Peso bajo

En el mundo actual, la delgadez con frecuencia se elogia. Pero tener un peso bajo, es decir, inferior a lo que se considera saludable para tu estatura, puede ser un signo de un problema de salud grave. Muchas cosas diferentes pueden provocar el peso bajo en las mujeres, incluidos los hábitos de alimentación, los problemas de salud y los medicamentos. El peso bajo puede provocar otros problemas de salud y problemas para quedar embarazada. Puedes trabajar junto a tu médico o enfermero para ayudarte a alcanzar un peso saludable.

Expandir todo
|
Cerrar todo

¿Cómo sé si tengo un peso bajo?

Puedes usar el índice de masa corporal (IMC) para saber si tu peso se encuentra en un rango saludable o no saludable. El IMC es una herramienta para calcular la grasa corporal. Conoce tu IMC escribiendo tu peso y altura en esta calculadora de IMC de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Se considera que las mujeres con un IMC inferior a 18.5 tienen peso bajo. La estatura promedio de una mujer es de 5 pies, 4 pulgadas. Si pesas 107 libras o menos con esta estatura, se considera que tienes peso bajo con un IMC de 18.4. Un peso saludable para esa mujer sería de 108 a 145 libras.

El IMC es tan solo una manera de medir un peso saludable. Algunas mujeres tienen un peso bajo, pero aun así tienen un peso saludable. Habla con tu médico o enfermero sobre tu peso saludable.

¿Qué provoca que las mujeres tengan un peso bajo o pierdan peso de repente?

Algunas mujeres son más delgadas que otras por naturaleza. Pero ciertos problemas de salud, ciertos medicamentos u otros problemas graves pueden provocar peso bajo crónico (a largo plazo) o la pérdida de peso repentina. Algunos de estos factores son:

  • Problemas de salud que afectan al metabolismo, tales como una tiroides hiperactiva o la diabetes
  • Problemas de salud que afectan el sistema digestivo, como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn
  • Otros problemas de salud, como la hepatitis viral, cáncer, EPOC o la enfermedad de Parkinson
  • La falta de apetito debido a estrés, enfermedad o abuso de sustancias
  • Los medicamentos que pueden provocar náuseas o falta de apetito
  • Trastornos de la conducta alimentaria, tales como la anorexia
  • Ejercitarse demasiado, como para el entrenamiento atlético
  • Edad. El peso bajo puede ser un problema especialmente para las mujeres mayores que pueden tener pérdida de apetito, problemas para masticar o un problema de salud.1
  • Genética. El peso bajo puede ser una característica familiar.

También, puede existir una relación entre el peso bajo en la infancia y el desarrollo de trastornos alimentarios en la adolescencia.2

¿Cuán común es el peso bajo?

En los Estados Unidos, aproximadamente el 2% de las mujeres tienen peso bajo.3

¿De qué manera el peso bajo afecta la salud de una mujer?

El peso bajo aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud graves. Algunas mujeres tienen un peso bajo, pero aun así tienen un peso saludable. Pero si has experimentado una pérdida de peso repentina o no comes lo suficiente para mantener en funcionamiento tu cuerpo, puedes desarrollar problemas de salud graves, entre ellos:

  • Problemas con tu ciclo menstrual. Un período menstrual regular es signo de buena salud. Perder demasiado peso puede hacer que los periodos menstruales sean menos regulares o que se detengan por completo. Esto puede suceder si tu grasa corporal disminuye tanto que dejas de ovular o liberar un óvulo de un ovario cada mes. Esto sucede especialmente si pierdes peso porque no comes lo suficiente o porque te ejercitas demasiado, que pueden ser signos de trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa.
  • Problemas para quedar embarazada. Los problemas con tu ciclo menstrual pueden hacer que sea más difícil quedar embarazada, especialmente si tu período menstrual se detiene por completo. Si no tienes un período, probablemente no estés ovulando, o liberando un óvulo de un ovario cada mes.
  • Osteoporosis. El peso bajo aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis más adelante. La osteoporosis es una afección que debilita los huesos y hace que se fracturen más fácilmente.
  • Desnutrición. La desnutrición significa que tu cuerpo no recibe las suficientes vitaminas y minerales para hacer lo que necesita hacer. Esto puede provocar serios problemas de salud, como un sistema inmune más débil y anemia. La anemia ocurre cuando tu sangre no puede llevar suficiente oxígeno al cuerpo por la falta de hierro. Si tienes anemia, puede que te sientas mareada, débil o cansada.
  • Depresión. Los estudios demuestran que la depresión es más común en las mujeres que tienen un peso bajo que en las mujeres con un peso saludable.4,5

Las mujeres con un peso bajo también son más propensas a morir antes que las personas con peso normal.6 Las mujeres que tienen un peso bajo más temprano en la vida adulta también pueden experimentar la menopausia antes que las mujeres que tuvieron un peso normal.7

¿De qué manera puedo subir de peso de manera saludable?

Habla con tu médico o enfermero sobre un plan de alimentación que pueda ayudarte a subir de peso de manera saludable. Para subir de peso de manera saludable, deberías enfocarte en recibir los nutrientes suficientes para que tu cuerpo funcione correctamente: calorías, vitaminas y minerales. Para alcanzar un peso saludable, deberías comer alimentos de todos los grupos alimentarios con una cantidad calórica que sea saludable para tu peso actual. Tu médico o enfermero pueden decirte cuán rápido puedes aumentar de peso de manera segura y saludable. Subir de peso rápidamente, o comer muchos alimentos dulces o grasos, no es saludable.

Si necesitas subir de peso debido a un trastorno alimentario, trabaja junto con tu médico o enfermero para aumentar de peso de manera saludable y tratar tu trastorno alimentario. Si el trastorno de la conducta alimentaria no se trata, puede regresar o puede continuar y provocar problemas de salud. Subir de peso demasiado rápido, cuando se tiene un trastorno de la conducta alimentaria, puede provocar problemas cardíacos graves y otros problemas de salud.

Debido a que muchos estadounidenses tienen sobrepeso, existen muchos recursos para lograr la pérdida de peso. Pero algunos de estos recursos también ofrecen asesoramiento para que puedas subir de peso de manera saludable. Consulta la lista de recursos al final de esta página para conocer más.

¿Debería dejar de hacer ejercicio si tengo un peso bajo o pierdo peso rápidamente?

Es probable. Las personas con peso bajo debido a un trastorno de la conducta alimentaria no deberían ejercitarse a menos que su médico se lo indique. La actividad física es importante para tu salud, la fortaleza muscular, el equilibrio y la flexibilidad.8 Tu médico o enfermero puede ayudarte a desarrollar un plan de ejercicios que sea saludable y seguro para tu peso actual.

Si por lo general haces ejercicios aeróbicos de alta intensidad, tu médico o enfermero pueden recomendarte ejercicios aeróbicos, entrenamiento de fortalecimiento y de flexibilidad más moderados o menos vigorosos.

¿Cuándo debería hablar con mi médico o enfermero sobre mi peso?

Si te preocupa tu peso, habla con tu médico o enfermero.

Tu peso puede afectar tu salud. Tu peso también puede dificultar que quedes embarazada. Habla con tu médico o enfermero si tienes un peso bajo y problemas con tu período menstrual o síntomas de desnutrición, como cansancio extremo, dolores de cabeza o pérdida de cabello.

Tu médico o enfermero te hará preguntas y tal vez realicen pruebas para conocer más acerca de lo que provoca estos síntomas o la pérdida de peso. Tu médico o enfermero puede sugerirte cambios en tus hábitos de alimentación y ejercitación, según la causa de la pérdida de peso.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre el peso bajo?

Para obtener más información sobre el peso bajo, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o consulta los siguientes recursos de otras organizaciones:

Fuentes

  1. Stajkovic, S., Aitken, E.M., Holroyd-Leduc, J. (2011). Pérdida de peso no intencional en adultos mayores. (Versión en inglés) CMAJ; 183(4): 443-449.
  2. Cimino, S., Cerniglia, L., Almenara, C.A., Jezek, S., Erriu, M., Tambelli, R. (2016). Trayectorias del desarrollo del índice de masa corporal y el funcionamiento emotivo y del comportamiento de niños con peso bajo: un estudio longitudinal. (Versión en inglés) Scientific Reports; 6: 20211.
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias (NCHS). (2018). Prevalencia de peso bajo en adultos mayores de 20 años: Estados Unidos, 1960-1962 hasta 2015-2016 (versión en inglés). Hyattsville, MD.
  4. Mukherjee, S. (2013). Comparación de hombres y mujeres adultos en los Estados Unidos para examinar la asociación entre el índice de masa corporal y la angustia mental frecuente: un análisis de datos de BRFSS 2011. (Versión en inglés) Psychiatry Journal; 2013: 230928. doi:10.1155/2013/230928.
  5. de Wit, L.M., van Straten, A., van Herten, M., Penninx, B.W., Cuijpers, P. (2009). Depresión e índice de masa corporal, una asociación con forma de U. (Versión en inglés) BMC Public Health; 9:14. doi: 10.1186/1471-2458-9-14.
  6. Flegal, K.M., Graubard, B., Williamson, D., Gail, M.H. (2005). Exceso de muertes asociadas con el peso bajo, el sobrepeso y la obesidad. (Versión en inglés) JAMA: The Journal of the American Medical Association; 293(15): 1861-1867.
  7. Szegda, K.L., Whitcomb, B.W., Purdue-Smithe, A.C., et al. (2017). Adiposidad en adultos y el riesgo de sufrir menopausia temprana. (Versión en inglés) Human Reproduction.
  8. Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (2018). Pautas de actividad física para estadounidenses (versión en inglés) (PDF, 14.2 MB).