Enfermedad de Graves

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune que afecta la tiroides. Los síntomas de enfermedad de Graves pueden aparecer lentamente o en forma repentina y, a veces, se confunden con otros problemas de salud. La mayoría de las personas que padecen la enfermedad de Graves tienen síntomas molestos. Tanto hombres como mujeres pueden padecer la enfermedad de Graves; sin embargo, afecta a las mujeres 10 veces más que a los hombres.

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¿Qué es la enfermedad de Graves?

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune que afecta la tiroides. La tiroides es una pequeña glándula que se encuentra en la parte delantera del cuello. Produce hormonas llamadas T3 y T4 que regulan el modo en que el cuerpo usa la energía. Los niveles de hormona tiroidea son controlados por la pituitaria, una glándula del tamaño de un guisante que se encuentra en el cerebro. Genera la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés), que activa la tiroides para producir la hormona tiroidea.

Con la enfermedad de Graves, el sistema inmunitario genera anticuerpos que actúan como la TSH y hacen que la tiroides produzca más hormona tiroidea de la que el cuerpo necesita. Esto se llama tiroides hiperactiva o hipertiroidismo. Una tiroides hiperactiva hace que todas las funciones del cuerpo se aceleren, por ejemplo, el ritmo cardíaco y la velocidad con que el cuerpo transforma la comida en energía. La enfermedad de Graves es una de las causas de la tiroides hiperactiva. Está relacionada con la enfermedad de Hashimoto, otra enfermedad autoinmune que afecta la tiroides.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Graves?

La mayoría de las personas que padecen enfermedad de Graves tienen síntomas de tiroides hiperactiva, entre ellos:

  • Bocio (tiroides agrandada)
  • Dificultades para conciliar el sueño
  • Irritabilidad o nerviosismo
  • Sensibilidad al calor, aumento del sudor
  • Temblor en las manos
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Afinamiento de la piel o cabello fino y quebradizo
  • Deposiciones frecuentes
  • Pérdida de peso sin hacer dieta
  • Fatiga o debilidad muscular
  • Flujo menstrual más ligero y períodos menstruales menos frecuentes
  • Problemas para quedar embarazada

A diferencia de otras causas de tiroides hiperactiva, la enfermedad de Graves también puede ocasionar:

  • Cambios en los ojos. En algunas personas que tienen enfermedad de Graves, el tejido que está detrás de los ojos se inflama y se dilata. Esto puede provocar agrandamiento o molestia en uno o en ambos ojos. A veces, afecta la visión. Los síntomas oculares puede ocurrir antes, al mismo tiempo o después de que aparezcan los síntomas de enfermedad de Graves. En raras ocasiones, puede afectar a personas con función tiroidea normal. No sabemos por qué ocurren estos problemas en los ojos. Son más comunes en personas que fuman; el cigarrillo empeora los síntomas oculares. Los problemas en los ojos suelen mejorar sin tratamiento.
  • Enrojecimiento y engrosamiento de la piel, generalmente, en las canillas y los empeines. Este inusual problema de la piel no es grave y suele ser indoloro. La mayoría de las personas que tienen este problema en la piel también tienen problemas en los ojos producto de la enfermedad de Graves.

Los síntomas de enfermedad de Graves pueden aparecer lentamente o en forma repentina y, a veces, se confunden con otros problemas de salud. Algunas personas que tienen enfermedad de Graves no tienen síntomas.

¿Quiénes padecen enfermedad de Graves?

