Saltar al contenido principal
Bandera de los EE. UU.

Un sitio web oficial del gobierno de los Estados Unidos

Peso y obesidad

Peso y obesidad

Más de 2 de cada 3 mujeres en los Estados Unidos tienen sobrepeso u obesidad.1 El peso extra genera muchas enfermedades que afectan a las mujeres, como cardiopatías, diabetes y muchos tipos de cáncer. Puede ser difícil hablar de tu peso con un médico o enfermero. Un médico o enfermero con el que te sientas cómodo puede ser un gran compañero para ayudarte a alcanzar un peso saludable.

¿Cómo sé si tengo sobrepeso u obesidad?

Puedes usar el índice de masa corporal (IMC) para saber si tu peso se encuentra en un rango saludable o no saludable. El IMC es una herramienta para calcular la grasa corporal. Conoce tu IMC escribiendo tu peso y altura en esta calculadora de IMC de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

  • Las mujeres con un IMC entre 25 y 29.9 son consideradas personas con sobrepeso.
  • Las mujeres con un IMC de 30 o más tienen obesidad.

El IMC te da una buena idea de cuán saludable es tu peso. Pero no te da un panorama completo. El IMC es menos preciso en algunas personas que en otras. Por ejemplo, si tienes mucha masa muscular, puede que seas saludable aunque tu IMC sea superior a 25. Esto se debe a que el músculo pesa más que la grasa.

Otra manera de saber si tienes un peso saludable es medir la circunferencia de la cintura (la distancia alrededor de la cintura). Médicos e investigadores concuerdan que las mujeres con una circunferencia de cintura mayor a 35 pulgadas tienen mayor riesgo de sufrir problemas de salud provocados por sobrepeso u obesidad.2

¿Qué causa la obesidad?

Las personas desarrollan obesidad cuando sus cuerpos almacenan más calorías que las que utiliza con el tiempo. Tu cuerpo necesita calorías (y vitaminas esenciales, minerales y otros nutrientes) para funcionar correctamente y también ser activo. Pero si tu cuerpo almacena más calorías de las que usa, subirás de peso.

Los investigadores saben que el entorno de una persona con el tiempo puede influir en la aparición de la obesidad. Si bien es cierto que la comida que comes es parte importante en la pérdida o ganancia de peso, otras partes de tu vida que no controlas pueden favorecer la obesidad. Conoce más acerca de cómo el lugar en donde vives afecta tu peso.

¿Qué tan común es el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad son muy comunes en los Estados Unidos. Más de 2 de cada 3 mujeres mayores de 20 años en los Estados Unidos tienen sobrepeso u obesidad.1

¿El sobrepeso y la obesidad afectan más a algunas mujeres que a otras?

Las mujeres de todas las edades, razas y orígenes étnicos tienen sobrepeso y obesidad. Sin embargo, el sobrepeso y la obesidad son más comunes en algunos grupos:

  • Aproximadamente 4 de cada 5 mujeres afroamericanas o de raza negra tienen sobrepeso u obesidad.1
  • Más de 3 de cada 4 mujeres hispanas o latinas tienen sobrepeso u obesidad.1
  • Las mujeres lesbianas y bisexuales son más propensas a tener sobrepeso u obesidad que las mujeres heterosexuales.3

Muchos factores desempeñan un papel importante en el sobrepeso y la obesidad, tales como tus antecedentes familiares y eventos del pasado y el lugar donde vives.

Habla con tu médico o enfermera si te preocupa tu peso. Hay algunos factores de riesgo del sobrepeso y la obesidad que no puedes controlar. Sin embargo, tu médico o enfermera pueden recomendarte hábitos alimenticios y actividad física para ayudarte a alcanzar un peso saludable. Además, algunos medicamentos pueden generar aumento de peso o dificultar la pérdida de peso. Si crees que los medicamentos que tomas afectan a tu peso, consulta con tu médico o enfermera. Podrías probar con un medicamento diferente.

¿Qué factores individuales únicos en mi puede favorecer que yo suba de peso?

