Enfermedad inflamatoria del intestino

La enfermedad inflamatoria del intestino (EII) es el nombre de un grupo de trastornos en los cuales los intestinos (intestinos delgado y grueso o entrañas) se inflaman (enrojecimiento e hinchazón). Los expertos creen que alrededor de 1 millón de personas en los Estados Unidos padecen EII. La mayoría de la gente con EII toman medicamentos para controlar sus síntomas. Si los medicamentos no pueden controlar su enfermedad, algunas personas necesitan cirugía.

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¿Qué es la enfermedad inflamatoria del intestino (EII)?

Enfermedad inflamatoria del intestino (EII) es el nombre de un grupo de trastornos en los cuales los intestinos (intestinos delgado y grueso o entrañas) se inflaman (enrojecimiento o hinchazón). Esta inflamación provoca los siguientes síntomas:

  • Dolor severo o crónico (casi constante) en el abdomen (barriga)
  • Diarrea, puede tener sangre
  • Pérdida de peso inusual
  • Pérdida de apetito
  • Sangrado desde el recto
  • Dolor en las articulaciones
  • Problemas cutáneos
  • Fiebre

Los síntomas varían entre leves y graves. Además, los síntomas pueden ir y venir, en ocasiones, desapareciendo durante meses o hasta años cada vez. Cuando las personas con EII comienzan a tener síntomas nuevamente, se dice que están teniendo una recaída o un recrudecimiento. Cuando no están teniendo síntomas, se dice que la enfermedad ha entrado en remisión.

Las formas más comunes de EII son la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn. Las enfermedades son muy similares. De hecho, a los médicos a veces les cuesta descifrar qué tipo de EII tiene una persona. La principal diferencia entre ambas enfermedades es la parte del tracto digestivo que afecta cada una.

La colitis ulcerativa afecta la capa superior del intestino grueso, junto a donde se encuentra la materia fecal. La enfermedad causa inflamación y diminutas llagas abiertas, o úlceras, en la superficie del revestimiento. Las úlceras pueden sangrar y producir pus. En varios casos de colitis ulcerativa, las úlceras pueden debilitar tanto la pared intestinal que se forma un orificio. Luego, el contenido del intestino grueso, incluidas las bacterias, se derraman en la cavidad abdominal (barriga) o se filtran en la sangre. Esto causa una grave infección y requiere cirugía de emergencia.

La enfermedad de Chron puede afectar todas las capas de la pared intestinal. Las áreas del intestino que suelen verse más afectadas son la última parte del intestino delgado, llamada el íleon, y la primera parte del intestino grueso. Pero la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. A menudo, la enfermedad de Crohn se manifiesta en sectores, con áreas normales a cualquiera de los lados de la zona afectada.

En la enfermedad de Chron, la inflamación y el tejido cicatrizal pueden engrosar la pared intestinal. Esto estrecha el pasaje que atraviesan los alimentos en digestión. El área del intestino que se ha estrechado se denomina estenosis. Además, las úlceras profundas pueden convertirse en túneles, llamados fístulas, que conectan diferentes partes del intestino. También pueden conectarse a los órganos cercanos, como la vejiga o la vagina, o conectarse a la piel. Y tal como sucede con la colitis ulcerativa, las úlceras pueden formar un orificio en la pared del intestino.

La EII no es igual al síndrome del intestino irritable (SII), aunque los síntomas pueden ser similares. A diferencia de la enfermedad inflamatoria del intestino, el SII no causa inflamación ni daños en los intestinos.

En muchas personas con EII, los medicamentos pueden controlar los síntomas. Pero las personas con EII severa a veces requieren cirugía. Con tratamiento, la mayoría de las personas con EII pueden llevar vidas plenas y activas.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad inflamatoria del intestino?

Nadie sabe con certeza cuáles son las causas de la enfermedad inflamatoria del intestino (EII). Los expertos creen que la acción anormal del sistema inmunitario de una persona puede desencadenar la EII. El sistema inmunológico está compuesto por diversas células y proteínas. Normalmente, el sistema inmune protege el cuerpo de infecciones causadas por virus y bacterias. Una vez curada la infección, el sistema inmunitario se "apaga".

Pero en las personas con EII, el sistema inmunitario parece sobrerreaccionar a las bacterias normales en el tracto digestivo. Y una vez que comienza a funcionar, el sistema inmunitario no se "apaga". Esto causa la inflamación que daña el tracto digestivo y da origen a los síntomas.

La EII es hereditaria. Esto sugiere que los factores hereditarios, llamados genes, cumplen un rol en el origen de la EII. Los expertos creen que ciertos genes pueden hacer que el sistema inmunitario sobrerreaccione en casos de EII.

El estrés y el consumo de ciertos alimentos no causan EII. Pero ambas cosas pueden empeorar los síntomas de la EII.

¿La enfermedad inflamatoria del intestino puede causar problemas de salud en otras partes del organismo que no sea el tracto digestivo?

Sí. La enfermedad inflamatoria del intestino (EII) puede ocasionar numerosos problemas fuera del tracto digestivo.

Un problema común que ocurre debido a la pérdida de sangre del tracto digestivo es la anemia. Anemia significa que la cantidad de glóbulos rojos sanos, los cuales transportan oxígeno a los órganos, están por debajo del nivel normal. Esto puede provocar un gran cansancio.

Otros problemas de salud incluyen:

  • Artritis y dolores articulares
  • Huesos débiles y quebraduras
  • Inflamación en los ojos y otros problemas oculares
  • Inflamación en el hígado
  • Cálculos biliares
  • Bultos rojos o úlceras en la piel
  • Cálculos renales
  • Retraso en la pubertad y problemas de crecimiento (en niños y adolescentes)
  • Inusualmente, problemas pulmonares

Algunos de estos problemas surgen por la absorción deficiente de nutrientes. Otros se deben a la inflamación en partes del cuerpo fuera del tracto digestivo.

Algunos de estos problemas mejoran cuando la EII se trata. Otros deben tratarse por separado.

¿Cómo funciona un sistema digestivo saludable?

Un sistema digestivo normal descompone los alimentos y los transforma en nutrientes. Los nutrientes incluyen proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales. El cuerpo necesita nutrientes para generar energía y conservar la salud.

El tracto digestivo va desde la boca hasta el ano. Al ingerir alimentos, la comida entra por la boca, pasa por el esófago y llega al estómago. Desde allí, va al intestino delgado, donde los nutrientes se absorben para entrar en la sangre. Luego, los restos de agua y desechos sólidos bajan al intestino grueso, donde la sangre vuelve a absorber la mayor parte del agua. Los desechos sólidos dejan el cuerpo a través del ano como movimiento intestinal.

¿Cómo interfiere la enfermedad inflamatoria del intestino en la digestión?

Cuando el intestino delgado se inflama, tal como sucede en la enfermedad de Crohn, disminuye su capacidad de absorber los nutrientes de los alimentos. Estos nutrientes abandonan el cuerpo durante el movimiento intestinal. Este es uno de los motivos por el que las personas con la enfermedad de Crohn no reciben suficientes nutrientes y no tienen mucho apetito. Además, los alimentos no digeridos que van al intestino grueso dificultan la absorción de agua. Esto produce un movimiento intestinal acuoso, también llamado diarrea.

En la colitis ulcerativa, el intestino delgado absorbe los nutrientes en forma correcta. Pero la inflamación en el intestino grueso evita la absorción de agua, lo que causa diarrea.

¿Quiénes desarrollan enfermedad inflamatoria del intestino?

Aunque la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) puede darse en cualquier grupo de personas, es más frecuente entre:

  • Personas con un familiar que tenga EII
  • Personas judías de descendencia europea
  • Personas de raza blanca
  • Personas que viven en ciudades
  • Personas que viven en países desarrollados

Fumar también aumenta el riesgo de que una persona sufra de EII. Quienes fuman tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Crohn pero es menos probable que padezcan colitis ulcerativa.

Los expertos creen que alrededor de 1 millón de personas en los Estados Unidos padecen EII. La mayoría de las personas con EII comienzan a mostrar síntomas entre los 15 y 30 años de edad.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad inflamatoria del intestino?

Si crees tener la enfermedad inflamatoria del intestino (EII), consulta a tu médico. El profesional se basará en tu historial médico, un examen físico y diferentes pruebas para determinar si padeces EII y, de ser así, de qué tipo.

Las pruebas utilizadas para diagnosticar la EII incluyen:

  • Análisis de sangre. Una muestra de sangre se estudia en el laboratorio para buscar señales de inflamación y anemia.
  • Muestra fecal. Se realizan pruebas a una muestra de materia fecal para detectar la presencia de sangre. También se somete a pruebas para buscar señales de infecciones que puedan desencadenar un brote de EII.
  • Colonoscopia o sigmoidoscopía. Para estas dos pruebas, se inserta un tubo largo y delgado en el ano con una cámara iluminada dentro de la punta. La imagen aparece en la pantalla de un televisor. Una sigmoidoscopía permite al médico ver el revestimiento de la parte inferior del intestino grueso. Una colonoscopia permite al médico ver el revestimiento de todo el intestino grueso y, a menudo, la última parte del intestino delgado. Luego, el médico podrá ver cualquier inflamación, sangrado o úlcera. Durante el examen, el médico puede realizar una biopsia. Esto requiere tomar una muestra de tejido del revestimiento del tracto digestivo para analizarla con un microscopio.
  • Radiografías con bario. En este procedimiento, se emplea un líquido espeso y blanquecino, llamado bario, para cubrir el revestimiento del tracto digestivo. Luego, se toman radiografías. Las áreas cubiertas con bario se ven blancas en la placa radiográfica. Esto permite que el médico busque señales de EII. El bario puede beberse o suministrarse a modo de enema.
  • Tomografía axial computarizada (TC o TAC). Una TC toma radiografías de varios ángulos diferentes del cuerpo. El médico estudia las imágenes con una computadora para buscar señales de colitis ulcerativa.
  • Endoscopia capsular. Las endoscopias y colonoscopias normales no pueden llegar al intestino delgado. Pero los médicos pueden examinar el intestino delgado a través de una endoscopia capsular. Una endoscopia capsular consiste en una pequeña cámara en forma de píldora. Al tragar la píldora, la misma viaja por el sistema digestivo. Graba un video del intestino delgado y lo envía a un monitor en el que el médico puede mirarlo. Las endoscopias capsulares no pueden usarse si existe cualquier tipo de estrechamiento en el sistema digestivo.

A menudo, los médicos demoran un poco en diagnosticar la EII. Esto se debe a que los síntomas de la EII varían y son similares a los de muchos otros problemas de salud.

¿Puedo hacer algo para evitar la enfermedad inflamatoria del intestino?

Debido a que los médicos desconocen la causa de la enfermedad inflamatoria del intestino, no existe un método comprobado de evitarla.

¿Cuál es el tratamiento para la enfermedad inflamatoria del intestino?

Los tratamientos de la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) pueden incluir:

  • Medicamentos
  • Cirugía
  • Cambios alimentarios: algunas personas descubren que si siguen dietas específicas sienten un alivio en sus síntomas.
  • Suplementos nutricionales
  • Reducir el estrés y descansar lo suficiente

Si padeces EII, el tratamiento dependerá de:

  • Tus síntomas y lo grave que sean
  • La parte del tracto digestivo que se vea afectada
  • Si tienes problemas de salud fuera del tracto digestivo

La mayoría de la gente con EII toman medicamentos para controlar sus síntomas. Si los medicamentos no pueden controlar su enfermedad, algunas personas necesitan cirugía.

¿Qué medicamentos se utilizan para tratar la enfermedad inflamatoria del intestino?

Los medicamentos para tratar la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) reducen la inflamación, alivian los síntomas y evitan el recrudecimiento. Cada paciente es diferente. Lo que puede funcionar para una persona con EII quizás no funcione para otra. Quizás necesites probar con diferentes medicamentos antes de encontrar uno o más que funcionen mejor para ti. Deberías llevar un registro del funcionamiento de las drogas y cualquier efecto secundario, e informar los detalles a tu médico. Para tratar la EII se usan los siguientes tipos de medicamentos:

Aminosalicilatos

La mayoría de las personas con casos de leves a moderados de EII al principio son tratadas con medicamentos llamados aminosalicilatos. Se administran en forma de píldoras, a través de un enema o en un supositorio, según cuál sea la parte inflamada del tracto digestivo. Los posibles efectos secundarios incluyen náuseas, vómitos, acidez, diarrea y dolores de cabeza.

corticosteroides

Los corticosteroides son drogas potentes de acción rápida que suprimen el sistema inmunitario. Se administran durante períodos cortos de tiempo para tratar los brotes de EII. No se administran a largo plazo debido a posibles efectos secundarios graves. Los efectos secundarios pueden incluir mayor riesgo de infecciones, pérdida ósea, diabetes e hipertensión. Los corticosteroides suelen tomarse en forma de píldoras. Pero a quienes no reaccionan a las píldoras, se les puede administrar a través de un enema, un supositorio o inyectados en sangre.

Inmunomoduladores

Al igual que los corticosteroides, los inmunomoduladores suprimen el sistema inmunitario. Pueden demorar mucho tiempo en hacer efecto (hasta 6 meses para lograr el efecto deseado). Pero, a diferencia de los corticosteroides, pueden tomarse a largo plazo para evitar las recaídas. A menudo, se los administra junto con corticosteroides. A medida que la enfermedad se controla y el inmunomodulador comienza a hacer efecto, la dosis de corticosteroides se reduce gradualmente. Al igual que los corticosteroides, estas medicinas pueden elevar el riesgo de infección. Otros efectos secundarios son infrecuentes pero pueden incluir náuseas, vómitos y dolores de cabeza. Los inmunomoduladores suelen tomarse en forma de píldoras, pero algunos se inyectan.

Terapias biológicas

Las terapias biológicas son proteínas que bloquean las sustancias corporales que causan inflamación. Los medicamentos biológicos utilizados para tratar la EII bloquean una sustancia llamada factor de necrosis tumoral alfa (FNT-alfa). Las terapias anti-FNT-alfa se han usado durante años para tratar la enfermedad de Crohn y ahora se están utilizando para tratar la colitis ulcerativa. El bloqueo del FNT-alfa puede reducir la inflamación, lo que puede mejorar los síntomas de la EII. Las terapias anti-FNT-alfa como infliximab, adalimumab y certolizumab se usan para tratar a personas con EII de moderada a severa en las que otras terapias no funcionan. El infliximab también se ha usado para tratar a personas con la enfermedad de Crohn que tienen fístulas abiertas con drenaje.

El infliximab es administrado en forma intravenosa (a la vena) por un médico o enfermero. El adalimumab y el certolizumab pueden administrarse en el hogar al inyectarlos debajo de la piel.

Estas terapias pueden disminuir la capacidad del cuerpo para defenderse contra las enfermedades. Esto puede aumentar tus posibilidades de padecer una infección grave e incluso que ponga en riesgo tu vida. Otros efectos secundarios pueden incluir dolor estomacal, sarpullido y náuseas.

Antibióticos

Los antibióticos se usan para tratar a personas con la enfermedad de Crohn pero no suelen recomendarse a personas con colitis ulcerativa. Los antibióticos pueden reducir el desarrollo de bacterias en el intestino delgado causado por estenosis, fístulas o una cirugía. Los expertos creen que los antibióticos también pueden ser de ayuda al suprimir el sistema inmunitario.

Los antibióticos suelen tomarse en forma de píldoras. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, vómitos y diarrea. El uso a largo plazo de un tipo de antibiótico puede causar hormigueo en manos y pies. Si desarrollas este efecto secundario, infórmaselo a tu médico de inmediato. Se recomienda interrumpir la administración del medicamento y no retomarlo.

Otros tratamientos

En ocasiones, las drogas que alivian la diarrea y el dolor se usan para tratar los síntomas de la EII. Pero es importante que consultes a tu médico antes de tomar cualquier otra droga de venta libre. Algunas pueden empeorar los síntomas.

