Enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección en los órganos reproductivos de la mujer. En 2013, alrededor de 88,000 mujeres de entre 15 y 44 años en los Estados Unidos fueron diagnosticadas con EIP.1 Por lo general, la EIP es causada por una infección de transmisión sexual (ITS). Si no se trata, la EIP puede causar problemas para concebir, problemas durante el embarazo y dolor pélvico a largo plazo.

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¿Qué es la EIP?

La EIP es una infección en los órganos reproductivos de la mujer. Los órganos reproductivos incluyen el útero (matriz), las trompas de falopio, los ovarios y el cuello uterino.

La EIP puede ser causada por distintos tipos de bacterias. Generalmente, la EIP es causada por bacterias de ITS. Con frecuencia, la EIP es causada por bacterias normales que se encuentran en la vagina.

¿Quiénes pueden contraer EIP?

La EIP afecta a alrededor del 5% de las mujeres en los Estados Unidos.2 El riesgo de contraer EIP aumenta si:3

  • tuviste una ITS
  • tuviste una EIP antes
  • eres menor de 25 años y mantienes relaciones sexuales. La EIP es más común en mujeres de entre 15 y 24 años.
  • tienes más de una pareja sexual o sales con alguien que tiene múltiples parejas sexuales
  • te das duchas vaginales, lo que puede empujar las bacterias hacia los órganos reproductivos y provocar EIP. La ducha vaginal también puede ocultar los signos de EIP.
  • te has colocado un dispositivo intrauterino (DIU)4. El riesgo de contraer EIP es mayor durante las primeras semanas posteriores a la colocación de un DIU pero, luego de este tiempo, es raro que se desarrolle. Hacerse una prueba de detección de ETS antes de colocarse el DIU disminuye el riesgo de EIP.

¿Cómo se contrae una EIP?

Una mujer puede contraer EIP si las bacterias suben desde la vagina o el cuello uterino e ingresan a los órganos reproductivos. Numerosos tipos de bacterias pueden causar EIP. Generalmente, la EIP es causada por una infección que proviene de dos ITS: gonorrea y clamidia. La cantidad de mujeres con EIP disminuyó en los últimos años. Esto quizás se deba a que más mujeres se someten a pruebas de detección de clamidia y gonorrea regularmente.5

También puedes contraer una EIP sin tener una ITS. Las bacterias normales de la vagina pueden ingresar a los órganos reproductivos de la mujer y en ocasiones causar una EIP. A veces, las bacterias llegan hasta los órganos reproductivos de la mujer debido a una ducha vaginal. No te hagas duchas vaginales. Ningún médico ni enfermera recomienda las duchas vaginales.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la EIP?

Muchas mujeres no saben que tienen una EIP porque no presentan ningún signo o síntoma. Cuando se presentan, los síntomas pueden ser leves o más graves.

Los signos y síntomas incluyen:

  • dolor en la parte baja del abdomen (este es el síntoma más común)
  • fiebre (100.4° F o más)
  • flujo vaginal que puede tener mal olor
  • relaciones sexuales dolorosas
  • dolor al orinar
  • períodos menstruales irregulares
  • dolor en la parte superior derecha del abdomen (poco común)

La EIP puede comenzar rápidamente, con dolor extremo y fiebre, especialmente si es causada por la gonorrea.

¿Cómo se diagnostica la EIP?

Para diagnosticar la EIP, los médicos generalmente realizan un examen físico para detectar signos de EIP y pruebas de detección para ITS. Si crees tener EIP, consulta con un médico o enfermera lo antes posible.

Si tienes dolor en la parte inferior del abdomen, tu médico o enfermera te revisará para buscar:

  • flujo inusual proveniente de la vagina o del cuello uterino
  • un absceso (acumulación de pus) cerca de tus ovarios o trompas de Falopio
  • sensibilidad o dolor en los órganos reproductivos

Tu médico te hará pruebas para descubrir si tienes EIP o un problema distinto que parece EIP. Algunos de estos problemas pueden ser:4

  • pruebas de ITS, especialmente gonorrea y clamidia. Estas infecciones pueden causar EIP.
  • una prueba para detectar una infección de las vías urinarias u otras afecciones que puedan provocar dolor pélvico
  • ultrasonido u otros estudios por imágenes para que tu médico pueda buscar signos de EIP en los órganos internos

El examen de Papanicolau no se utiliza para detectar una EIP.

¿Cómo se trata la EIP?

Tu médico o enfermera te dará antibióticos para tratar la EIP. La mayoría de las veces, se usan dos antibióticos como mínimo para atacar distintos tipos de bacterias. Debes terminar de tomar todos los antibióticos, incluso si los síntomas desaparecieron. Esto ayuda a asegurarse de que la infección está totalmente curada. Visita a tu médico o enfermera dos o tres días después de haber comenzado el tratamiento con antibióticos para corroborar que estén dando resultado.

Probablemente, tu médico o enfermera te sugiera ir al hospital para tratar tu EIP si:

  • Estás muy enferma
  • Estás embarazada
  • Tus síntomas no desaparecen después de haber tomado antibióticos o si no puedes tragar pastillas. De ser así, necesitarás antibióticos por vía intravenosa.
  • Tienes un absceso en una trompa de Falopio o en un ovario

Si continúas teniendo síntomas o si el absceso no desaparece después del tratamiento, probablemente sea necesaria una intervención quirúrgica. En general, los problemas ocasionados por la EIP, como dolor pélvico crónico y cicatrices, son difíciles de tratar. Sin embargo, en ocasiones mejoran después de la cirugía.

