Enfermedad de Graves

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune que daña a la glándula tiroides. La enfermedad de Graves afecta más a mujeres que a hombres. Es la causa más común de hipertiroidismo (glándula tiroides hiperactiva). Los síntomas de la enfermedad de Graves pueden incluir ojos abultados, pérdida de peso y metabolismo acelerado. El hipertiroidismo generado por la enfermedad de Graves se trata con medicamentos. Sin embargo, si no se trata, la enfermedad de Graves puede provocar osteoporosis, problemas cardíacos y problemas para quedar embarazada o durante el embarazo.

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¿Qué es la enfermedad de Graves?

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune que afecta la glándula tiroides. La tiroides es una pequeña glándula ubicada en la base del cuello. La glándula tiroides crea hormonas que controlan muchas actividades de tu cuerpo, incluso qué tan rápido late tu corazón y qué tan rápido quemas calorías.

En una persona con la enfermedad de Graves, el sistema inmunitario crea anticuerpos que hacen que la tiroides desarrolle más hormona tiroidea de la que el cuerpo necesita. La enfermedad de Graves suele generar hipertiroidismo. El hipertiroidismo hace que tu metabolismo se acelere.1

¿Quiénes padecen enfermedad de Graves?

La enfermedad de Graves es más común en mujeres que en hombres. Las mujeres suelen verse más afectadas entre los 30 y 60 años.1

Algunas mujeres son más propensas a desarrollar la enfermedad de Graves que otras. Tienes mayor riesgo si:1

  • Tienes antecedentes familiares. La enfermedad de Graves puede ser hereditaria. Los investigadores trabajan para encontrar el gen o los genes involucrados.
  • Tienes otra enfermedad autoinmune, como artritis reumatoide, diabetes tipo 1, anemia perniciosa o lupus.
  • Estás estresada. El estrés emocional o los traumas graves podrían provocar la enfermedad de Graves.
  • Acabas de tener un bebé. El embarazo afecta la glándula tiroides. El riesgo de desarrollar la enfermedad de Graves es siete veces mayor al año de haber dado a luz. Esto sugiere que el embarazo puede desencadenar o revelar la enfermedad de Graves en algunas mujeres.
  • Tienes antecedentes de infección. La infección desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la enfermedad de Graves. Los investigadores descubrieron un vínculo entre la enfermedad de Graves y la infección con el virus que causa mononucleosis ("mono"; virus Epstein-Barr).2
  • Fumas. El tabaquismo aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de Graves. Además, es el mayor factor de riesgo para el problema ocular generado por la enfermedad de Graves, denominado oftalmopatía de Graves.3

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Graves?

Muchos de los síntomas de la enfermedad de Graves son iguales a otras causas de hipertiroidismo. Otros signos se encuentran únicamente en la enfermedad de Graves.4

Los síntomas de la enfermedad de Graves incluyen:

  • Ojos abultados (únicamente en la enfermedad de Graves)
  • Engrosamiento y enrojecimiento de la piel, en especial en las canillas y en los empeines (únicamente en la enfermedad de Graves)
  • Irritabilidad o nerviosismo
  • Cansancio o debilidad muscular
  • Sensibilidad al calor
  • Dificultades para conciliar el sueño
  • Temblor en las manos
  • Ritmo cardíaco rápido e irregular
  • Diarrea
  • Pérdida de peso sin hacer dieta
  • Bocio, que es una tiroides agrandada que puede hacer que el cuello parezca inflamado

Los síntomas de la enfermedad de Graves pueden comenzar lentamente o muy de repente. Algunas personas no tienen síntomas.

¿Qué problemas oculares genera la enfermedad de Graves?

La enfermedad de Graves puede causar un problema ocular denominado oftalmopatía de Graves. Afecta a la mitad de las personas con la enfermedad de Graves.5 Los síntomas principales de la oftalmopatía de Graves son los ojos que parecen salirse de sus cuencas, problemas de vista y ojos irritados.

