Cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino es un cáncer que comienza en el cuello del útero, la parte inferior y estrecha del útero. La mayoría de los tipos de cáncer de cuello uterino son provocados por el virus del papiloma humano (VPH). El cáncer de cuello uterino es el cáncer ginecológico más sencillo de prevenir con pruebas de detección regulares y vacunas. También es muy curable cuando se descubre y se trata de manera temprana.

Conoce más sobre el cáncer de cuello uterino en el Instituto Nacional del Cáncer.

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¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de cuello uterino es un cáncer que comienza en el cuello del útero, la parte inferior y estrecha del útero. Tiene lugar cuando las células cervicales del cuerpo se dividen muy rápido y crecen sin control. Estas células adicionales forman un tumor.

¿Quiénes padecen cáncer de cuello uterino?

Cada año, cerca de 12,000 mujeres en los Estados Unidos padecen cáncer de cuello uterino. El cáncer de cuello uterino afecta con más frecuencia a las mujeres mayores de 30 años de edad, pero todas las mujeres están en riesgo.

¿Cuáles son las causas del cáncer de cuello uterino?

La mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino son provocados por un tipo de VPH de alto riesgo. El VPH es un virus que se transmite de persona a persona a través del contacto genital, como vaginal, anal o sexo oral. Si la infección por VPH no desaparece por sí sola, puede provocar cáncer de cuello uterino con el paso del tiempo.

Otros factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer después de una infección por VPH de alto riesgo. Estos otros factores incluyen:

  • Fumar
  • Tener VIH o inmunidad reducida
  • Tomar píldoras anticonceptivas por un largo período (más de 5 años)
  • Haber dado a luz a tres o más hijos

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de cuello uterino?

Tal vez no detectes ningún signo o síntoma de cáncer de cuello uterino. Los signos de un cáncer de cuello uterino avanzado pueden incluir sangrado o secreciones de la vagina. Estos síntomas pueden no ser causados por cáncer de cuello uterino, pero la única forma de estar segura es consultar con tu médico.

¿Cómo sé si padezco cáncer de cuello uterino?

Las mujeres deben comenzar a realizarse pruebas de detección a la edad de 21 años. Puedes realizarte un examen de Papanicolaou para buscar cambios en las células cervicales que podrían convertirse en cancerosas si no son tratadas. Si el examen de Papanicolaou encuentra cambios significativos en las células del cuello uterino, tu médico podría sugerir más pruebas para detectar cáncer. Las mujeres de entre 30 y 65 años de edad también pueden realizarse un examen de VPH con su examen de Papanicolaou para detectar si tienen VPH.

¿Cuál es la diferencia entre un examen de Papanicolaou y un examen de VPH?

El examen de Papanicolaou y el examen de VPH detectan cosas diferentes.

Un examen de Papanicolaou controla la presencia de cambios anormales en las células del cuello del útero que, si no son descubiertas y tratadas, pueden derivar en cáncer de cuello uterino. Tu médico extraerá células de tu cuello uterino para examinarlas bajo un microscopio. La frecuencia con la que debes hacerte un examen de Papanicolaou depende de tu edad y de tus antecedentes médicos. Habla con tu médico sobre lo que es mejor para ti.

Aprende más sobre exámenes de Papanicolaou en nuestra página de examen de Papanicolaou.

Un examen de VPH busca VPH en el cuello del útero de una mujer. Algunos tipos de VPH pueden derivar en cáncer de cuello uterino. Tu médico tomará una muestra del cuello del útero para encontrar células. Un examen de VPH no es lo mismo que la vacuna contra el VPH.

De acuerdo con la Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF, por sus siglas en inglés), las mujeres de entre 30 y 65 años de edad pueden combinar el examen de VPH con el examen de Papanicolaou cada 5 años. La USPSTF no recomienda el examen de VPH para mujeres menores de 30 años.

Aprende más sobre VPH y el examen de VPH en nuestra página sobre VPH.

¿Con qué regularidad debo someterme a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino?

La frecuencia con la que debes realizarte un examen depende de tu edad y de tus antecedentes médicos. Habla con tu médico sobre lo que es mejor para ti. La mayoría de las mujeres puede seguir estas pautas:

  • Si tienes entre 21 y 29 años de edad, debes hacerte un examen de Papanicolaou cada 3 años.
  • Si tienes entre 30 y 64 años, debes hacerte un examen de Papanicolaou y un examen de VPH en el mismo momento cada 5 años, o solamente un examen de Papanicolaou cada 3 años.
  • Si tienes 65 o más, pregúntale a tu médico si puedes dejar de hacerte exámenes de Papanicolaou.

Si tuviste una histerectomía, debes seguir las siguientes pautas:

  • Si ya no tienes el cuello del útero debido a que has tenido una histerectomía por otras razones que no sean cáncer, no necesitas exámenes de Papanicolaou.
  • Si tuviste una histerectomía por células cervicales anormales o cáncer de cuello uterino, debes hacerte un examen de Papanicolaou al año hasta obtener tres resultados normales.
  • Si te han quitado el útero pero aun conservas el cuello del útero (este tipo de histerectomía no es común), debes realizarte exámenes de Papanicolaou regulares hasta los 65 años de edad y hasta que hayas tenido tres exámenes de Papanicolaou normales seguidos sin resultados anormales en los últimos 10 años.

¿Cómo puedo disminuir mis probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino?

Puedes disminuir las probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino de varias maneras:

  • Hacer exámenes de Papanicolaou con regularidad. Los exámenes de Papanicolaou regulares ayudan a tu médico a encontrar cambios celulares y tratar cualquier célula no sana antes de que se convierta en cáncer.
  • Hacerte exámenes de Papanicolaou y VPH juntos, o bien un examen de VPH solo (si tienes entre 30 y 65 años). Los médicos recomiendan realizar una prueba de detección de VPH o un examen conjunto (examen de Papanicolaou y VPH juntos) a la mayoría de las mujeres entre 30 y 65 años.
  • Colócate la vacuna contra el VPH. El cáncer de cuello uterino suele ser causado por los distintos tipos de VPH que se contagian de una persona a otra a través del contacto genital. La mayoría de las mujeres no tiene síntomas de VPH y, a veces, la enfermedad desaparece por sí sola. Si el VPH no desaparece por su cuenta, puede generar cambios en las células del cuello uterino, lo que puede desarrollar cáncer de cuello uterino. La vacuna contra el VPH evita que contraigas la mayoría de los tipos de VPH que causan cáncer. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la vacuna contra el VPH para las personas de 9 a 45 años.
  • Tomar medidas para reducir tu riesgo. Si tienes relaciones sexuales, disminuye tu riesgo de contraer VPH con las siguientes medidas:
    • Usar preservativos. Cuando se mantienen relaciones sexuales, los preservativos son la mejor alternativa para prevenir una ITS. El VPH puede desarrollarse en las áreas genitales femeninas y masculinas que no están protegidas por preservativos. Sin embargo, las investigaciones demuestran que el uso de preservativos se relaciona con un menor índice de cáncer de cuello uterino.1,2 Además, la vacuna contra el VPH no reemplaza o disminuye la necesidad de utilizar preservativos. Asegúrate de poner el preservativo antes de que el pene toque la vagina, la boca o el ano. Otros métodos anticonceptivos, como las píldoras anticonceptivas, las inyecciones, los implantes o  los diafragmas, no te protegerán contra el VPH u otras ITS.
    • Hacerse la prueba. Asegúrate de que tanto tú como tu pareja se hagan la prueba para descartar cualquier ITS. Compartan los resultados de las pruebas antes de mantener relaciones sexuales.
    • Practicar la monogamia. Mantener relaciones sexuales con una sola persona puede disminuir tu riesgo de contraer una ITS. Después de haberse hecho una prueba de detección de ITS, sean fieles. Esto significa que tendrán exclusividad mutua para las relaciones sexuales.
    • Limitar la cantidad de parejas sexuales. Tu riesgo de contraer una ITS aumenta en proporción con la cantidad de parejas sexuales que tienes.
    • No realizarse duchas vaginales. Las duchas vaginales eliminan algunas de las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina, cuya función es protegerte de las infecciones. Esto puede aumentar el riesgo de contraer una ITS.
    • Ser consciente de la cantidad de alcohol que se bebe y controlar la bebida. Algunas personas utilizan el alcohol o las drogas para embriagar o drogar a alguien más. Una persona ebria o drogada no puede consentir o comprender lo que está ocurriendo. Esta situación te pone en riesgo de ser víctima de abuso sexual y posible exposición a una ITS.

Estas medidas funcionan mejor si se implementan juntas. Ningún paso individual te protegerá contra el cáncer de cuello uterino.

¿Quiénes deben aplicarse la vacuna contra el VPH?

Los expertos recomiendan que la mayoría de las personas reciba la vacuna contra el VPH a los 11 o 12 años de edad. La vacuna contra el VPH es más efectiva si la recibes antes de tener cualquier tipo de contacto sexual con cualquier persona. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la vacuna contra el VPH para las personas de 9 a 45 años. No existen suficientes investigaciones que demuestren si la vacuna contra el VPH es segura durante el embarazo. En consuencia, los expertos no recomiendan que las mujeres embarazadas se vacunen contra el VPH.

Si tienes 45 años o menos y nunca te vacunaste contra el HPV o no recibiste todas las dosis, pregúntale a tu médico o enfermero sobre cómo recibir la vacuna.

¿Debo vacunarme contra el VPH si ya he tenido relaciones sexuales?

Sí. Puedes beneficiarte de la vacuna contra el VPH si ya has tenido contacto sexual con otra persona. La vacuna puede brindarte protección contra los tipos de VPH que aún no has contraído.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre el cáncer de cuello uterino?

Para obtener más información acerca del cáncer cervical, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Winer, R. L., Hughes, J. P., Feng, Q., O'Reilly, S., Kiviat, N. B., Holmes, K. K. y Koutsky, L. A. (2006). Uso de preservativos y el riesgo de contraer la infección genital del virus del papiloma humano en las mujeres jóvenes. (versión en inglés) New England Journal of Medicine, 354(25), 2645–2654.
  2. Munk, A. C., Gudlaugsson, E., Malpica, A., Fiane, B., Lovslett, K. I., Kruse, A-J., … Baak, J. P. A. (2012). El uso constante de preservativos aumenta las tasas de regresión de la neoplasia intraepitelial del cuello uterino 2-3. (versión en inglés) PLoS One, 7(9), 45114.