La salud antes de concebir

La salud antes de concebir se refiere a la salud de la mujer antes de quedar embarazada. Significa saber qué condiciones de salud y factores de riesgo pueden afectar a una mujer o a su bebé, si queda embarazada. Por ejemplo, algunos alimentos, hábitos y medicamentos pueden perjudicar a tu bebé, incluso antes de ser concebido. Algunos problemas de salud, como la diabetes, también pueden afectar el embarazo.

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Por qué es importante la salud antes de concebir

Toda mujer debería tener en cuenta su salud ya sea que esté planificando un embarazo o no. Un motivo es que alrededor de la mitad de los embarazos no son planificados. Los embarazos no planificados tienen un mayor riesgo de que haya un parto prematuro y bebés con bajo peso al nacer. Otro motivo es que, a pesar de los avances importantes en la medicina y el cuidado prenatal, aproximadamente 1 de 8 bebés nacen prematuros. Los investigadores intentan descubrir por qué y cómo prevenir los nacimientos antes de término. Pero los expertos coinciden en que las mujeres necesitan estar más saludables antes de quedar embarazadas. Al tomar medidas con respecto a riesgos y problemas de salud antes del embarazo, puedes prevenir problemas que puedan afectarte a ti o a tu bebé más adelante.

Las cinco cosas más importantes para mejorar tu salud antes de concebir

Tanto las mujeres como los hombres deberían prepararse para un embarazo antes de comenzar a ser sexualmente activos o, al menos, tres meses antes del embarazo. Algunas medidas, por ejemplo, dejar de fumar, llegar a un peso saludable o adaptar los medicamentos que usas, deberían tomarse antes. Las cinco cosas más importantes que puedes hacer por tu salud antes de concebir son:

  1. Toma de 400 a 800 microgramos (400 a 800 mcg o 0.4 a 0.8 mg) de ácido fólico todos los días si tienes pensado o puedes quedar embarazada para reducir el riesgo de que haya defectos de nacimiento que afecten el cerebro y la columna vertebral, por ejemplo, la espina bífida. Todas las mujeres necesitan ácido fólico a diario. Habla con el médico sobre tus necesidades de ácido fólico. Algunos médicos recetan vitaminas prenatales que contienen cantidades elevadas de ácido fólico.
  2. Deja de fumar y tomar alcohol.
  3. Si tienes una afección médica, asegúrate de tenerla bajo control. Algunas afecciones que pueden afectar el embarazo o que pueden verse afectadas por él son: el asma, la diabetes, la salud de la boca, la obesidad y la epilepsia.
  4. Habla con tu médico sobre los medicamentos de venta libre y con receta que usas. Pueden incluir suplementos dietarios o naturales. Asegúrate de tener tus vacunas al día.
  5. Evita el contacto con sustancias o materiales tóxicos que puedan ocasionar una infección en el trabajo y en tu casa. Aléjate de los productos químicos y de las heces de gatos o roedores.

Habla con tu médico antes de quedar embarazada

El cuidado antes de concebir puede aumentar tus posibilidades de quedar embarazada, tener un embarazo saludable y tener un bebé saludable. Si eres sexualmente activa, habla con tu médico sobre la salud antes de concebir. El cuidado antes de concebir debe comenzar, al menos, tres meses antes de que se produzca el embarazo. Aunque algunas mujeres necesitan más tiempo para preparar su cuerpo para un embarazo. También deberías hablar sobre la salud de tu pareja. Consulta a tu médico sobre:

  • Planificación familiar y anticonceptivos.
  • Uso de ácido fólico.
  • Las vacunas y pruebas que puedas necesitar, por ejemplo, un examen de Papanicolau y pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluido el VIH.
  • Manejo de problemas de salud como, por ejemplo, diabetes, hipertensión, enfermedad de la tiroides, obesidad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria y asma. Conoce de qué modo un embarazo podría afectar los problemas de salud que tengas o verse afectado por ellos.
  • Los medicamentos que usas, entre ellos, medicamentos y suplementos con receta, de venta libre y naturales.
  • Maneras de mejorar tu salud general, por ejemplo, llegar a un peso saludable, elegir alimentos saludables, hacer actividad física, cuidar tus dientes y tus encías, reducir el estrés, dejar de fumar y evitar el alcohol.
  • Cómo evitar enfermedades.
  • Los peligros en tu lugar de trabajo o en tu casa que pueden dañarte o dañar a tu bebé.
  • Los problemas de salud que hay en tu familia o en la familia de tu pareja.
  • Los problemas que has tenido con embarazos anteriores, incluidos los partos prematuros.
  • Los problemas familiares que pudieran afectar tu salud, por ejemplo, violencia doméstica o falta de apoyo.

Lleva una lista de temas de discusión (PDF, 182 KB) para asegurarte de no olvidar nada. Si te quedas sin tiempo durante la consulta, programa otra consulta para asegurarte de tratar todos los temas.

El rol de tu pareja en la preparación para el embarazo

Tu pareja puede darte mucho apoyo y ánimo en cada aspecto de la preparación para el embarazo. Estas son algunas ideas:

  • Tomen la decisión del embarazo juntos. Cuando ambos miembros de la pareja tienen como objetivo el embarazo, es más probable que la mujer reciba cuidado prenatal temprano y evite conductas peligrosas como fumar y tomar alcohol.
  • Las pruebas de detección y el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden ayudar a garantizar que no se transmitirán a las mujeres.
  • Los hombres pueden mejorar su salud reproductiva y su salud general al limitar el consumo de alcohol, dejar de fumar o de usar drogas ilegales, elegir alimentos saludables y reducir el estrés. Los estudios muestran que los hombres que beben en exceso, fuman o usan drogas pueden tener problemas con el esperma. Esto podría ocasionarte problemas a la hora de quedar embarazada. Si tu pareja no deja de fumar, pídele que no fume en tu presencia para evitar los efectos dañinos de ser fumador pasivo.
  • Tu pareja también debería hablar con el médico sobre su salud, sus antecedentes familiares y los medicamentos que usa.
  • Las personas que trabajan con productos químicos u otros tóxicos deben tener cuidado de no exponer a las mujeres a ellos. Por ejemplo, las personas que trabajan con fertilizantes o pesticidas deben quitarse la ropa sucia antes de acercarse a las mujeres. Deben manipular y lavar la ropa sucia por separado.

Asesoramiento genético

Los genes con los que nace tu bebé pueden afectar su salud de las siguientes maneras:

  • Los trastornos de un único gen son ocasionados cuando existe un problema en un solo gen. Los genes contienen la información que las células del cuerpo necesitan para funcionar. Los trastornos de un único gen son hereditarios. Algunos ejemplos de trastornos de un único gen son la fibrosis quística y la anemia falciforme.
  • Los trastornos cromosómicos se producen cuando falta o sobra parte o la totalidad de un cromosoma, o si la estructura de uno o más cromosomas no es normal. Los cromosomas son estructuras donde se encuentran los genes. La mayoría de los trastornos cromosómicos que incluyen cromosomas completos no son hereditarios.

Habla con tu médico sobre tus antecedentes familiares y los de tu pareja antes de quedar embarazada. Esta información puede ayudar a tu médico a determinar los riesgos genéticos que puedas tener.

De acuerdo con tus factores de riesgo genéticos, el médico podría recomendarte que consultes a un genetista. Algunos motivos por los que una persona o una pareja puede buscar asesoramiento genético son:

  • Antecedentes familiares de una afección genética, un defecto de nacimiento, trastornos cromosómicos o cáncer
  • Dos o más embarazos perdidos, muerte fetal o la muerte de un bebé
  • Un niño que tiene un trastorno hereditario conocido, un defecto de nacimiento o una discapacidad intelectual
  • Una mujer que está embarazada o tiene pensado quedar embarazada a los 35 años o más
  • Resultados de prueba que sugieren la presencia de una enfermedad genética
  • Un mayor riesgo de padecer o transmitir un trastorno genético debido a los orígenes étnicos
  • Personas consanguíneas que desean tener hijos entre sí

Durante una consulta, los genetistas se reúnen con una persona o una pareja para hablar de los riesgos genéticos o para diagnosticar, confirmar o descartar una enfermedad genética. A veces, una pareja elige someterse a una prueba genética. Algunas pruebas pueden ayudar a las parejas a conocer las posibilidades de que una persona padezca o transmita un trastorno genético. Los genetistas pueden ayudar a las parejas a decidir si una prueba genética es la opción adecuada para ellos.