La oftalmopatía de Graves ocurre cuando las células del sistema inmunitario (defensa) de tu cuerpo atacan a los tejidos que rodean a los ojos. El resultado es inflamación e hinchazón en la cuenca de los ojos, lo que hace que el globo ocular sobresalga. Si no se trata, el daño en los nervios oculares también puede provocar ceguera.

El tabaquismo (incluye al fumador pasivo) es el mayor factor de riesgo de la oftalmopatía de Graves. Dejar de fumar disminuye el riesgo de desarrollar la oftalmopatía de Graves.3 Si ya tienes oftalmopatía de Graves, dejar de fumar ayuda a que el tratamiento funcione mejor.

La oftalmopatía de Graves se trata con gotas oculares y gafas de lectura, radioterapia o cirugía ocular. El tratamiento dependerá de la gravedad del problema ocular.4

¿Qué causa la enfermedad de Graves?

La enfermedad de Graves se despierta por algún proceso en el sistema inmunitario del cuerpo, que normalmente protege al cuerpo de infecciones. En la enfermedad de Graves, el cuerpo crea un anticuerpo que ataca a las células de la glándula tiroides.

¿De qué manera afecta la enfermedad de Graves a las mujeres?

Las mujeres son más propensas a tener la enfermedad de Graves que los hombres. La enfermedad de Graves también afecta de manera diferente a hombres y mujeres. Además de problemas cardíacos y osteoporosis, la enfermedad de Graves en las mujeres puede generar:

  • Problemas con el período menstrual. La hormona tiroidea puede afectar a tu ciclo menstrual. Demasiado hormona tiroidea puede generar períodos menstruales irregulares y más leves de lo normal.
  • Problemas para quedar embarazada. Los ciclos menstruales irregulares pueden dificultar que las mujeres con la enfermedad de Graves queden embarazadas. Aproximadamente la mitad de las mujeres con la enfermedad de Graves tienen problemas para quedar embarazadas.5
  • Problemas durante el embarazo. La enfermedad de Graves puede causarte problemas durante el embarazo y en el desarrollo de tu feto.
  • Problemas después del embarazo. La enfermedad de Graves suele mejorar en el último trimestre del embarazo, pero puede empeorar después del parto.6

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Graves?

Para diagnosticar la enfermedad de Graves, tu médico realizará un examen físico y algunas pruebas. Las pruebas que pueden ayudarte a descubrir si tienes la enfermedad de Graves incluyen:

  • Pruebas de funcionamiento de la tiroides. Estas pruebas analizan los niveles de la hormona tiroidea principal (T4) y la hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés) en la sangre. Un nivel alto de T4 más un nivel bajo de TSH es un signo de una glándula tiroides hiperactiva. A veces, los exámenes de rutina de la función tiroidea muestran una hiperactividad leve de la tiroides en una persona que no tiene síntomas. Cuando esto ocurre, tu médico puede sugerir un tratamiento o un seguimiento en detalle para ver si los niveles vuelven a la normalidad.
  • Prueba de captación de yodo radiactivo (RAIU, por sus siglas en inglés). Esta prueba indica cuánto yodo utiliza la glándula tiroides. La glándula tiroides usa yodo para producir la hormona tiroidea. Los mayores niveles de yodo sugieren que se trata de la enfermedad de Graves. La prueba RAIU también puede ayudar a descartar otras causas posibles de una glándula tiroides hiperactiva.
  • Pruebas de anticuerpos. Estos análisis de sangre buscan anticuerpos que sugieran la presencia de la enfermedad de Graves.

¿Cómo se trata la enfermedad de Graves?

Los tratamientos para la enfermedad de Graves disminuyen la cantidad o bloquean la acción de la hormona tiroidea. Existen tres tratamientos principales para la enfermedad de Graves:7

  • Medicamentos antitiroideos. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó dos medicamentos para la enfermedad de Graves: metimazol, o MMI, y propiltiouracilo, o PTU. Estos medicamentos evitan que la glándula tiroides genere demasiada hormona tiroidea. Por lo general, se administran a los pacientes antes que la cirugía de tiroides o la radioterapia. No puedes tomar MMI en la primera etapa del embarazo porque puede dañar a tu bebé en desarrollo.
  • Yodo radiactivo (RAI, por sus siglas en inglés). El RAI es un tipo de yodo que daña a la glándula tiroides con radiación. El RAI destruye las células tiroideas, por lo que tu glándula tiroides no puede generar tanta hormona tiroidea. De esta forma, se cura la glándula tiroides hiperactiva, pero puede generar una glándula tiroides hipoactiva. Si esto ocurre, deberás tomar hormona tiroidea por el resto de tu vida.
  • Cirugía para extraer toda o gran parte de la tiroides. Al igual que con el RAI, la cirugía cura la tiroides hiperactiva pero puede generar una tiroides hipoactiva. Deberás tomar hormona tiroides para reemplazar esta hormona necesariaque tu cuerpo ya no puede producir.

Es posible que tu médico te sugiera tomar un medicamento llamado betabloqueante. Los betabloqueantes bloquean algunos de los efectos del exceso de hormona tiroidea en tu cuerpo. Ralentizan el ritmo cardíaco y reducen los síntomas como el temblor y el nerviosismo. Los betabloqueantes son de rápida acción y pueden ayudarte a sentirte mejor mientras esperas a que comience a funcionar el tratamiento adicional.

Todos los medicamentos tienen riesgos. Debes hablar con tu médico sobre los riesgos y beneficios de tomar cualquier medicamento.

¿Qué puede suceder si la enfermedad de Graves no se trata?

Sin un tratamiento, la enfermedad de Graves puede generar otras afecciones, tales como:

  • Tormenta tiroidea, una afección muy inisual y potencialmente mortal causada por demasiada hormona tiroidea que, de repente, aumenta el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y la temperatura a niveles peligrosamente altos. Un evento estresante, como un trauma, cirugía o infección, puede provocar una tormenta tiroidea.
  • Problemas cardíacos, como ritmo cardíaco irregular (arritmia), fibrilación atrial e insuficiencia cardíaca8
  • Pérdida de densidad ósea, que puede causar osteoporosis. La pérdida de densidad ósea tras la menopausia aumenta el riesgo de tener huesos débiles y frágiles que se rompan fácilmente. La enfermedad de Graves puede acelerar la pérdida de densidad ósea.9
  • Problemas durante el embarazo, tanto en la madre como en el bebé

¿De qué manera la enfermedad de Graves afecta la posibilidad de quedar embarazada?

Las mujeres con la enfermedad de Graves suelen tener períodos menstruales irregulares. Si tus períodos son irregulares, es posible que no ovules todos los meses, por lo que será más difícil que quedes embarazda.

En los hombres, la enfermedad de Graves puede dañar los espermatozoides, por lo que será más difícil que quedes embarazada.10

El tratamiento para la enfermedad de Graves suele regular los períodos menstruales y restaurar la fertilidad en mujeres y hombres.11

¿De qué manera el embarazo afecta la tiroides?

Los cambios hormonales normales durante el embarazo hacen que aumenten los niveles de hormona tiroidea. Es posible que la glándula tiroides se agrande levemente en las mujeres saludables durante el embarazo, pero no lo suficiente para que se sienta. Estos cambios no afectan al embarazo o a tu feto.

Los problemas de la glándula tiroides sin diagnosticar pueden dañar a la madre y al feto. Los síntomas de un embarazo normal, como la fatiga y la sensación de calor, pueden hacer que se ignoren los problemas de tiroides que causan los mismos síntomas. Habla con tu médico o enfermera si tienes síntomas de tiroides hiperactiva o sientes un bocio.

¿De qué forma la enfermedad de Graves afecta el embarazo?

La enfermedad de Graves no tratada o mal tratada puede dar lugar a problemas durante el embarazo, como por ejemplo:

También puede provocar problemas graves para tu bebé, tales como:

¿Cómo se trata la enfermedad de Graves durante el embarazo?

Durante el embarazo, es posible que debas acudir al endocrinólogo, un médico que trata a personas son problemas hormonales. Tus médicos controlarán los niveles de tiroides durante el embarazo.

