Imagen corporal

Una imagen corporal saludable significa que te sientes cómoda con tu cuerpo y te sientes bien sobre la manera en que luces. Esto incluye lo que piensas y sientes sobre tu apariencia y cómo juzgas tu autoestima. Una imagen corporal negativa puede ponerte en mayor riesgo de ciertas afecciones de salud mental, como trastornos de la conducta alimentaria y depresión.1

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¿Qué es la imagen corporal?

Tu imagen corporal es lo que piensas y cómo te sientes cuando te miras al espejo o cuando te imaginas. Esto incluye cómo te sientes sobre tu apariencia, lo que piensas sobre tu cuerpo (como tu altura y peso) y cómo te sientes contigo. La imagen corporal también incluye cómo te comportas en consecuencia de tus pensamientos y sentimientos.2 Puedes tener una imagen corporal positiva o negativa. La imagen corporal no siempre se relaciona con tu peso o talla.

¿Por qué es importante una imagen corporal saludable?

Las mujeres con una imagen corporal positiva son más propensas a tener una buena salud física y mental. Las mujeres y niñas con pensamientos y sentimientos negativos sobre su cuerpo son mucho más propensas a desarrollar ciertas afecciones de salud mental, como trastornos de la conducta alimentaria y depresión. Los investigadores creen que la insatisfacción con sus cuerpos podría ser parte del motivo por el que más mujeres que hombres tienen depresión.3

Una imagen corporal negativa también puede causar una baja autoestima, lo que puede afectar muchas áreas de tu vida. Es posible que no quieras estar con otras personas o te obsesiones constantemente sobre lo que comes o cuánto ejercicio haces. Sin embargo, puedes tomar medidas para desarrollar una imagen corporal más saludable.

¿Algunas personas son más propensas que otras a desarrollar una imagen corporal negativa?

Sí. Las niñas son más propensas que los niños a tener una imagen corporal negativa. Esto puede deberse a que muchas mujeres en los Estados Unidos se sienten presionadas para encajar en los ideales de belleza culturales y sociales estrictos y poco realistas, lo que puede generar una imagen corporal negativa.4

Las niñas y mujeres jóvenes caucásicas son ligeramente más propensas a tener una imagen corporal negativa que las niñas y mujeres jóvenes afroamericanas o hispanas.5 Sin embargo, los ideales de belleza culturales cambian con el tiempo, y puede ser difícil medir correctamente una idea complicada como la imagen corporal entre mujeres de diversos orígenes.6 Los hijos de personas que hacen dieta o tienen una imagen corporal negativa también son más propensos a desarrollar pensamientos enfermizos sobre sus cuerpos.

¿Por qué las mujeres se preocupan por la imagen corporal?

En los Estados Unidos, las niñas y mujeres oyen y ven mensajes sobre cómo lucen desde los primeros momentos de su vida, durante gran parte de su infancia y en la adultez. Las niñas jóvenes y adolescentes son más propensas a recibir elogios por cómo lucen en lugar de por sus pensamientos o acciones. Los medios se centran en mostrar mujeres que son delgadas, atractivas y jóvenes. Las imágenes de esas mujeres se suelen editar utilizando tecnología de computadora. En consecuencia, las niñas y mujeres jóvenes suelen intentar alcanzar ideales de belleza y cuerpo que no existen en el mundo real.1

¿Cuáles son las causas de una imagen corporal negativa?

Los eventos y circunstancias pasados pueden causarte tener una imagen corporal negativa, entre ellos:

  • Sufrir burlas o acoso en la infancia por cómo lucías
  • Decirte que eres fea, demasiado gorda o demasiado flaca, o que critiquen otros aspectos de tu apariencia
  • Ver imágenes o mensajes en los medios (incluso en las redes sociales) que te hacen sentir mal por cómo luces
  • Tener peso bajo, sobrepeso u obesidad

En casos pocos frecuentes, las personas pueden tener una imagen tan distorsionada de sus cuerpos que les genera una afección de salud mental llamada trastorno dismórfico corporal (TDC). El TDC es una enfermedad grave en la cual la persona se preocupa por defectos físicos menores o imaginarios. Conoce más sobre el TDC.

¿Cómo afecta el sobrepeso o la obesidad a la imagen corporal?

En los Estados Unidos, 2 de cada 3 mujeres tienen sobrepeso u obesidad.7 Las mujeres con obesidad tienen más probabilidades de tener una imagen corporal negativa, pero no todas las mujeres con obesidad o sobrepeso están insatisfechas con su cuerpo. Las mujeres con un peso saludable también pueden tener una imagen corporal negativa, aunque la obesidad puede empeorar la imagen corporal negativa de la mujer.8

El peso no es la única parte del cuerpo humano que determina la imagen corporal. La imagen corporal, los antecedentes, los hábitos diarios (como por ejemplo arreglarte) y la forma particular del cuerpo contribuyen a la imagen corporal. El peso es una parte importante de la imagen corporal, pero no lo es todo.

