Quistes ováricos

Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido que se encuentran en los ovarios. Son comunes y generalmente se forman durante la ovulación. La ovulación ocurre cuando el ovario libera un óvulo cada mes. Muchas mujeres con quistes ováricos no presentan síntomas. Los quistes generalmente son inofensivos.

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¿Qué son los quistes ováricos?

Un quiste es una bolsa llena de líquido. Puede formarse en numerosas partes del organismo. Los quistes ováricos se forman en el interior o sobre los ovarios.

¿Cuáles son los diferentes tipos de quistes ováricos?

Las clases más comunes de quistes ováricos (denominados quistes funcionales) se forman durante el ciclo menstrual. Generalmente son benignos (no cancerígenos).

Los dos tipos de quistes más comunes son:

  • Quistes foliculares. En el ciclo menstrual normal, el ovario libera un óvulo todos los meses. El óvulo crece adentro en una pequeña bolsa denominada folículo. Cuando el óvulo madura, el folículo se rompe y se abre para liberar el óvulo. Los quistes foliculares se forman cuando el folículo no se abre para liberar el óvulo. Esto provoca que el folículo continúe creciendo y se convierta en un quiste. Los quistes foliculares no presentan síntomas y desaparecen en períodos de uno a tres meses.
  • Quistes del cuerpo lúteo. Una vez que el folículo se abre para liberar el óvulo, la bolsa folicular vacía se encoge y forma una masa de células denominadas cuerpo lúteo. El cuerpo lúteo hace que las hormonas se preparen para el próximo óvulo para el siguiente ciclo menstrual. Los quistes del cuerpo lúteo se forman si la bolsa no se encoge. En lugar de eso, la bolsa se vuelve a sellar luego de liberar el óvulo y posteriormente se forma líquido en su interior. La mayoría de los quistes de cuerpo lúteo desaparecen luego de unas semanas. Sin embargo, pueden crecer hasta alcanzar casi cuatro pulgadas de ancho. También pueden sangrar o presionar el ovario y provocar dolor. Algunos medicamentos utilizados para provocar la ovulación pueden aumentar el riesgo de formación de estos quistes.

Otros tipos de quistes ováricos benignos son menos comunes:

  • Los endometriomas son causados por la endometriosis. La endometriosis ocurre cuando el tejido que recubre el útero (matriz) crece fuera del útero.
  • Los dermoides provienen de células presentes desde el nacimiento y por lo general no presentan síntomas.
  • Los cistoadenomas están llenos de líquido y a veces pueden alcanzar un gran tamaño.

En algunas mujeres, los ovarios forman numerosos quistes pequeños. Se denomina síndrome de ovario poliquístico (SOP). El SOP puede provocar problemas en los ovarios y en la concepción.

Los quistes malignos (cancerígenos) son inusuales. Son más comunes en las mujeres de edad avanzada. Los quistes cancerígenos son cáncer de ovarios. Por esta razón, tu médico debe controlar los quistes ováricos. La mayoría de los quistes ováricos no son cancerígenos.

¿Quién puede desarrollar quistes ováricos?

Los quistes ováricos son comunes en mujeres con períodos regulares. De hecho, la mayoría de las mujeres desarrolla al menos un quiste folicular o de cuerpo lúteo mensualmente. Es probable que no te des cuenta de que tienes un quiste a menos que haya un problema que provoque el crecimiento del quiste o la formación de múltiples quistes. Alrededor del 8 % de las mujeres con premenopausia desarrollan quistes de gran tamaño que requieren tratamiento.1

Los quistes ováricos son menos frecuentes luego de la menopausia. Las mujeres con posmenopausia que presentan quistes ováricos presentan un mayor riesgo de contraer cáncer de ovarios.

Visita a tu médico, cualquiera sea tu edad, si crees que tienes un quiste. También consulta con tu médico si presentas síntomas como inflamación, necesidad de orinar con más frecuencia, presión o dolor pélvico o sangrado vaginal anormal (inusual). Estos pueden ser signos de un quiste u otro problema grave.

¿Qué provoca los quistes ováricos?

Las causas más comunes de quistes ováricos incluyen:

  • Problemas hormonales. Los quistes funcionales por lo general desaparecen por sí solos sin tratamiento. Las causas probables pueden ser problemas hormonales o el uso de medicamentos para ayudar a la ovulación.
  • Endometriosis. Las mujeres con endometriosis pueden desarrollar un tipo de quiste ovárico denominado endometrioma. El tejido endometrial se puede adherir al ovario y formar una neoplasia. Estos quistes pueden ser dolorosos durante las relaciones sexuales y durante el período menstrual.
  • Embarazo. Un quiste ovárico normalmente se desarrolla en la primera etapa del embarazo para brindar apoyo al embarazo hasta que se forme la placenta. En ocasiones, el quiste permanece en el ovario hasta una etapa más avanzada del embarazo y  probablemente deba ser extraído.
  • Infecciones pélvicas graves. Las infecciones se pueden expandir a los ovarios y las trompas de Falopio y pueden causar la formación de quistes.

¿Cuáles son los síntomas de los quistes ováricos?

La mayoría de los quistes ováricos son pequeños y no presentan síntomas.

Si un quiste presenta síntomas, es probable que sientas presión, hinchazón, inflamación o dolor en la parte baja del abdomen en el lado donde se encuentra el quiste. El dolor puede ser agudo o leve, y puede aparecer y desaparecer.

Si un quiste se rompe, puede provocar dolor repentino e intenso.

Si un quiste presiona algún ovario, puedes sentir dolor con náuseas y vómitos.

Los síntomas menos comunes incluyen:

  • Dolor pélvico
  • Dolor leve en la parte baja de la espalda y caderas
  • Dificultad para vaciar la vejiga o evacuar completamente
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Aumento de peso inexplicable
  • Dolor durante el período menstrual
  • Sangrado vaginal inusual (no normal)
  • Sensibilidad en los senos
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia

¿Cómo se detectan los quistes ováricos?

Si presentas síntomas de quistes ováricos, consulta con tu médico. Es probable que tu médico realice un examen pélvico para detectar inflamación de un quiste en el ovario.

Si detecta un quiste, tu médico observará y esperará, o solicitará pruebas médicas para planear un tratamiento. Las pruebas incluyen:

  • Ultrasonido. Esta prueba utiliza ondas sonoras para crear imágenes del cuerpo. Con un ultrasonido, tu médico puede ver las siguientes características del quiste:
    • Forma
    • Tamaño
    • Ubicación
    • Masa (si está lleno de líquido, sólido o ambos)
  • Prueba de embarazo para descartar un embarazo
  • Pruebas de niveles hormonales para verificar si se trata de problemas hormonales
  • Análisis de sangre. Si ya pasaste la menopausia, es probable que tu médico te pida una prueba para medir la cantidad de antígeno del cáncer 125 (CA-125) en sangre. La cantidad de CA-125 es mayor en un cáncer de ovarios. En mujeres premenopáusicas, muchas otras enfermedades o afecciones, a parte del cáncer, pueden provocar niveles más elevados de CA-125.

¿Alguna vez los quistes ováricos representan una emergencia?

Sí, a veces. Si tu médico detectó un quiste ovárico y presentas algunos de los siguientes síntomas, consigue ayuda profesional de inmediato:

  • Dolor con fiebre y vómitos
  • Dolor abdominal intenso y repentino
  • Desmayos, mareos o debilidad
  • Respiración agitada

Estos síntomas pueden significar que el quiste se abrió o se rompió. En ocasiones, los quistes rotos de gran tamaño pueden provocar abundante sangrado.

¿Será necesario operar mi quiste ovárico?

Quizás. Los Institutos Nacionales de la Salud calculan que entre el 5 % y el 10 % de las mujeres se someten a cirugías para quitar un quiste ovárico. Solo el 13 % al 21 % de estos quistes son cancerígenos.2

Puede ser necesaria una cirugía si pasaste la menopausia o si tu quiste:

  • No desaparece luego de varios ciclos menstruales
  • Aumenta de tamaño
  • Presenta una apariencia inusual en el ultrasonido
  • Provoca dolor

Si tu quiste no requiere una cirugía, es probable que tu médico:

  • Te aconseje medicamentos para aliviar el dolor. Tu médico puede recomendarte medicamentos de venta libre o recetar medicamentos más fuertes para aliviar el dolor.
  • Te recete anticonceptivos hormonales si presentas quistes con frecuencia. Los anticonceptivos hormonales, como la píldora, el anillo vaginal, las inyecciones o el parche ayudan a evitar la ovulación. Esto puede disminuir las probabilidades de desarrollar más quistes.