No puedes realizar terapia con yodo radioactivo durante el embarazo. Puede causarte problemas en el embarazo y a tu feto. En su lugar, es posible que el médico te recete medicamentos antitiroideos. Es seguro tomar propiltiouracilo (PTU) durante el embarazo.4

Además, el tratamiento puede cambiar en el embarazo. Para algunas mujeres con la enfermedad de Graves, los síntomas empeoran en el primer trimestre y mejoran en el resto del embarazo, cuando cambian los niveles de hormona tiroidea. Algunas mujeres pueden dejar de tomar medicamentos antitiroideos en las últimas cuatro a ocho semanas de embarazo si la actividad tiroidea se normaliza. Tu médico comprobará los niveles de hormona tiroidea nuevamente después del parto.4

¿Puedo amamantar si tomo medicamentos para tratar la enfermedad de Graves?

Sí. Las madres que toman el medicamento antitiroideo propiltiouracilo (PTU) pueden amamantar de forma segura.12

¿Pudimos responder tus preguntas sobre la enfermedad de Graves?

Para obtener más información acerca de la enfermedad de Graves, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Girgis, C.M., Champion, B.L., Wall, J.R., (2011). Conceptos actuales sobre la enfermedad de Graves (versión en inglés). Therapeutic Advances in Endocrinology and Metabolism; 2(3): 135–144.
  2. Janegova, A., Janega, P., Rychly, B., Kuracinova, K., Babal, P. (2015). El rol de la infección del virus Epstein-Barr en el desarrollo de las enfermedades tiroideas autoinmunes (versión en inglés). Endokrynologia Polska; 66(2): 132–136.
  3. Stan, M.N., Bahn, R.S. (2010). Factores de riesgo para el desarrollo o deterioro de la oftalmopatía de Graves (versión en inglés). Thyroid; 20(7): 777–783.
  4. Tanda, M.L., Piantanida, E., Liparulo, L., Veronesi, G., Lai, A., Sassi, L., … Bartalena, L. (2013). Prevalencia e historia natural de la orbitopatía de Graves en grandes series de pacientes con hipertiroidismo de Graves recientemente diagnosticado visto en un único centro (versión en inglés). Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism; 98(4): 1443–1449.
  5. Quintono-Moro, A., Zantut-Wittmann, D., Tambascia, M., da Costa Machado, H., Fernandes, A. (2014). Prevalencia alta de infertilidad entre mujeres con enfermedad de Graves y tiroiditis de Hashimoto (versión en inglés). International Journal of Endocrinology. doi:10.1155/2014/982705.
  6. American Thyroid Association. (s/d) Preguntas frecuentes: enfermedad de la tiroides y embarazo (versión en inglés).
  7. Burch, H.B., Cooper, D.S. (2015). Manejo de la enfermedad de Graves: una revisión (versión en inglés). JAMA; 314(23): 2544-54.
  8. Uchida, T., Takeno, K., Goto, M., Kanno, R., Kubo, S., Takahashi, S., … Watada, H. (2010). La arteria tiroides superior significa velocidad sistólica máxima para el diagnóstico de la tirotoxicosis en pacientes japoneses (versión en inglés). Endocrine Journal; 57(5): 439–443.
  9. Park, S.E., Cho, M.A., Kim, S.H., Rhee, Y., Kang, E.S., Ahn, C.W. (2007). La adaptación y relación de la FGF-23 con los cambios en el metabolismo mineral en la enfermedad de Graves (versión en inglés). Clinical Endocrinology (Oxford); 66(6): 854–858.
  10. Hudson, R.W., Edwards, A.L. (1992). Función testicular e hipertiroidismo (versión en inglés). Journal of Andrology; 13: 117–124.
  11. Trokoudes, K.M., Skordis, N., Picolos, M.K. (2006). Infertilidad y trastornos de la tiroides (versión en inglés). Current Opinion in Obstetrics & Gynecology; 18(4): 446–451.
  12. Mandel, S.J., Cooper, D.S. (2013). El uso de medicamentos antitiroideos en el embarazo y la lactancia (versión en inglés). Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism; 86(6).