Los pacientes con deshidratación a causa de diarrea pueden tratarse con líquidos y minerales. A veces, a las personas con la enfermedad de Crohn se les recetan suplementos nutricionales.

¿Qué tipo de cirugías se realizan para tratar la enfermedad inflamatoria del intestino?

En ocasiones, la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) severa no mejora con medicamentos. En estos casos, los médicos pueden sugerir una cirugía para curar o quitar las partes dañadas del intestino. Hay diferentes tipos de cirugía para tratar la EII.

Cirugía para colitis ulcerativa

Aproximadamente entre el 25 y el 40 por ciento de las personas con colitis ulcerativa necesitan someterse a una cirugía en algún momento de sus vidas. La cirugía que quita todo el intestino grueso puede curar por completo la colitis ulcerativa. Una vez extirpado el intestino grueso, el cirujano lleva a cabo uno de dos tipos de operaciones para permitir que el cuerpo elimine los desechos alimenticios:

  • En un procedimiento, se hace una pequeña abertura en la parte frontal de la pared abdominal. Luego, se pasa el íleon a través del orificio. Esto permite que el cuerpo drene los desechos. Se usa una bolsa externa sobre la abertura para recolectar los desechos y el paciente deberá vaciarla varias veces al día.
  • En otro procedimiento, el cirujano sujeta el íleon al interior del ano donde solía estar el recto, creando así una bolsa interna. Los desechos se almacenan en la bolsa y salen del ano de la forma habitual.

Cirugía para la enfermedad de Crohn

Aproximadamente entre el 65 y el 75 por ciento de las personas con la enfermedad de Crohn necesitan someterse a una cirugía en algún momento de sus vidas. La cirugía puede aliviar los síntomas y corregir problemas tales como estenosis, fístulas o sangrado intestinal. La cirugía puede ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad de Crohn. Pero, debido a que la enfermedad de Crohn se da en sectores, la cirugía no puede curarla. Si se extirpa parte del intestino delgado o grueso, la inflamación puede afectar la parte adyacente a la sección que se haya quitado.

Los tipos de cirugía para la enfermedad de Crohn incluyen:

Estenosoplastia. En esta cirugía, el médico ensancha el área estenosada, o estrechada, sin extirpar ninguna parte del intestino delgado.

Resección intestinal. En esta cirugía, se extirpa la parte dañada del intestino delgado o grueso y se cosen los dos extremos sanos para volver a unirlos.

Extirpación del intestino grueso. Este procedimiento es igual al que se sigue para la colitis ulcerativa. Pero las personas con la enfermedad de Crohn no pueden tener una bolsa interna para recolectar los desechos ya que puede haber inflamación. En cambio, los cirujanos usan el procedimiento que incluye la bolsa externa.

Tengo enfermedad inflamatoria del intestino y mi médico dice que debo operarme. ¿Fallé al controlar mi enfermedad?

No. Si los medicamentos ya no controlan tus síntomas, deberías pensar en someterte a una cirugía. La cirugía puede aliviar prolongadamente los síntomas y reducir o hasta eliminar la necesidad de medicamentos. No todo tipo de cirugía es adecuado para todas las personas. Las personas que se enfrentan a la decisión de someterse a una cirugía deberían obtener tanta información como sea posible de sus médicos, enfermeros y otros pacientes.

¿Cambiar mi alimentación puede ayudar a controlar la enfermedad inflamatoria del intestino?

No se ha demostrado la efectividad de ningún plan de alimentación para tratar la enfermedad inflamatoria del intestino (EII). Pero para algunas personas, cambiar la alimentación puede ayudar a controlar los síntomas de la EII.

No hay reglas generales de alimentación. Los cambios que ayudan a una persona con EII quizás no alivien los síntomas de otra. Consulta a tu médico y quizás a un nutricionista acerca de cuáles son los alimentos que deberías comer y cuáles evitar. Sus sugerencias dependerán de qué parte del intestino se ve afectada y cuál es la enfermedad que padeces.

