.

Habla con tu médico si crees que estás embarazada o planeas hacerlo. Algunos medicamentos antivirales que tratan la hepatitis C, como la ribavirina, pueden generar anomalías congénitas si se toman durante el embarazo. 

Tengo hepatitis viral y estoy embarazada. ¿Mi bebé se contagiará el virus?

Es posible. Las hepatitis B y C se pueden pasar de una mujer embarazada a su bebé durante el parto.

  • Si tienes hepatitis B, el riesgo de pasar la infección a tu bebé es más alto que con la C. Asegúrate de que tu bebé reciba la HBIG (inmunoglobulina para hepatitis B) y la primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B dentro de las 12 horas posteriores al nacimiento. Tu bebé necesitará dos o tres dosis más de la vacuna en los próximos 1 a 15 meses para protegerlo contra la hepatitis B. El momento y la cantidad total de vacunas dependerá del tipo de vacuna y de la edad y del peso del bebé. Todos los bebés deben recibir la vacuna para la hepatitis B. Conversa con tu médico.

    La vacuna contra la hepatitis B es muy importante. Los bebés infectados con hepatitis B tienen un 90 % de posibilidades de desarrollar hepatitis B crónica (a largo plazo). Una de cada cuatro personas infectadas al nacer morirá por causas relacionadas con la hepatitis B, como cáncer de hígado o falla hepática. Tu médico analizará a tu bebé luego de la última dosis para garantizar que está protegido contra la enfermedad.

  • Si tienes hepatitis C, se cree que el riesgo de pasarle el virus a tu bebé es bajo, pero aún así posible. La única manera de saber si tu bebé está infectado es hacer un análisis. Los CDC recomiendan analizar al niño cuando cumpla los 18 meses. Muchos bebés infectados con hepatitis C al nacer no tienen síntomas y tienen una infancia normal.17

¿Puedo amamantar a mi bebé si tengo hepatitis viral?

Sí, puedes amamantar a tu bebé si tienes hepatitis viral. No puedes contagiar la hepatitis viral a través de la leche materna.

Sin embargo, si tienes hepatitis C y tu pezón o el área circundante está agrietado o lastimado, no amamantes a tu bebé con ese pecho hasta que cicatrice. Puedes extraer leche de ese pecho manualmente o con un extractor hasta que sane. Desecha la leche materna que provenga de ese pecho, dado que puede estar contaminada con hepatitis C de la piel agrietada o lastimada.

Extraer leche del pecho lastimado o agrietado mantendrá tu suministro de leche y evitará que el pecho se te llene o duela. Puedes amamantar a tu bebé con el pecho sano.24

¿Cómo puedo prevenir la hepatitis viral?

Puedes disminuir el riesgo de contraer hepatitis viral con las siguientes medidas. Estas medidas funcionan mejor si se implementan juntas. Ningún paso individual te protegerá contra todos los tipos de hepatitis viral.

Medidas para disminuir el riesgo de contraer hepatitis viral:14

  • Vacunarse. Vacunarse es la mejor manera de prevenir las hepatitis A y B. No existe una vacuna para la hepatitis C. Las vacunas contra la hepatitis A y B están recomendadas para todo aquel que quiera protegerse contra el virus y para las personas con ciertos factores de riesgo y problemas de salud. Pregúntale a tu médico si necesitas las vacunas.
  • Lávate las manos después de usar el baño y cambiar pañales, y antes de preparar o ingerir alimentos.
  • Si tienes relaciones sexuales, usa condones. Los condones disminuyen el riesgo de contraer o contagiar infecciones de transmisión sexual (ITS), inclusive la hepatitis viral. La hepatitis viral se puede pasar a través de la sangre menstrual, del flujo vaginal y del semen. Asegúrate de poner el preservativo antes de que el pene entre en contacto con la vagina, la boca o el ano. Otros métodos anticonceptivos, como las píldoras anticonceptivas, las inyecciones, los implantes o los diafragmas, no te protegerán de la hepatitis viral.
  • Limitar la cantidad de parejas sexuales. Tu riesgo de contraer hepatitis viral aumenta con la cantidad de parejas sexuales que tienes.
  • Si usas agujas o jeringas por cualquier razón, no las compartas con otros.
  • No compartes artículos personales que puedan contener sangre, tales como hojas de afeitar, cortadores de uñas, cepillos de dientes o medidores de glucemia.
  • No te hagas tatuajes o perforaciones en el cuerpo en un establecimiento o con una persona no habilitada.
  • Usa guantes protectores si tienes que tocar la sangre de otra persona.25
  • Si eres trabajadora de seguridad pública o atención de salud, recibe la vacuna contra la hepatitis A y B y siempre sigue las precauciones estándar recomendadas y los principios de control de infecciones, así como también las prácticas para una inyección segura.26

¿Debo vacunarme contra la hepatitis viral?

Es posible. Las vacunas contra la hepatitis A y B pueden protegerte contra la infección. Habla con tu médico o enfermera sobre recibir las vacunas recomendadas.22

Aún no existe una vacuna contra la hepatitis C. Sin embargo, puedes tomar otras medidas para disminuir tu riesgo de contraer hepatitis C.

¿Quién debe vacunarse contra la hepatitis A?

La vacuna contra la hepatitis B se administra en dos dosis, con una diferencia de seis a 18 meses. Se necesitan dos dosis para una protección duradera.

La vacuna está recomendada para:27

  • Todos los niños, a partir de 1 años (12 a 23 meses)
  • Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres
  • Personas que viajan o trabajan en una parte del mundo donde la hepatitis A es común, como ciertas partes de Sudamérica y Centroamérica, Asia, África y Europa oriental. Consulta la información sobre salud para viajeros de los CDC.
  • Personas que utilizan drogas ilegales
  • Personas que reciben tratamiento con concentrados de factores de coagulación, tales como personas con hemofilia
  • Personas con enfermedades hepáticas crónicas
  • Personas que investigan la hepatitis A en un laboratorio o a primates infectados con hepatitis A
  • Personas que planean adoptar un niño o que cuidan de un niño adoptado recientemente, proveniente de un país donde la hepatitis A es común. Consulta la página de información sobre salud para viajeros de los CDC sobre las adopciones internacionales.

¿Quién debe vacunarse contra la hepatitis B?

Generalmente, la vacuna contra la hepatitis B se administra en tres dosis en un lapso de seis meses. La vacuna está recomendada para:28

  • Todos los bebés al nacer
  • Todos los niños y adolescentes menores de 19 años que no se han vacunado
  • Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres
  • Personas que viven o mantienen relaciones sexuales con alguien infectado con hepatitis B
  • Personas con más de una pareja sexual
  • Personas que comparten equipos para inyectarse drogas
  • Personas con enfermedades renales o hepáticas crónicas
  • Personas con VIH
  • Personas menores de 60 años con diabetes
  • Personas expuestas a sangre humana u otros fluidos corporales debido a su trabajo
  • Residentes y personal de establecimientos para personas con discapacidades del desarrollo
  • Personas que viajan a partes del mundo donde la hepatitis B es común, tales como el sudeste de Asia, África sub-sahariana, la cuenca del Amazonas en Sudamérica, las islas del Pacífico, partes de Europa oriental y partes de Oriente Medio.29 Consulta la página de información sobre salud para viajeros de los CDC

¿Por cuánto tiempo te protegen las vacunas contra la hepatitis A y B?

A lo largo de tu vida, necesitas:

  • Una serie de la vacuna contra la hepatitis A (dos dosis en un intervalo de al menos 6 meses)
  • Una serie de la vacuna contra la hepatitis B (tres o cuatro dosis durante un período de 6 meses)

La mayoría de las personas no necesitan una dosis de refuerzo de cualquiera de las vacunas. Sin embargo, si has recibido diálisis, un procedimiento clínico para limpiar tu sangre o tienes un sistema inmunitario debilitado, tu médico puede recomendar dosis adicionales de la vacuna contra la hepatitis B.

¿Cómo puedo recibir vacunas contra la hepatitis A y B gratuitas o de bajo costo?

