Circuncisión

Si tienes un varón, es probable que te pregunten si quieres que sea circuncidado. La circuncisión es la extirpación del prepucio que es la piel que cubre el glande. Sería bueno considerar esto antes del parto, ya que esta opción se suele ofrecer antes de abandonar el hospital.

La Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) no recomienda la circuncisión como procedimiento de rutina debido a que los beneficios médicos no compensan los riesgos. Pero los padres también deben tener en cuenta sus preferencias religiosas, culturales y personales cuando toman la decisión de circuncidar a su hijo.

La circuncisión tiene beneficios y riesgos médicos. Los posibles beneficios son:

  • Un menor riesgo de infección de las vías urinarias (UTI, por sus siglas en inglés). Ten en cuenta que las UTI solo afectan al 1 por ciento o menos de los hombres que no están circuncidados.
  • Un menor riesgo de cáncer de pene. Ten en cuenta que el cáncer de pene es muy poco frecuente tanto en hombres que están circuncidados como en aquellos que no lo están.
  • Un posible menor riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS). Ten en cuenta que la práctica de sexo seguro, incluido el uso de condón, es la mejor protección contra las ITS.

Los riesgos de la circuncisión son:

  • Dolor. Si decides circuncidar a tu bebé, puedes pedir que le apliquen un medicamento anestésico en el pene del bebé para paliar el dolor.
  • Un bajo riesgo de hemorragia o infección.

Estos riesgos aumentan cuando se realiza la circuncisión a bebés de mayor edad, a niños y a hombres adultos.

Consulta a tu médico si tienes dudas acerca de los riesgos o posibles beneficios.