¿Qué puede suceder si no se trata la EIP?

Sin tratamiento, la EIP puede ocasionar problemas graves como infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico (dolor incesante). Si piensas que puedes tener EIP, consulta a un médico o una enfermera lo antes posible.

Los antibióticos tratarán la EIP, pero no solucionarán ningún daño permanente que se haya producido en los órganos internos.

¿Puedo quedar embarazada si tengo EIP?

Quizás. Las posibilidades de quedarte embarazada disminuyen si ya has tenido EIP más de una vez. Cuando tienes EIP, las bacterias pueden ingresar a las trompas de Falopio e incluso pueden provocar inflamación. Esto puede provocar cicatrices en el tejido que conforma las trompas de Falopio.

El tejido cicatrizado puede evitar que un óvulo que se encuentra en un ovario ingrese o se desplace a través de una trompa de Falopio hasta llegar al útero (matriz). Para concebir, es necesario que el esperma del hombre fecunde el óvulo; una vez fecundado, el óvulo se implanta en el útero. Incluso un tejido cicatrizado insignificante puede impedir que quedes embarazada, a menos que te sometas a un tratamiento de fertilidad.

El tejido cicatrizado de una EIP, en lugar de originar un embarazo normal, puede dar lugar a un embarazo ectópico de riesgo (un embarazo fuera del útero). Las mujeres que han sufrido EIP son seis veces más propensas a tener embarazos ectópicos en comparación con aquellas mujeres que no han padecido dicha enfermedad.6 La mayoría de este tipo de embarazos desembocan en abortos.

¿Cómo puedo prevenir la EIP?

Lo más probable es que no puedas prevenir la EIP. Esta enfermedad no siempre es causada por una ITS. A veces, las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina pueden subir hacia los órganos reproductivos y provocar la EIP.

Sin embargo, puedes disminuir el riesgo de EIP evitando las duchas vaginales. También se pueden prevenir las ITS al no tener sexo vaginal, oral o anal.

Si mantienes relaciones sexuales, reduce el riesgo de contraer una ITS siguiendo los pasos que se detallan a continuación:

  • Usar preservativos. Cuando se mantienen relaciones sexuales, los preservativos son la mejor alternativa para prevenir una ITS. No es necesario que el hombre eyacule para contagiar o contraer una ITS; por ese motivo, asegúrate de que se ponga el preservativo antes de que el pene toque la vagina, la boca o el ano. Otros métodos anticonceptivos, como las píldoras anticonceptivas, las inyecciones, los implantes o los diafragmas, no actúan como protección contra las ITS.
  • Hacerse la prueba. Asegúrate de que tanto tú como tu pareja se hagan la prueba para descartar cualquier ITS. Compartan los resultados de las pruebas antes de mantener relaciones sexuales.
  • Practicar la monogamia. Practicar sexo con la misma persona puede reducir el riesgo de contraer una ITS. Después de haberse hecho una prueba de detección de ITS, sean fieles. Esto significa que tendrán exclusividad mutua para las relaciones sexuales.
  • Limitar la cantidad de parejas sexuales. El riesgo de contraer una ITS aumenta en proporción con la cantidad de parejas sexuales que tienes.
  • No realizarse duchas vaginales. Las duchas vaginales eliminan algunas de las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina, cuya función es protegerte de las infecciones. Este procedimiento también puede aumentar el riesgo de que contraigas EIP, ya que contribuye a que las bacterias se desplacen a otras áreas, como al útero, ovarios y trompas de Falopio.
  • No consumir alcohol o drogas en exceso. Tomar demasiado alcohol o usar drogas aumenta las posibilidades de que tengas un comportamiento riesgoso y puede ponerte en riesgo de abuso sexual y de una potencial exposición a las ITS.

Estas medidas funcionan mejor si se implementan juntas. Ningún paso individual te protegerá contra todos los tipos de ITS.

Las mujeres que mantienen relaciones sexuales con otras mujeres, ¿pueden contraer EIP?

Sí. Si eres una mujer que practica sexo únicamente con mujeres, la posibilidad de contraer EIP existe, como así también de contagiarse cualquier ITS.

Charla con tu pareja sobre sus antecedentes sexuales antes de tener sexo y consulta al médico sobre la prueba si tienes signos o síntomas de EIP.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre EIP?

Para más información sobre EIP, llama a la línea de ayuda de OWH al 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2014). Trabajo de investigación sobre enfermedades de transmisión sexual 2013 (versión en inglés).
  2. Leichliter, J., Chandra, A., Aral, S.O. (2013). Correlates of Self-Reported Pelvic Inflammatory Disease Treatment in Sexually Experienced Reproductive-Aged Women in the United States, 1995 and 2006–2010Sex Transm Dis; 40(5):413–418.
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2015). EIP.
  4. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2015). Pautas para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual de 2015: enfermedad inflamatoria pélvica - EIP (versión en inglés).
  5. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2014). STDs in Women and Infants.
  6. Weström, L., Joesoef, R., Reynolds, G., Hagdu, A., Thompson, S.E. (1992). Enfermedad inflamatoria pélvica. Un estudio de cohortes de 1,844 mujeres con enfermedad verificada mediante laparoscopia y control de 657 mujeres con resultados normales de laparoscopia (versión en inglés). Sexually Transmitted Diseases; 19(4): 185–192.