Las vacunas contra la hepatitis A y B están cubiertas por la mayoría de los planes de seguros.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre la hepatitis viral?

Para obtener más información acerca de la hepatitis viral, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Organización Mundial de la Salud. (2009). Resumen de proveedor de la OMS sobre la anticoncepción hormonal y las enfermedades hepáticas (versión en inglés). Contraception; 80(2009): 325-326.
  2. Reddick, A.L., Jhaveri, R., Gandhi, M., James, A.H., Swamy, G.K. (2011). Resultados del embarazo asociados con la hepatitis viral (versión en inglés). Journal of Viral Hepatitis; 18(7): e394–8.
  3. Macaluso, F., Maida, M., Minissale, M.G., Vigni, T.L., Attardo, S., Orlando, E., Petta, S. (2013). Factores metabólicos y hepatitis C crónica: una interacción compleja (versión en inglés). BioMed Research International; 2013: 564645.
  4. Villa, E., Karampatou, A., Camm, C., et al. (2011). La menopausia temprana está asociada con una falta de respuesta a una terapia antiviral en las mujeres con hepatitis C crónica (versión en inglés). Gastroenterology; 140(3): 818–829.
  5. Burton, M.J., Brock, J.B., Geraci, S.A. (2013). Mujeres con la infección del virus de la hepatitis C crónica (versión en inglés). Southern Medical Journal; 106(7): 422–426.
  6. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2017). Observación de la hepatitis viral - Estados Unidos, 2015 (versión en inglés).
  7. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Personas asiáticas y nativos de las islas del Pacífico (versión en inglés).
  8. Edlin BR, Eckhardt BJ, Shu MA, Holmberg SD, Swan T. (2015). En busca de una estimativa más precisa de la prevalencia de la hepatitis C en los Estados Unidos (versión en inglés). Hepatology; 62(5): 1353–63.
  9. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Hepatitis C: por qué los nacidos entre 1945 y 1965 deben hacerse las pruebas (versión en inglés).
  10. Coalición de Acción para la Inmunización. (2014). Hepatitis A, B y C: conoce las diferencias (versión en inglés).
  11. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Preguntas y respuestas sobre la hepatitis A para el público (versión en inglés).
  12. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2015). Enfermedades infecciosas relacionadas con los viajes: hepatitis A (versión en inglés).
  13. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Preguntas frecuentes sobre la hepatitis B para el público (versión en inglés).
  14. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Preguntas frecuentes sobre la hepatitis C para el público (versión en inglés).
  15. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). El ABC de la hepatitis (versión en inglés).
  16. Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos de los Estados Unidos. (2016). Declaración final de recomendaciones: Hepatitis B, adolescentes y adultas no embarazadas: detección, mayo de 2014 (versión en inglés).
  17. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2017). Preguntas frecuentes sobre la hepatitis C para profesionales de la salud (versión en inglés).
  18. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2012). Recomendaciones para la identificación de la infección del virus de la hepatitis C crónica entre las personas nacidas entre 1945 y 1965 (versión en inglés). MMWR; 61(4).
  19. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, (2012). Hepatitis viral: de la A a la E y más (versión en inglés).
  20. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, (2012). Trasplante de hígado (versión en inglés).
  21. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Hepatitis viral (versión en inglés).
  22. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Preguntas y respuestas sobre la hepatitis A para profesionales de la salud (versión en inglés).
  23. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Preguntas frecuentes sobre la hepatitis B para profesionales de la salud (versión en inglés).
  24. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2015). Lactancia materna: infecciones de la hepatitis B y C (versión en inglés)
  25. Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, (2012). Lo que debo saber sobre la hepatitis C (versión en inglés).
  26. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2017). Hepatitis viral - Recomendaciones de los CDC para poblaciones y entornos específicos (versión en inglés).
  27. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Declaración de información sobre la vacuna (VIS) contra la hepatitis A (versión en inglés).
  28. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). Declaración de información sobre la vacuna (VIS) contra la hepatitis B (versión en inglés).
  29. Organización Mundial de la Salud. (2016). Hepatitis B (versión en inglés).