¿Qué tipo de cirugías se usan para extraer quistes ováricos?

Si tu quiste requiere cirugía, es probable que tu médico extraiga únicamente el quiste o el ovario completo.

La cirugía se puede realizar de dos maneras:

  • Laparoscopía. Con esta cirugía, el médico realiza un corte muy pequeño por encima y por debajo del ombligo para buscar dentro del área pélvica y extraer el quiste. Este método se recomienda generalmente para quistes pequeños que parecen benignos (no cancerígenos) en el ultrasonido.
  • Laparotomía. Es probable que tu médico elija este método si el quiste es de gran tamaño o puede ser cancerígeno. En esta cirugía, se realiza un corte mayor en el abdomen para extraer el quiste. Luego el quiste se analiza para descartar cáncer. Si puede llegar a ser cancerígeno, se recomienda consultar con un ginecólogo oncólogo, quien  probablemente necesite extraer el ovario y otros tejidos como el útero.

¿Los quistes ováricos pueden provocar cáncer?

Sí, algunos quistes ováricos pueden convertirse en cancerígenos. Sin embargo, la mayoría de los quistes ováricos no son cancerígenos.

El riesgo de cáncer de ovarios aumenta con la edad. Las mujeres que pasaron la menopausia y presentan quistes ováricos tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de ovarios. Consulta con tu médico acerca del riesgo de cáncer de ovarios. Las pruebas de detección de cáncer de ovarios no se recomiendan en la mayoría de las mujeres.3 Esto se debe a que las pruebas pueden generar "falsos positivos".  Un falso positivo es el resultado de una prueba que dice que una mujer tiene cáncer de ovarios cuando no lo tiene.

¿Los quistes ováricos pueden dificultar la concepción?

Típicamente no. La mayoría de los quistes de ovarios no afectan las posibilidades de quedar embarazada. Sin embargo, en ocasiones, la enfermedad que provoca el quiste puede dificultar la concepción. Dos afecciones que causan quistes ováricos y afectan la fertilidad son:

  • Endometriosis, la cual ocurre cuando el tejido que recubre el útero (matriz) crece fuera del útero. Los quistes provocados por la endometriosis se denominan endometriomas.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP), una de las principales causas de infertilidad (problemas para quedar embarazada). Las mujeres con SOP por lo general tienen numerosos quistes pequeños en los ovarios.

¿De qué modo afectan el embarazo los quistes ováricos?

Los quistes ováricos son comunes durante el embarazo. Generalmente, estos quistes son benignos (no cancerígenos) e inofensivos.4 Los quistes ováricos que continúan creciendo durante el embarazo se pueden romper o retorcer y causar problemas durante el nacimiento del bebé. Tu médico controlará cualquier quiste de ovarios que se encuentre durante el embarazo.

¿Puedo prevenir los quistes ováricos?

No, no puedes prevenir los quistes ováricos funcionales si estás ovulando. Si tienes quistes ováricos con frecuencia, es probable que tu médico te recete anticonceptivos hormonales para detener la ovulación. Esto ayudará a reducir el riesgo de desarrollar nuevos quistes.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre los quistes ováricos?

Para obtener más información sobre quistes ováricos, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Ross, E.K. (2013). Quistes ováricos imprevistos: cuándo tranquilizar, cuándo revaluar, cuándo derivar (versión en inglés). Cleveland Clinic Journal of Medicine; 80(8): 503–514. Extraído del artículo de 2013.
  2. Conferencia de consenso del NIH (1995). Cáncer de ovarios. Detección, tratamiento y seguimiento. Panel de desarrollo de consenso del NIH sobre cancer de ovarios. JAMA; 273: 491–497. Extraído del artículo de 2013.
  3. Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (2016). Screening for Ovarian Cancer.
  4. Horowitz, N.S. (2011). Management of adnexal masses in pregnancyClinical Obstetrics & Gynecology; 54: 519–527.