La obesidad es una enfermedad compleja que es el resultado de muchas partes diferentes de la vida de una persona que ocurren durante un largo periodo de tiempo. Los factores que pueden afectar tu peso incluyen:

  • La genética y los antecedentes familiares. La obesidad tiende a ser hereditaria. Pero no existe un gen de la "grasa". Existen muchos genes que pueden trabajar en conjunto para contribuir a tu aumento de peso. La situación en la que vives también afecta a tus genes. Cuando eres bebé o un niño pequeño, tus padres o las personas que te cuidan controlan tu alimentación y tu actividad física. Los antecedentes familiares pueden influir en tu peso de adulto.
  • Metabolismo. Las tasas de metabolismo de las personas (cuán rápido tu cuerpo "quema" calorías) puede variar por varias razones y esto puede afectar tu aumento o pérdida de peso. Por ejemplo, los hombres por lo general tienen más músculos y menos grasa que las mujeres, por lo que los cuerpos de los hombres pueden quemar más calorías más rápidamente. El metabolismo de una mujer puede cambiar durante su vida, gracias a los cambios hormonales que ocurren durante la pubertad, el embarazo y la menopausia.
  • Edad. Tu metabolismo puede hacerse más lento a medida que envejeces. Además, a medida que envejecemos, perdemos masa muscular. Con menos músculos para quemar calorías, necesitamos menos calorías.
  • Trauma. Muchos eventos del pasado sobre los que no tenías control y que no fueron tu responsabilidad pueden afectar cuándo y con qué rapidez aumentas de peso. Las mujeres que sufrieron eventos graves y negativos durante la niñez, como abuso o padres con problemas de alcohol o drogas, son más propensas a tener obesidad de adultas.4,5 Los investigadores han encontrado que las niñas abusadas sexualmente son más propensas a aumentar de peso más rápidamente cuando son jóvenes adultas y desarrollar obesidad a una temprana edad.6,7 Además, las mujeres que viven una experiencia traumática en cualquier momento y desarrollan trastorno de estrés postraumático (TEPT) pueden ser más propensas a subir de peso rápidamente después del evento traumático y desarrollar obesidad.8
  • Medicamentos. Muchos de los medicamentos que las mujeres toman todos los días, incluidos los medicamentos para las afecciones de salud mental, pueden provocar aumento de peso o dificultar la pérdida de peso. Si tomas medicamentos recetados y tienes sobrepeso, habla con el médico o enfermero que te los recetó sobre las mejores maneras de perder peso y las posibles alternativas a ese medicamento recetado.
  • Sueño. La falta de un descanso de alta calidad puede conducir al aumento de peso.9 Los investigadores creen que esto se debe a que el descanso de baja calidad puede afectar los niveles hormonales, que a su vez afectan tu apetito y las elecciones de alimentos. No dormir lo suficiente para sentirte descansada también puede afectar la cantidad de actividad física o ejercicios que realizas durante el día.10

¿De qué manera el lugar a donde vivo puede contribuir a que yo aumente de peso?

Muchos aspectos de nuestra vida diaria pueden hacer que el aumento de peso sea algo muy común. Algunos de estos factores son:

  • Vecindarios. ¿Cuán fácil o seguro es caminar para ser físicamente activo? Algunos vecindarios no tienen veredas o parques. Tal vez no sea seguro caminar por otros vecindarios. Algunos lugares donde la gente vive tienen tanto tráfico que puede ser difícil que las personas con discapacidades puedan salir a la calle.
  • Disponibilidad de alimentos saludables. ¿Hay opciones de alimentos saludables cerca de donde vives, trabajas o vas a la escuela? Muchas personas no tienen opciones de alimentos saludables a bajo costo en el lugar a donde viven. Algunas personas viven cerca de muchos restaurantes de comida rápida pero no de supermercados. 
  • Contaminación. ¿Existe contaminación del aire o algún otro tipo de contaminación donde vives? Algunos investigadores encontraron que la contaminación del aire, incluido el humo de segunda mano, se asocia con la obesidad.11,12 Algunos investigadores creen que los químicos de la contaminación en los alimentos que consumimos pueden provocar obesidad en los Estados Unidos. A veces, vivir cerca de autopistas o carreteras concurridas puede aumentar tus probabilidades de tener obesidad.13,14

¿Cuáles son los efectos para la salud en mujeres que tienen un peso no saludable?