Tanto hombres como mujeres pueden padecer enfermedad de Graves. Aunque afecta a las mujeres 10 veces más que a los hombres. La enfermedad de Graves afecta a personas de todas las edades, pero aparece con más frecuencia en los 20 y los 30. Las personas que padecen enfermedad de Graves suelen tener familiares con enfermedades de tiroides o autoinmunes. Las personas que contraen la enfermedad de Graves a veces tienen otras enfermedades autoinmunes como:

  • Vitiligo: una enfermedad que destruye las células que le dan color a la piel
  • Artritis reumatoide: una enfermedad que afecta el revestimiento de las articulaciones de todo el cuerpo
  • Enfermedad de Addison: una enfermedad que afecta las glándulas adrenales, las cuales producen las hormonas que ayudan al cuerpo a responder al estrés y regulan tanto la presión arterial como el equilibrio de agua y sales
  • Diabetes tipo 1: una enfermedad que hace que los niveles de azúcar en la sangre sean muy elevados
  • Anemia  perniciosa: una enfermedad que impide que el cuerpo absorba vitamina B12 y que produzca suficientes glóbulos rojos sanos
  • Lupus: una enfermedad que puede dañar muchas partes del cuerpo, como por ejemplo, las articulaciones, la piel, los vasos sanguíneos y otros órganos

¿Qué causa la enfermedad de Graves?

Se cree que existen muchos factores determinantes en el desarrollo de la enfermedad de Graves. Ellos podrían incluir:

  • Genes. Algunas personas son propensas a la enfermedad de Graves debido a sus genes. Los investigadores trabajan para encontrar el gen o los genes involucrados.
  • Sexo. Las hormonas sexuales pueden estar relacionadas y podrían explicar por qué la enfermedad de Graves afecta más a mujeres que a hombres.
  • Estrés. El estrés emocional o los traumas severos podrían provocar la aparición de la enfermedad de Graves en personas que son propensas a contraerla.
  • Embarazo. El embarazo afecta la tiroides. El 30 por ciento de las mujeres jóvenes que tienen enfermedad de Graves estuvieron embarazadas en los 12 meses anteriores a la aparición de los síntomas. Esto sugiere que el embarazo podría desencadenar la enfermedad de Graves en algunas mujeres.
  • Infección. Las infecciones podrían estar relacionadas con la aparición de la enfermedad de Graves, aunque ningún estudio ha demostrado que una infección sea la causa directa de esta enfermedad.

¿Cómo sé si padezco enfermedad de Graves?

La mayoría de las personas que padecen la enfermedad de Graves tienen síntomas molestos. Si tienes síntomas de enfermedad de Graves, tu médico te hará un examen y pedirá una o más pruebas. Las pruebas que se usan para saber si tienes enfermedad de Graves incluyen:

  • Pruebas de funcionamiento de la tiroides. Se envía una muestra de sangre a un laboratorio para ver si el cuerpo tiene la cantidad correcta de hormona tiroidea (T4) y TSH. Un nivel elevado de hormona tiroidea en la sangre más un nivel bajo de TSH es un signo de tiroides hiperactiva. A veces, los exámenes de rutina de la función tiroidea muestran una hiperactividad leve de la tiroides en una persona que no tiene síntomas. En dichos casos, los médicos podrían sugerir un tratamiento o un seguimiento en detalle para ver si los niveles vuelven a la normalidad.
  • Captación de yodo radiactivo (RAIU, por sus siglas en inglés). Una RAIU indica cuánto yodo absorbe la tiroides. La tiroides absorbe yodo y lo usa para producir hormona tiroidea. Una absorción elevada sugiere la presencia de enfermedad de Graves. Esta prueba puede ser útil para descartar otras causas posibles de tiroides hiperactiva.
  • Pruebas de anticuerpos. Se envía una muestra de sangre a un laboratorio para detectar anticuerpos que sugieran la presencia de enfermedad de Graves.

La enfermedad de Graves puede ser difícil de diagnosticar durante el embarazo, ya que tiene muchos de los síntomas de un embarazo normal, como la fatiga y la intolerancia al calor. Además, algunas pruebas de laboratorio pueden ser difíciles de interpretar. Los médicos no pueden usar RAIU durante el embarazo para descartar otras causas.

¿Cómo se trata la enfermedad de Graves?