Tu médico puede sugerirte algunos de los siguientes cambios:

  • Tomar suplementos nutricionales específicos que posiblemente incluyan vitaminas y minerales
  • Evitar las comidas grasosas o fritas
  • Evitar las salsas cremosas y los productos derivados de la carne
  • Evitar los alimentos picantes
  • Evitar los alimentos altos en fibra, como los frutos secos, y los vegetales y frutas crudos
  • Ingerir comidas más pequeñas con mayor frecuencia

Aunque es posible que tengas que limitar el consumo de ciertos alimentos, deberías tratar de comer aquello que te aporte los nutrientes que necesitas.

¿El estrés puede empeorar la enfermedad inflamatoria del intestino?

Aunque el estrés no causa enfermedad inflamatoria del intestino (EII), algunas personas descubren que el estrés puede ocasionar un recrudecimiento de la misma. Si crees que esto está sucediéndote, intenta utilizar técnicas de relajación, como respirar lentamente. Además, asegúrate de dormir lo suficiente.

¿Qué tratamientos nuevos para la enfermedad inflamatoria del intestino se están estudiando?

Los investigadores están estudiando muchos tratamientos nuevos para la enfermedad inflamatoria del intestino (EII). Estos incluyen nuevos medicamentos, como terapias biológicas novedosas. Los investigadores también están estudiando si los aceites de pescado y linaza pueden ayudar a combatir la inflamación ocasionada por la EII. Cierta evidencia respalda el uso de probióticos para tratar algunos tipos de diarrea y una forma de la EII llamada pouchitis. Los probióticos son bacterias "buenas" que pueden mejorar el equilibrio bacteriano en el sistema digestivo. Algunos investigadores esperan desarrollar nuevas terapias mediante el estudio de probióticos.

Si te interesa participar en un estudio clínico sobre la EII, visita el sitio web de ensayos clínicos de los Institutos Nacionales de la Salud de los EE. UU.

¿Tengo una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de colon si tengo enfermedad inflamatoria del intestino?

Sí. La enfermedad inflamatoria del intestino (EII) puede aumentar sus posibilidades de contraer cáncer de colon o intestino grueso. Aun así, más del 90% de las personas con EII NO contraen cáncer de colon.

Lo que sabemos acerca del cáncer de colon y la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) proviene mayormente del estudio de personas con colitis ulcerativa. Se sabe menos acerca del vínculo entre la enfermedad de Crohn y el cáncer. Pero las investigaciones sugieren que los pacientes con la enfermedad de Crohn también corren mayor riesgo. En el caso de ambas enfermedades, el riesgo de padecer cáncer de colon depende de:

  • Cuánto hace que padeces EII
  • Cuánto de tu colon se ve afectado por la EII

Además, las personas con familiares que padezcan cáncer de colon pueden tener aun mayor riesgo de contraerlo.

Para aquellas personas con colitis ulcerativa, el riesgo de contraer cáncer de colon no comienza a aumentar hasta que hayan tenido la enfermedad durante un período de entre 8 y 10 años. Las personas cuya enfermedad afecte todo el colon son las que corren el mayor riesgo de contraer cáncer de colon. Las personas cuya enfermedad afecte solo el recto corren el menor riesgo.

Las personas con enfermedad inflamatoria del intestino (EII) deberían consultar al médico acerca de cuándo comenzar a hacerse exámenes para detectar la presencia de cáncer de colon, a qué pruebas someterse y con qué frecuencia. Las sugerencias del médico dependerán de cuánto hace que padeces EII y qué tan grave es.

En personas que hayan tenido EII hace entre 8 y 10 años, la mayoría de los médicos recomiendan una colonoscopia con biopsias cada un período de 1 a 2 años. Esta prueba detecta las señales tempranas de cáncer en las células del revestimiento del colon. Cuando el cáncer se detecta en forma temprana, es más fácil de curar y tratar.

¿La enfermedad inflamatoria del intestino puede dificultar la concepción?