El sobrepeso y la obesidad indirectamente provocan millones de muertes cada año.15,16  Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de sufrir otros problemas de salud graves:

  • Problemas respiratorios. Las mujeres con sobrepeso u obesidad pueden desarrollar apnea del sueño.17 La apnea del sueño hace que dejes de respirar brevemente o que respires de manera superficial mientras duermes. Puede deberse a la grasa en el cuello que estrecha las vías aéreas. Las personas que tienen apnea del sueño no envían suficiente oxígeno al cerebro o al cuerpo mientras duermen. Esto puede provocar muchos problemas de salud, incluida la enfermedad cardíaca.
  • Muchos tipos de cáncer. Las mujeres que tienen sobrepeso u obesidad tienen mayor riesgo de sufrir 13 tipos de cáncer diferentes: de mama, de colon y recto, de endometrio, de vesícula biliar, de estómago, de esófago (garganta), de hígado, de riñón, meningioma (cáncer del tejido que recubre el cerebro y la columna  vertebral), de páncreas, de ovarios y de tiroides.18
  • Diabetes. El sobrepeso duplica tus probabilidades de sufrir diabetes. La pérdida de peso puede evitar la diabetes. También puede ayudar a controlar la glucosa en sangre si ya tienes diabetes y a reducir las probabilidades de que necesites medicamentos para controlar la enfermedad.19
  • Enfermedad cardíaca. A mayor sobrepeso, más alto es el riesgo de tener enfermedad cardíaca, que es la principal causa de muerte en las mujeres en los Estados Unidos.20 Esta es una realidad incluso si no presentas otras afecciones de salud que aumentan tu riesgo de padecer enfermedad cardíaca. Conoce más acerca de cómo el sobrepeso y la obesidad pueden afectar tu riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Hipertensión. En comparación con las mujeres que no tienen sobrepeso u obesidad, las mujeres con sobrepeso tienen el doble de posibilidades de tener hipertensión. Las mujeres con obesidad son tres veces más propensas a tenerla.19 Perder peso ayuda a reducir la presión arterial. La hipertensión daña las arterias y puede provocar muchos otros problemas de salud graves, como accidentes cerebrovasculares o enfermedad cardíaca.
  • Colesterol alto. El exceso de grasa envía señales químicas que pueden alterar la manera en la que el cuerpo procesa los alimentos. Aumenta el colesterol LDL (malo) y baja el colesterol HDL (bueno). Esto acelera la acumulación de placa grasa en las arterias. Perder peso puede ayudar a tener niveles saludables de colesterol. El colesterol LDL alto puede provocar enfermedad cardíaca y otros problemas de salud graves.
  • Problemas en elembarazo. Si tienes sobrepeso u obesidad, puede ser que te resulte más difícil quedar embarazada. El sobrepeso y la obesidad pueden provocar complicaciones durante el embarazo, como la diabetes gestacional o la peligrosa hipertensión. La obesidad también puede provocar una afección más grave llamada preeclampsia. Recibir cuidado prenatal a tiempo y de forma regular puede ayudarte a ti y a tu médico a estar atentos ante cualquier problema y prevenirlo.
  • Accidente cerebrovascular. Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, especialmente cuando tienes grasa corporal adicional en la cintura (cuerpo con forma de manzana) en lugar de tenerla alrededor de las caderas y los muslos (cuerpo con forma de pera). Conoce más acerca de cómo el exceso de peso puede aumentar tu riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Incluso una pequeña pérdida de peso (3 % al 5 % de tu peso corporal o menos) puede ayudarte a disminuir el riesgo de sufrir estos problemas. Si pesas 160 libras, perder tan solo de 5 a 8 libras, o entre el 3 % y el 5 % de tu peso corporal, puede ayudarte a estar más saludable. Habla con tu médico o enfermero sobre tu riesgo y sobre cuánto peso quizás necesites perder.

¿Importa en qué parte del cuerpo tengo más peso?

Ilustración de una mujer con un

Sí. La parte del cuerpo donde tienes mayor peso marca una diferencia en tu salud. La grasa abdominal es más peligrosa para tu salud que la grasa en otra parte.