Existen tres tratamientos principales para la enfermedad de Graves:

  • Medicamentos antitiroideos. En los Estados Unidos, se usan dos tipos de medicamentos:

    • Metimazol o MMI (marca Tapazol
    • Propiltiouracilo o PTU

    Estos medicamentos impiden que la tiroides produzca demasiada hormona tiroidea. El MMI es el medicamento preferido para la mayoría de las personas que no están embarazadas. En general, estos medicamentos no se usan durante más de 1 o 2 años. Para algunas personas, el funcionamiento de la tiroides vuelve a la normalidad cuando se suspenden los medicamentos. Aunque en la mayoría de las personas, la tiroides hiperactiva regresa.

  • Yodo radiactivo (RAI, por sus siglas en inglés). La glándula tiroides usa yodo para producir la hormona tiroidea. Con este tratamiento, tomas una píldora que contiene RAI, una forma de yodo que daña la tiroides al darle radiación. El RAI destruye las células tiroideas para que se produzca menos hormona tiroidea. Esto cura la tiroides hiperactiva. Pero es probable que necesites tomar hormona tiroidea por el resto de tu vida para reemplazar esta hormona necesaria que tu cuerpo ya no puede producir. El RAI se ha usado durante mucho tiempo y no daña otras partes del cuerpo ni causa infertilidad o defectos de nacimiento.
  • Cirugía. Se extrae la mayor parte o la totalidad de la tiroides. Al igual que con el RAI, la cirugía cura la tiroides hiperactiva. Pero necesitarás tomar hormona tiroidea para reemplazar esta hormona necesaria que tu cuerpo ya no puede producir.

Además de uno de estos 3 tratamientos, tu médico también puede sugerir que tomes un tipo de medicamento llamado betabloqueador. Los betabloqueadores no afectan la cantidad de hormona tiroidea que se produce. En su lugar, bloquean la acción de la hormona tiroidea en el cuerpo. Esto disminuye el ritmo cardíaco y reduce los síntomas, como por ejemplo, los temblores y el nerviosismo. Los betabloqueadores actúan rápidamente y pueden ayudarte a sentirte mejor mientras esperas que haga efecto el tratamiento principal.

El mejor tratamiento para ti dependerá de muchos factores. En general, se prefieren los medicamentos antitiroideos y el RAI o una combinación de ambos. Durante y después del tratamiento, el médico deberá supervisar tus niveles de hormona tiroidea. Pregunta con qué frecuencia necesitas ir a una consulta de control. 

¿Qué puede suceder si la enfermedad de Graves no se trata?

Sin tratamiento, la enfermedad de Graves puede dar lugar a problemas cardíacos, huesos débiles y frágiles e incluso la muerte. La "crisis tiroidea" es una afección muy inusual y potencialmente mortal que puede aparecer si no se trata la tiroides hiperactiva. El estrés agudo, como un trauma, una cirugía o una infección, suele ser un desencadenante. En mujeres embarazadas, la enfermedad no tratada puede poner en riesgo la salud de la madre y del bebé por nacer.

El embarazo, ¿afecta la tiroides?

Los cambios hormonales normales durante el embarazo hacen que aumenten los niveles de hormona tiroidea. La tiroides también puede agrandarse ligeramente en mujeres sanas durante el embarazo, pero no tanto como para que se sienta. Estos cambios no afectan el embarazo ni el bebé por nacer. Sin embargo, los problemas de tiroides no tratados pueden poner en riesgo el embarazo y el desarrollo del bebé. Los síntomas de un embarazo normal, como la fatiga y el calor, pueden hacer que se ignoren los problemas de tiroides durante esa etapa. Por lo tanto, si tienes síntomas de tiroides hiperactiva o si sientes un bocio, asegúrate de contarle a tu médico.

¿Necesito un examen de tiroides si quedo embarazada?