¿Cómo afecta el bajo peso a la imagen corporal?

En los Estados Unidos, el 1.6 % de las mujeres tiene bajo peso.9 Las mujeres de todos los grupos etarios son más propensas que los hombres a tener bajo peso.10 Las mujeres que tienen bajo peso debido a afecciones de salud, como un trastorno de la conducta alimentaria, cáncer o la enfermedad de Crohn, pueden tener una imagen corporal negativa por los efectos de su afección. Las mujeres que tienen bajo peso sin otra afección de salud también pueden tener una imagen corporal negativa si otras personas comentan sobre su peso o expresan otras actitudes negativas.

El peso no es la única parte del cuerpo humano que determina la imagen corporal. La imagen corporal, los antecedentes, los hábitos diarios (como por ejemplo arreglarte) y la forma particular del cuerpo contribuyen a la imagen corporal. El peso es una parte importante de la imagen corporal, pero no lo es todo.

¿Cómo puedo tener una imagen corporal saludable?

Las investigaciones demuestran que si tienes sobrepeso u obesidad, tu imagen corporal puede mejorar si participas de un programa para la pérdida de peso, aunque no pierdas la cantidad esperada.11 El programa para la pérdida de peso debe incluir una atención especial en la alimentación saludable y la actividad física.

Si tienes bajo peso y una imagen corporal negativa, puedes trabajar con tu médico o enfermera para aumentar de peso de una manera saludable y tratar otros problemas de salud que tengas. Si comes saludable y realizas suficiente ejercicio, tu peso podría importar menos en tu imagen corporal.

Cuanto más practiques pensamientos positivos sobre ti y cuanto menos pensamientos negativos tengas sobre tu cuerpo, mejor te sentirás sobre quién eres y cómo luces. Aunque muy pocas personas están 100 % satisfechas sobre todos los aspectos de su cuerpo, podría ayudarte concentrarte en las cosas que te gustan de él. Además, al envejecer, la mayoría de las personas se dan cuenta de que la manera en que lucen es solo una parte de quiénes son. Trabajar en aceptar cómo luces es más saludable que preocuparte constantemente en cambiar tu apariencia.

Lee 10 consejos de la Asociación Nacional de Trastornos de la Conducta Alimentaria para crear un sentido positivo y saludable de tu cuerpo.

¿Cómo puedo ayudar a mis hijos a tener una imagen corporal saludable?

Tu imagen corporal desempeña un papel importante en la manera en que tus hijos se ven a sí mismos. Los estudios demuestran que las niñas son dos veces más propensas a tener ideas sobre hacer dieta cuando sus madres lo hacen.12 Si quieres perder peso para estar saludable, presta atención al lenguaje que utilizas con tus hijos. En lugar de hablar sobre "hacer dieta", explica que estás comiendo alimentos saludables. Juntos en familia, cocina comidas saludables, pide alimentos saludables en los restaurantes y realiza más actividad física. Enséñale a tus hijos sobre las decisiones inteligentes en cuanto a la comida y ayúdalos a desarrollar hábitos para una alimentación saludable y actividad física.

Puedes ayudar a tus hijos a desarrollar imágenes corporales saludables al:

  • Asegurarte de que tus hijos comprendan que el aumento de peso y el crecimiento son partes normales del desarrollo, en especial en la pubertad
  • No hacer comentarios negativos sobre los alimentos, el peso y la forma o tamaño corporal de tus hijos, tuyos o de otra persona
  • Permitir que tus hijos tomen decisiones sobre la comida y, a la vez, asegurarte de que tengan muchas opciones saludables y nutritivas para comer
  • Elogiar más a tus hijos por sus esfuerzos, talentos, logros y valores personales, en lugar de por su apariencia
  • Limitar el tiempo que pasan frente a la pantalla. Además de volverse menos activos, los niños que miran programas de TV o películas o que juegan en línea suelen ver cuerpos femeninos poco realistas. Habla con tus hijos sobre las imágenes que ven en los medios.
  • Alentar la creación de normas contra el acoso en la escuela de tus hijos
  • Hablar con tus hijos con más frecuencia y demostrarles que estás allí para escucharlos

Es posible que les estés enseñando hábitos nocivos a tus hijos si:

  • Sueles quejarte sobre tu peso o la forma de tu cuerpo
  • Sueles probar nuevas dietas "milagrosas"
  • Les dices a tus hijos que serían más atractivos si perdieran peso

¿Algunos niños tienen más riesgo de sufrir problemas con la imagen corporal?

Sí. Muchas cosas pueden generar preocupaciones sobre el peso en niñas o niños y afectar sus hábitos alimenticios de formas potencialmente enfermizas:

  • Tener madres que se preocupan mucho por su propio peso
  • Tener madres que se preocupan demasiado por el peso y la apariencia de sus hijos
  • Aumento de peso natural y otros cambios corporales durante la pubertad
  • Presión social por lucir de cierta manera
  • Problemas de autoestima
  • Las imágenes en los medios que muestran el cuerpo femenino ideal como delgado

Muchas niñas adolescentes de peso promedio creen que tienen sobrepeso o no están satisfechas con sus cuerpos. Preocuparse extremadamente por su peso, y actuar conforme a esas preocupaciones, puede ser perjudicial para el crecimiento social, físico y emocional de las niñas. Saltarse comidas o tomar pastillas para adelgazar pueden conducir a una mala nutrición y dificultad de aprendizaje. Para algunas adolescentes, los esfuerzos extremos para perder peso puede llevar a trastornos de la conducta alimentaria como anorexia o bulimia. Para otras, la presión por ser delgadas puede llevarlas a sufrir un trastorno por atracón: comer de más y después sentirse muy culpables. Las niñas también son más propensas que los niños a arriesgar su salud al intentar perder peso de maneras poco saludables, como fumar.

¿La cirugía estética es buena o mala para una imagen corporal saludable?

Si estás pensando en alguna cirugía estética, debes ser honesta contigo. ¿Por qué quieres la cirugía y qué esperas de ella? Nunca es buena idea someterse a una cirugía estética para tratar de impresionar a alguien que no seas tú. Si tu pareja o cónyuge insiste en que te hagas una cirugía estética, es un tipo de abuso y deberías hablar con un médico, familiar o alguien más que pueda ayudarte a pensar bien tu decisión.

Dado que los cambios resultantes de una cirugía estética suelen ser drásticos y permanentes, es importante comprender antes de la cirugía cómo podrías sentirte.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre la imagen corporal?

Para obtener más información acerca de la imagen corporal, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o consulta los siguientes recursos y organizaciones:

Fuentes

  1. Grabe, S., Ward, L.M., Hyde, J.S. (2008). El rol de los medios en las preocupaciones por la imagen corporal de las mujeres: un metaanálisis de estudios experimentales y correlacionados (versión en inglés). Psychological Bulletin; 134(3): 460–476.
  2. National Eating Disorders Collaboration. (2017). ¿Qué es la imagen corporal?
  3. Ferreiro, F., Seoane, G., Senra, C. (2014). Hacia la comprensión del rol de la insatisfacción corporal en las diferencias de género en los síntomas depresivos y los trastornos de la conducta alimentaria: un estudio longitudinal durante la adolescencia (versión en inglés). Journal of Adolescence; 37(1): 73–84.
  4. Furnham, A., Badmin, N., Sneade, I. (2002). Insatisfacción con la imagen corporal: diferencias de género en las actitudes a la hora de la alimentación, el autoestima y los motivos para realizar ejercicio (versión en inglés). Journal of Psychology; 136(6): 581–596.
  5. Grabe, S., Hyde, J.S. (2006). Etnicidad e insatisfacción corporal en mujeres de los Estados Unidos: un metaanálisis (versión en inglés). Psychological Bulletin; 132: 622–640.
  6. Roberts, A., Cash, T.F., Feingold, A., Johnson, B.T. (2006). ¿Las diferencias de blanco y negro en la insatisfacción corporal de las mujeres está disminuyendo? Una revisión metaanalítica (versión en inglés). Journal of Consulting and Clinical Psychology; 74(6): 1121–1131.
  7. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). (2015). Tabla 58 (versión en inglés). Peso normal, sobrepeso y obesidad en adultos mayores de 20 años, por características seleccionadas: Estados Unidos, desde 1988-1994 hasta 2011-2014 (versión en inglés) (PDF, 267 KB). Health, United States, 2015.
  8. Weinberger, N.A., Kersting, A., Riedel-Heller, S.G., Luck-Sikorski, C. (2016). Insatisfacción corporal en personas con obesidad comparado con personas con peso normal: un análisis sistemático y un metaanálisis (versión en inglés). Obesity Facts; 9(6): 424–441.
  9. Fryar, C.D., Carroll, M.D., Ogden, C.L. (2016). Prevalencia de peso bajo en adultos mayores de 20 años: Estados Unidos, 1960-1962 hasta 2013-2014 (PDF, 94.8 KB). (Versión en inglés) Hyattsville, MD: CDC National Center for Health Statistics.
  10. Fryar, C.D., Ogden, C.L. (2014). Prevalencia de peso bajo en adultos mayores de 20 años: Estados Unidos, 1960-1962 hasta 2011-2012 (versión en inglés). Fuente de datos: 2009-2012 National Health and Nutrition Examination Survey.
  11. Chao, H.L. (2015). La imagen corporal cambia en las personas obesas o con sobrepeso inscritas en programas de intervención para la pérdida de peso: un análisis sistemático y un metaanálisis (versión en inglés). PLOS ONE; 10(5): e0124036.
  12. Abramovitz, B.A., Birch, L.L. (2000). Las ideas de dieta por parte de niñas de cinco años provienen de sus madres que hacen dieta (versión en inglés). Journal of the American Dietetic Association; 100(10): 1157–1163.