Tipos de cuerpo con forma de manzana y con forma de pera

Algunas mujeres tienden a tener grasa en la zona abdominal (forma de manzana). Otras, tienden a tener grasa en las caderas y en los muslos (forma de pera). El sobrepeso nunca es saludable, pero la forma de manzana aumenta el riesgo de sufrir ciertos problemas de salud, como la enfermedad cardíaca, la diabetes tipo 2 y el cáncer colorrectal, más que la forma de pera.21 Eso se debe a que la grasa que tu cuerpo acumula en el abdomen, cerca del estómago, es diferente del tipo que se acumula en las caderas y los muslos.

El IMC te dice cuánta grasa tienes en tu cuerpo, pero no te muestra en qué parte tienes mayor peso. Para medir la circunferencia de la cintura, ponte de pie y con una cinta métrica mide la cintura, justo arriba de los huesos de la cadera. Mide tu cintura después de haber expirado.

Las mujeres deberían tener una circunferencia de cintura inferior a 35 pulgadas.

Por supuesto que esto no quiere decir que tienes que preocuparte si tienes grasa en las caderas y los muslos. Es importante que todas las mujeres, sin importar dónde tengan mayor peso, sean físicamente activas y coman de manera saludable para disminuir el riesgo de sufrir problemas de salud.

¿Cuándo debería hablar con mi médico o enfermero sobre mi peso?

Si te preocupa tu peso, o si tienes sobrepeso u obesidad, habla con tu médico o enfermero. Tu peso puede aumentar tu riesgo de sufrir muchos problemas de salud y hacer más difícil que quedes embarazada.

Tu médico o enfermero puede sugerirte cambios en los hábitos de alimentación y más actividad física para ayudarte a alcanzar un peso saludable.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre el peso y la obesidad?

Para obtener más información sobre el peso y la obesidad, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o consulta los siguientes recursos de otras organizaciones:

Fuentes

  1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias (NCHS). (2018). Salud, Estados Unidos, 2017: Con tablas de tendencias a largo plazo, tabla 58. (Versión en inglés) Hyattsville, MD.
  2. Flint, A.J., Rexrode, K.M., Hu, F.B., Glynn, R.J., Caspard, H., Manson, J.E., et al. (2010). Índice de masa corporal, circunferencia de cintura y riesgo de cardiopatía coronaria: un estudio prospectivo en hombres y mujeres. (Versión en inglés) Obesity Research and Clinical Practice; 4(3): e171-e181.
  3. Newlin Lew, K., Dorsen, C., Melkus, G. D., & Maclean, M. (2018). Prevalencia de la obesidad, la prediabetes y la diabetes en mujeres que pertenecen a la minoría sexual de diversas razas/orígenes étnicos: hallazgos de las encuestas BRFSS 2014-2015 (versión en inglés). The Diabetes Educator; 44(4): 348-360.
  4. Williamson, D.F., Thompson, T.J., Anda, R.F., Dietz, W.H., Felitti, V.J. (2002). Peso corporal, obesidad y abuso autoreferido en la niñez. (Versión en inglés) International Journal of Obesity; 26(8):1075–1082.
  5. Alvarez, J., Pavao, J., Baumrind, N., Kimerling, R. (2007). La relación entre el abuso en la niñez y la obesidad en la adultez en mujeres californianas. (Versión en inglés) American Journal of Preventive Medicine; 33(1): 28-33.
  6. Smith, H. A., Markovic, N., Danielson, M. E., Matthews, A., Youk, A., Talbott, E. O., et al. (2010). Abuso sexual, orientación sexual y obesidad en las mujeres. (Versión en inglés) Journal of Women's Health; 19(8): 1525-1532
  7. Noll, J. G., Zeller, M. H., Trickett, P. K., Putnam, F. W. (2007). Riesgo de obesidad en mujeres víctimas de abuso sexual en la infancia: un estudio prospectivo. (Versión en inglés) Pediatrics; 120(1): e61-e67.
  8. Kubzansky, L. D., Bordelois, P., Jun, H. J., Roberts, A. L., Cerda, M., Bluestone, N., et al. (2014). El peso del estrés traumático: un estudio prospectivo de los síntomas del trastorno de estrés postraumático y el estado del peso en las mujeres. (Versión en inglés) JAMA Psychiatry; 71(1): 44-51.
  9. Chaput, J.P., Després, J.P., Bouchard, C., Tremblay, A. (2007). Un breve periodo de sueño está asociado con niveles de leptina reducidos y mayor adiposidad: resultados de un estudio familiar en Québec. (Versión en inglés) Obesity (Silver Spring); 15(1): 253-261.
  10. Patel, S.R. (2009). Sueño reducido como factor de riesgo de obesidad (versión en inglés). Obesity Reviews, 10 (Suplemento 2): 61-68.
  11. Moore, B. F., Clark, M. L., Bachand, A., Reynolds, S. J., Nelson, T. L. y Peel, J. L. (2016). Interacciones entre la dieta y la exposición al humo de segunda mano en la prevalencia de la obesidad infantil: resultados de NHANES, 2007-2010. (Versión en inglés) Environmental Health Perspectives, 124(8), 1316–1322.
  12. Kermah, D., Shaheen, M., Pan, D. y Friedman, T. C. (2017). Asociación entre el humo de segunda mano y la obesidad y las anomalías de la glucosa: datos de la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES 1999-2010). (Versión en inglés) BMJ Open Diabetes Research & Care, 5(1), e000324.
  13. Zong, G., Grandjean, P., Wu, H., Sun, Q. (2015). Contaminantes orgánicos persistentes en circulación y distribución de la grasa corporal: evidencia de la NHANES 1999-2004. (Versión en inglés) Obesity (Silver Spring); 23(9): 1903-1910
  14. Wang, Y., Hollis-Hansen, K., Ren, X., Qiu, Y., y Qu, W. (2016). ¿Aumentan el riesgo de obesidad los contaminantes ambientales en los seres humanos? (versión en inglés) Obesity Reviews, 17: 1179–1197.
  15. Global BMI Mortality Collaboration. (2016) Índice de masa corporal y mortalidad por todas las cusas: metaanálisis de datos de participantes individuales en 239 estudios prospectivos en cuatro continentes. (Versión en inglés) Lancet; 388(10046): 776-786
  16. Aune, D., Sen, A., Prasad, M., Norat, T., Janszky, I., Tonstad, S., et al. (2016). IMC y mortalidad por todas las causas: análisis sistemático y metaanálisis de relación dosis-respuesta no lineal de 230 estudios de cohortes con 3.74 millones de participantes. (Versión en inglés) BMJ; 353: i2156.
  17. Drager, L.F., Togeiro, S.M., Polotsky, V.Y., Lorenzi-Filho, G. (2013). Apnea del sueño obstructiva: un riesgo cardiometabólico en obesidad y síndrome metabólico. (Versión en inglés) Journal of the American College of Cardiology; 62(7): 569–576.
  18. Steele, C.B., Thomas, C.C., Henley, S.J., Massetti, G.M., Galuska, D. A., et al. (2017). Signos vitales: tendencias en la incidencia de cánceres asociados con el sobrepeso y la obesidad - Estados Unidos, 2005-2014. (Versión en inglés) Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR); 66(39):1052–1058.
  19. Janssen, I., Katzmarzyk, P.T, Ross, R. (2002). Índice de masa corporal, circunferencia de cintura y riesgo para la salud: evidencia que apoya las recomendaciones de los Institutos Nacionales de la Salud. (Versión en inglés) Archives of Internal Medicine;162(18): 2074-2079.
  20. Wilson, P.W., D'Agostino, R.B., Sullivan, L., Parise, H., Kannel, W.B. (2002). Sobrepeso y obesidad como determinantes del riesgo cardiovascular: la experiencia de Framingham. (Versión en inglés) Archives of Internal Medicine; 162(16): 1867-1872.
  21. Folsom, A.R., Kushi, L.H., Anderson, K.E., Mink, P.J., Olson, J.E., Hong, C.P., et al. (2000). Asociaciones de la obesidad general y abdominal con múltiples resultados de salud en mujeres mayores: el estudio sobre la salud de la mujer en Iowa (versión en inglés). Archives of Internal Medicine; 160(14): 2117-2128.