Si padeces colitis ulcerativa, puedes quedar embarazada con la misma facilidad que las demás mujeres. Lo mismo ocurre en el caso de la enfermedad de Crohn, si la enfermedad está en remisión. Pero si la enfermedad de Crohn está en etapa de recrudecimiento, quizás tengas dificultades para quedar embarazada.

Tengo enfermedad inflamatoria del intestino. ¿Es seguro quedar embarazada?

Debes hablar con tu médico antes de embarazarte. Si crees que podrías estar embarazada, llama a tu médico de inmediato. Algunos de los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad inflamatoria del intestino (EII) pueden dañar al feto en crecimiento.

De ser posible, la enfermedad debería estar en remisión desde hace 6 meses antes de quedar embarazada. También es mejor no haber iniciado un nuevo tratamiento ni estar tomando corticosteroides. Si ya estás embarazada, deberías continuar tomando tus medicamentos según las indicaciones del médico. Si dejas de tomar tus medicamentos y tu enfermedad recrudece, quizás sea difícil volver a controlarla.

En algunos casos, la EII mejora durante el embarazo. Esto se debe a los cambios en el sistema inmunitario y los niveles hormonales que se dan durante el embarazo. Aun así, no deberías quedar embarazada como método para tratar tu EII. Es mejor recurrir a medicamentos y posiblemente una cirugía.

¿La enfermedad inflamatoria del intestino puede dañar el feto o afectar el parto?

Si tienes colitis ulcerativa, tus posibilidades de tener un parto normal y un bebé saludable son las mismas que para aquellas mujeres que no padecen enfermedad inflamatoria del intestino. Si la enfermedad de Crohn recrudece durante el embarazo, corres un riesgo levemente más alto de sufrir un aborto espontáneoparto prematuromuerte fetal.

¿La enfermedad inflamatoria del intestino puede afectar mi periodo mensual?

Sí. Algunas mujeres con enfermedad inflamatoria del intestino (EII) se sienten peor justo antes de y durante sus períodos menstruales. La diarrea, el dolor abdominal y otros síntomas pueden ser más severos durante estas épocas. Las mujeres con EII y sus médicos deberían hacer un seguimiento de estos cambios mensuales en los síntomas. Esto evitará excederse en el tratamiento de la enfermedad.

Si no has estado comiendo y has perdido mucho peso, tus ciclos menstruales pueden volverse irregulares y hasta interrumpirse por completo.

¿La enfermedad inflamatoria del intestino puede afectar mi vida sexual?

Sí, pero hay medidas que puedes tomar para tener una vida sexual saludable.

La enfermedad inflamatoria del intestino, así como la cirugía y los medicamentos utilizados para tratarla, pueden afectar tu vida sexual. En ocasiones, simplemente puedes sentirte demasiado cansada como para tener sexo. Quizás también sufras problemas emocionales en relación con la enfermedad. Por ejemplo, quizás no te sientas tan segura de tu cuerpo como antes de contraer la enfermedad. Aunque pueda resultar embarazoso, es importante que hables con tu médico si estás teniendo problemas sexuales. Es posible que cuente con tratamientos que puedan ser de ayuda. Por ejemplo, si sientes dolor durante el sexo, tu médico puede recetarte una crema hormonal o un supositorio para la vagina.

Si tienes una bolsa externa, te damos algunos consejos:

  • Vacía la bolsa antes de tener sexo.
  • Usa desodorantes: uno en la bolsa y quizás una píldora o líquido para tomar por vía oral (consulta a tu médico sobre estas opciones).
  • Asegúrate de que la bolsa esté bien sujeta.
  • Si la bolsa estorba o causa dolor durante el sexo, experimenta con diferentes posiciones.
  • Cubre la bolsa con una funda o al usar un camisón corto.

Hablar con tu médico acerca de cómo la enfermedad inflamatoria del intestino está afectando tu vida sexual puede ayudarte a generar intimidad y aclarar cualquier malentendido. También puede ayudarte hablar con un consejero o terapeuta para hallar la forma de lidiar con tus problemas emocionales.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre la enfermedad inflamatoria del intestino?

Para obtener más información acerca de la enfermedad inflamatoria del intestino, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones: