Intentar concebir

¿Cómo sabes cuándo eres fértil y cuándo no lo eres? ¿Te preguntas si tú o tu pareja son infértiles? Sigue leyendo para aumentar tus posibilidades de concebir y obtener ayuda para problemas de fertilidad.

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Concientización sobre la fertilidad: el ciclo menstrual

Tener conocimiento sobre tu ciclo menstrual y los cambios que se producen en tu cuerpo durante este tiempo puede ayudarte a saber cuándo tienes más probabilidades de quedar embarazada. Observa cómo es el ciclo menstrual.

El ciclo menstrual promedio dura 28 días. Aunque los ciclos normales pueden variar entre 21 y 35 días. El tiempo que pasa antes de que se produzca la ovulación es distinto en cada mujer e incluso puede ser distinto de un mes a otro en la misma mujer y variar entre 13 y 20 días. Conocer esta parte del ciclo es importante porque es el momento en que puede producirse la ovulación y el embarazo. Luego de la ovulación, cada mujer (a menos que tenga un problema de salud que afecte sus períodos menstruales o quede embarazada) tendrá un período menstrual dentro de 14 a 16 días.

Cómo registrar tu patrón de fertilidad

Conocer cuándo eres más fértil te ayudará a planificar un embarazo. Existen tres maneras en las que puedes registrar tus momentos fértiles. Estas son:

  • Método de temperatura corporal basal: la temperatura corporal basal es tu temperatura en reposo en cuanto despiertas por la mañana. La temperatura corporal basal de una mujer aumenta ligeramente con la ovulación. Por lo tanto, al registrar esta temperatura a diario durante varios meses, podrás predecir cuáles son tus días más fértiles.

    La temperatura corporal basal difiere un poco de una mujer a otra. Una temperatura oral entre 96 y 98 grados Fahrenheit es la temperatura promedio antes de la ovulación. Luego de la ovulación, la mayoría de las mujeres tienen una temperatura oral entre 97 y 99 grados Fahrenheit. El aumento de temperatura puede ser un salto repentino o una subida gradual durante unos días.

    Generalmente, la temperatura corporal basal de una mujer aumenta solo de 0.4 a 0.8 grados Fahrenheit. Para detectar este pequeño cambio, las mujeres deben usar un termómetro corporal basal. Estos termómetros son muy sensibles. La mayoría de las farmacias los venden por unos $10. Puedes registrar tu temperatura en nuestro cuadro de temperatura corporal basal especial (PDF, 555 KB).

    El aumento de temperatura no muestra exactamente cuándo se libera el óvulo. Pero casi todas las mujeres ovulan dentro de los tres días posteriores al aumento de temperatura. La temperatura corporal se mantiene en el nivel más alto hasta que comienza tu período menstrual.

    Eres más fértil y tienes más probabilidades de quedar embarazada:

    • Dos o tres días antes de que tu temperatura llegue al punto más alto (ovulación)
      y
    • 12 a 24 horas después de la ovulación

    El esperma puede vivir hasta tres días en el cuerpo de una mujer. El esperma puede fertilizar un óvulo en cualquier momento durante ese tiempo. Por lo tanto, si tienes sexo sin usar protección unos días antes de la ovulación, podrías quedar embarazada.

    Hay muchas cosas que pueden afectar la temperatura corporal basal. Para que tu cuadro resulte útil, asegúrate de tomar la temperatura todas las mañanas aproximadamente a la misma hora. Entre los factores que pueden alterar tu temperatura se encuentran:

    • Tomar alcohol la noche anterior
    • Fumar cigarrillos la noche anterior
    • Dormir mal por la noche
    • Tener fiebre
    • Hacer algo por la mañana antes de tomarte la temperatura, esto incluye ir al baño y hablar por teléfono
       
  • Método del calendario: se trata de registrar tu ciclo menstrual en un calendario durante ocho a 12 meses. El primer día de tu período menstrual es el día 1. Haz un círculo en el día 1 del calendario. La duración de tu ciclo puede variar de un mes a otro. Por lo tanto, anota la cantidad total de días que dura todas las veces. Al usar este registro, puedes ver tus días de mayor fertilidad en los meses siguientes:

    1. Para conocer cuál es tu primer día de mayor fertilidad, resta 18 a la cantidad total de días de tu ciclo más corto. Toma este número y cuenta todos los días que restan para llegar al primer día de tu próximo período menstrual. Dibuja una X sobre esta fecha en el calendario. La X marca el primer día en el que tienes posibilidades de estar fértil.
    2. Para conocer tu último día de mayor fertilidad, resta 11 a la cantidad total de días de tu ciclo más largo. Toma este número y cuenta todos los días que restan para llegar al primer día de tu próximo período menstrual. Dibuja una X sobre esta fecha en el calendario. El tiempo que hay entre las dos X es tu período de mayor fertilidad.

    Este método siempre debe usarse junto con otros métodos para conocer los días de fertilidad, en especial, si tus ciclos no siempre tienen la misma duración.

  • Método de moco cervical (también conocido como método de ovulación): se trata de tener conciencia de los cambios que se producen en el moco cervical durante el mes. Las hormonas que controlan el ciclo menstrual también cambian el tipo y la cantidad de moco que tienes antes y durante la ovulación. Inmediatamente después de tu período menstrual, en general, hay unos días en los que no hay presencia de moco o "días secos". A medida que el óvulo comienza a madurar, aumenta la cantidad de moco en la vagina, aparece en el orificio vaginal y es blanco o amarillo, turbio y pegajoso. La mayor cantidad de moco aparece justo antes de la ovulación. Durante estos "días húmedos", se vuelve transparente y elástico, como claras de huevo crudas. A veces, se puede estirar hasta separarlo. Este es tu momento de mayor fertilidad. Alrededor de cuatro días después de los días húmedos el moco comienza a cambiar nuevamente. Habrá mucha menos cantidad y se volverá pegajoso y turbio. Podrías tener algunos días secos más antes de que vuelva tu período menstrual. Describe los cambios que veas en tu moco en un calendario. Marca los días como "pegajoso", "seco" o "húmedo". Eres más fértil cuando aparece el primer signo de humedad después de tu período menstrual o uno o dos días antes de que aparezca la humedad.

    El método del moco cervical es menos confiable para algunas mujeres. Las mujeres que amamantan, toman anticonceptivos (por ejemplo, píldoras), usan productos para la higiene femenina, tienen vaginitis o infecciones de transmisión sexual (ITS) o se han sometido a una cirugía de cuello de útero no deberían usar este método.

  • Para registrar en forma más precisa tu fertilidad, usa una combinación de los tres métodos. Esto se llama método sintotérmico. También puedes comprar kits de ovulación o monitores de fertilidad de venta libre para encontrar el mejor momento para concebir. Estos kits se usan para detectar picos de una hormona específica llamada hormona luteinizante, que activa la ovulación.

Infertilidad

Algunas mujeres quieren tener hijos, pero no pueden concebir o pierden los embarazos. Esto se llama infertilidad. Muchas parejas tienen problemas de infertilidad. Alrededor de un tercio de las veces, el problema es de la mujer. En otro tercio de los casos, el hombre es quien tiene problemas de fertilidad. En el tercio restante, ambos miembros de la pareja tienen problemas de fertilidad o no se encuentra una causa.

Causas de infertilidad

Algunas causas comunes de infertilidad en mujeres incluyen:

Edad: en general, las mujeres sufren una disminución en su fertilidad a partir de los 30 años. Y si bien muchas mujeres entre 30 y 40 años no tienen problemas para quedar embarazadas, la fertilidad se reduce particularmente después de los 35 años. Con el paso de los años, se producen cambios normales en los ovarios y los óvulos que hacen que quedar embarazada sea más difícil. Si bien los ciclos menstruales siguen siendo regulares en una mujer de 30 a 40 años, los óvulos que libera cada mes tienen menor calidad que los que ovulaba a los 20. Es más difícil quedar embarazada cuando los óvulos bajan su calidad. A medida que una mujer se acerca a la menopausia, es posible que los ovarios no liberen un óvulo todos los meses y esto también dificulta la posibilidad de quedar embarazada. Además, a medida que una mujer y sus óvulos envejecen, tiene más posibilidades de perder un embarazo y de tener un bebé con problemas genéticos como, por ejemplo, síndrome de Down.

Problemas de salud: algunas mujeres tienen enfermedades o afecciones que impactan en sus niveles hormonales y esto puede provocar infertilidad.

  • Las mujeres que tienen síndrome de ovario poliquístico (SOP) ovulan pocas veces o nunca. La falta de ovulación es la causa más común de infertilidad entre las mujeres.
  • En la insuficiencia ovárica prematura (IOP), los ovarios de una mujer dejan de funcionar con normalidad antes de los 40 años. No es lo mismo que la menopausia prematura. Algunas mujeres que tienen IOP tienen su período menstrual de vez en cuando. Sin embargo, es difícil quedar embarazada para una mujer que padece IOP.
  • Una afección llamada insuficiencia de fase lútea (IFL) es la imposibilidad de la pared uterina de prepararse para el embarazo. Esto puede impedir que un óvulo fertilizado se implante o puede provocar la pérdida del embarazo.

Algunos problemas comunes en los órganos reproductivos de una mujer, como los fibromas uterinos, la endometriosis y la enfermedad inflamatoria pélvica pueden empeorar con la edad y también afectar la fertilidad. Estas afecciones pueden hacer que las trompas de falopio se bloqueen y que el óvulo no pueda viajar por las trompas hasta el útero.

Factores relacionados con el estilo de vida: algunos factores relacionados con el estilo de vida también pueden tener un efecto negativo en la fertilidad de una mujer. Entre los ejemplos se incluyen: fumar, tomar alcohol, estar muy por encima o muy por debajo del peso corporal ideal, hacer muchos ejercicios extenuantes y tener un trastorno de la conducta alimentaria. El estrés también puede afectar la fertilidad.

A diferencia de las mujeres, algunos hombres siguen siendo fértiles entre los 60 y los 70 años. Pero a medida que los hombres envejecen, pueden comenzar a tener problemas con la forma y el movimiento de su esperma. También tienen un riesgo un poco más alto de que el esperma tenga defectos genéticos. También podrían dejar de producir esperma o producir muy poca cantidad. Las elecciones de estilo de vida también pueden afectar la cantidad y la calidad del esperma. El alcohol y las drogas pueden reducir la calidad del esperma en forma temporaria. Y los investigadores analizan si las toxinas ambientales, como los pesticidas y el plomo, también son responsables en algunos casos de infertilidad. Los hombres también pueden tener problemas que afectan su función sexual y reproductiva. Estos pueden incluir enfermedades de transmisión sexual (ITS), diabetes, una cirugía de próstata, una lesión o un problema grave en los testículos.

Cuando consultar a tu médico

Deberías consultar a tu médico con respecto a tu fertilidad si:

  • Eres menor de 35 años y no has podido concebir después de un año de sexo frecuente sin anticonceptivos.
  • Tienes 35 años o más y no has podido concebir después de seis meses de sexo frecuente sin anticonceptivos.
  • Crees que tú o tu pareja podrían tener problemas de fertilidad en el futuro (incluso antes de comenzar a buscar un embarazo).
  • Tú o tu pareja tienen un problema con la función sexual o la libido.

Afortunadamente, los médicos pueden ayudar a que muchas parejas infértiles tengan bebés.

Opciones para parejas infértiles

Si tienes problemas de fertilidad, tu médico puede recomendarte un especialista en fertilidad, un médico que trata la infertilidad. El médico necesitará hacerles pruebas a ti y a tu pareja para descubrir cuál es el problema. De acuerdo al problema, es posible que tu médico recomiende un tratamiento. Aproximadamente, 9 de 10 casos de infertilidad se tratan con medicamentos o cirugía. No esperes para consultar a tu médico, ya que la edad también afecta el nivel de éxito de estos tratamientos. Para algunas parejas, la adopción o la crianza temporaria ofrecen la posibilidad de compartir su amor con un niño y de armar una familia.

Tratamiento para la infertilidad

Algunos tratamientos incluyen:

  • Medicamentos: hay distintos tratamientos para la fertilidad que pueden usarse para las mujeres que tienen problemas de ovulación. Es importante que hables con tu médico acerca de los medicamentos que se van a usar. Debes entender los beneficios y los efectos secundarios del medicamento. Según el tipo de fármaco para incrementar la fertilidad y la dosis que se utilice, pueden ocurrir nacimientos múltiples (como por ejemplo, mellizos).
  • Cirugía: se realiza una cirugía para reparar el daño en los ovarios, las trompas de Falopio o el útero de una mujer. En ocasiones un hombre presenta un problema de fertilidad que se puede corregir mediante cirugía.
  • Inseminación intrauterina (IIU), también denominada inseminación artificial: se inyecta esperma masculino en parte del tracto reproductivo de la mujer, como por ejemplo en el útero o las trompas de Falopio. A menudo se utiliza la IIU junto con fármacos que provocan la ovulación de la mujer.
  • Tecnología de reproducción asistida (TRA): la TRA implica la estimulación de los ovarios de una mujer; quitar los óvulos del cuerpo; mezclarlos con esperma en el laboratorio; y volver a colocar los embriones en el cuerpo de la mujer. La tasa de éxito de la TRA varía y depende de varios factores.
  • Asistencia externa: las opciones incluyen óvulos donados (se utilizan óvulos de otra mujer), esperma donado (se utiliza esperma de otro hombre) o maternidad de alquiler (cuando una mujer transita el embarazo de tu bebé).

A menudo, descubrir la causa de la infertilidad es un proceso largo, complejo y emotivo. Y el tratamiento puede ser caro. Son muchas las compañías de seguro que no brindan cobertura para la infertilidad o brindan solo cobertura limitada. Revisa atentamente tu contrato de salud para conocer qué es lo que cubre. Algunos estados tienen leyes que estipulan la cobertura obligatoria por infertilidad en las pólizas de seguro de salud.

Adopción

Si tienes un problema de infertilidad, adoptar puede ser otra opción. Adoptar un bebé, una niña o un niño pequeño puede ser una de las experiencias más gratificantes de tu vida. Son muchos los bebés, niños y adolescentes en los Estados Unidos y en el mundo que necesitan una familia. Algunos son pequeños sanos y otros tienen necesidades especiales, que incluyen discapacidades físicas, emocionales o mentales. Si decides adoptar un niño o una niña con necesidades especiales, existen recursos federales y estatales de asistencia financiera disponibles para ayudarte a afrontar la atención del niño o la niña.

Existen dos tipos de adopciones:

  • Adopción abierta: la madre biológica, y quizás el padre biológico, tienen algo de información sobre los padres adoptivos. Pueden llegar incluso a conocerse e intercambiar datos como los nombres o las direcciones.
  • Adopción cerrada: la madre biológica y los padres adoptivos no se conocen entre sí ni saben sus respectivos nombres.

Las leyes de cada estado difieren en cuanto a si los archivos de una adopción cerrada, después de un tiempo, se pueden abrir para revelar esta información. Las leyes estatales también difieren en si las adopciones deberían ser manejadas por una agencia de adopción o de manera independiente (como por ejemplo, a través de un médico, un abogado, un asesor o una organización independiente). La mayoría de las agencias de adopción evalúan y estudian cuidadosamente a los padres adoptivos. Puedes obtener más información sobre la adopción a través de los recursos que aparecen al final de esta sección.

Cuidado temporal

El cuidado temporal es otra opción para aquellas parejas que tengan mucho amor para darle a un niño o una niña. A diferencia de la adopción, el cuidado temporal es un servicio provisional en respuesta a una crisis en la vida de los niños y sus familias. Pero también puede ser el primer paso para adoptar un niño o una niña. Muchos de los niños en cuidado temporal han sido abusados, descuidados o apartados por una orden judicial. Las familias que realizan cuidados temporales son personas que llevan esos niños a sus hogares para criarlos y brindarles atención diaria. Los niños en cuidado temporal pueden vivir con padres adoptivos no emparentados, con parientes, con familias que planean adoptarlos, en hogares de grupos de niños o centros residenciales de tratamiento. Si bien el cuidado temporal se considera un servicio provisional, son varios los niños que deben permanecer bastante tiempo en estos hogares adoptivos temporales.

Cada niño o niña en cuidado temporal debe contar con un plan que le permitirá crecer en una familia permanente. Para muchos de esos niños, el plan consiste en regresar con sus padres biológicos. En estos casos, las familias adoptivas temporales pueden trabajar con los padres biológicos y el niño o la niña para ayudar a que ambas partes aprendan lo necesario para volver a vivir juntos. Los padres adoptivos deben tener la capacidad de amar a los niños que vivan en su hogar y de dejarlos ir cuando sea momento de que regresen con sus padres. Para otros niños, volver con sus padres no es una opción, y los padres adoptivos temporales pueden convertirse en padres adoptivos permanentes. O pueden mantener otros tipos de vínculos formales o informales con los niños a los que cuidan.

Cada estado tiene sus propias leyes relacionadas con el cuidado temporal. Pero hay bastantes posibilidades de que puedas desempeñarte como cuidadora temporal en tu estado. Hay más cantidad de niños disponibles que necesitan cuidado que padres adoptivos. Para solucionar esta brecha, los estados están buscando personas que quieran ayudar a los niños y puedan compartir su tiempo y sus hogares. Los estados también le brindan a los padres adoptivos distintas formas de apoyo, como por ejemplo capacitación y asistencia económica.

Asesoramiento y grupos de ayuda

Si has estado teniendo problemas para quedarte embarazada, sabes lo frustrante que puede ser. No poder quedar embarazados es una de las experiencias más estresantes por las que puede pasar una pareja. El asesoramiento y los grupos de ayuda pueden ayudarte a ti y a tu pareja a expresar los sentimientos y a conocer otras parejas que están luchando con los mismos problemas. Descubrirás que la ira, el dolor, los reproches, la culpa y la depresión son sentimientos normales. Las parejas sobreviven a la infertilidad, y pueden acercarse y fortalecerse en el proceso. Consulta con tu médico los nombres de asesores o terapeutas especializados en infertilidad.