Los expertos no llegan a un acuerdo con respecto a si todas las mujeres embarazadas se deben hacer exámenes de rutina para detectar problemas de tiroides. La enfermedad de Graves raramente comienza durante el embarazo. La mayoría de las mujeres que tienen un diagnóstico de enfermedad de Graves durante el embarazo tenían síntomas de tiroides hiperactiva antes de quedar embarazadas.

Tengo enfermedad de Graves y quiero tener un bebé. ¿Qué debo hacer antes de intentar quedar embarazada?

Las mujeres que recibieron tratamiento por enfermedad de Graves pueden quedar embarazadas. Pero asegúrate de que el embarazo sea planeado. La enfermedad de Graves debe estar bien controlada antes de que quedes embarazada. Esto se debe a que la enfermedad de Graves no tratada o mal tratada puede dar lugar a problemas para las madres, como por ejemplo:

La enfermedad de Graves no tratada o mal tratada también puede provocar problemas de salud para el bebé, como por ejemplo:

Habla con tu médico acerca de cómo prepararte para el embarazo o de los anticonceptivos si no quieres quedar embarazada. Si tomas medicamentos tiroideos y quieres quedar embarazada, consulta a tu médico acerca del tratamiento con yodo radiactivo (RAI). Las mujeres tratadas con RAI al menos 6 meses antes del embarazo no necesitan medicamentos antitiroideos y pueden evitar exponer al bebé por nacer. Si recibiste RAI para tratar la enfermedad de Graves, debes esperar al menos 6 meses antes de quedar embarazada. El médico también necesitará observar al bebé para detectar problemas relacionados con la tiroides que puedan aparecer más adelante en el embarazo.

¿Cómo se trata la enfermedad de Graves durante el embarazo?

Durante el embarazo, deberás consultar a tu ginecólogo/obstetra y a un endocrinólogo, un médico que trata a personas que tienen problemas hormonales. Si recibiste yodo radiactivo (RAI) o te sometiste a una cirugía para tratar la enfermedad de Graves en el pasado y quedas embarazada, informa a tu médico. Tu bebé necesitará ser observado para detectar problemas de tiroides que puedan aparecer más adelante en el embarazo. Es mejor planificar el embarazo para poder tratar la enfermedad de Graves antes de concebir.

El embarazo puede provocar cambios en hormonas que afectan la tiroides y los problemas de tiroides pueden afectar al bebé en gestación. Para algunas mujeres que padecen enfermedad de Graves, los síntomas empeoran en el primer trimestre y luego mejoran durante el resto del embarazo. Los síntomas suelen volver a empeorar después del parto. Por estos motivos, las necesidades de tratamiento de las mujeres embarazadas que padecen enfermedad de Graves suelen variar y se necesita un médico experto para administrar el tratamiento durante y después del embarazo.

El médico verificará tus niveles de hormona tiroidea periódicamente. Si se necesita un medicamento antitiroideo, suele recetarse PTU en el primer trimestre y MMI para el resto del embarazo. La opción de una cirugía de tiroides es poco común para mujeres embarazadas. Y las mujeres embarazadas no pueden tomar RAI. A veces, se recetan betabloqueadores para un uso a corto plazo durante las primeras semanas de embarazo para aliviar los síntomas.

¿Puedo amamantar si estoy tomando medicamentos antitiroideos para la enfermedad de Graves?

Muchas mujeres que toman medicamentos antitiroideos deciden amamantar. Solo una pequeña cantidad de estos medicamentos llega a la leche materna. El médico puede ayudarte a comparar los beneficios de la lactancia materna con el posible riesgo de estos medicamentos. Esto te permitirá decidir qué es mejor para ti y tu bebé.

Más información sobre enfermedad de Graves

Para obtener más información acerca de la enfermedad de Graves, llama a womenshealth.gov al 800-994-9662 (TDD: 888-220-5446) o comunícate con las siguientes organizaciones: