Cuidado y pruebas prenatales

Los controles médicos y los exámenes de diagnóstico te ayudan a mantenerte a ti y a tu bebé saludables durante el embarazo. A esto se lo llama cuidado prenatal, e incluye capacitación y asesoramiento sobre cómo manejar diferentes aspectos del embarazo. Durante las consultas médicas, tu médico puede abordar diferentes temas, como alimentación saludable y actividad física, pruebas de detección que puedas necesitar y qué esperar durante el trabajo de parto y el alumbramiento.

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Elegir un proveedor de cuidado prenatal

Visitarás a tu proveedor de cuidado prenatal en varias oportunidades antes de que tu bebé nazca. Por eso, probablemente quieras asegurarte de que la persona que elijas tenga una buena reputación y te escuche y respete. Querrás encontrar el médico o la partera que pueda recibir a tu bebé en el lugar en donde quieres dar a luz, como un hospital o centro de maternidad específico. Tu proveedor también debería estar dispuesto y ser capaz de proporcionarte la información y el apoyo que necesitas para tomar decisiones informadas a la hora de elegir si amamantar o dar el biberón.

Entre los proveedores de servicios médicos que se ocupan de las mujeres durante el embarazo, se encuentran:

  • Obstetras: son médicos que se especializan en el cuidado de mujeres embarazadas y en partos. Los obstetras también cuentan con una capacitación especial en cirugías, por tanto pueden hacer cesáreas. Se recomienda que las mujeres que tienen problemas de salud o sufren riesgos de complicaciones durante el embarazo visiten a un obstetra. Las mujeres que llevan los embarazos de mayor riesgo probablemente necesiten un cuidado especial de un especialista en medicina materno fetal.
  • Médicos de cabecera: son los médicos que se encargan de la salud de toda la familia en todas las etapas de la vida. Entre estas etapas se incluye el cuidado durante el embarazo, el parto y después del nacimiento. La mayoría de los médicos de cabecera no pueden realizar cesáreas.
  • Enfermeras-parteras certificadas (CNM, por sus siglas en inglés) y parteras profesionales certificadas (CPM, por sus siglas en inglés): están entrenadas para ofrecer atención durante el embarazo y después del parto. Las parteras pueden resultar una buena opción para las mujeres saludables que no sean propensas a tener problemas durante el embarazo, trabajo de parto y alumbramiento. Las CNM están capacitadas en enfermería y obstetricia. La mayoría de las CNM ejercen en hospitales y centros de maternidad. Se requiere que las CPM tengan experiencia en partos domésticos porque la mayoría de las CPM ejercen en hogares y centros de maternidad. Todas las parteras deben tener un plan de respaldo que involucre a un obstetra en caso de que surja algún problema o emergencia.

Pide recomendaciones de proveedores a tu médico de atención primaria, amigos y familiares. Al realizar tu elección, considera:

  • Su reputación
  • Su personalidad y el trato hacia los pacientes
  • El género y edad del proveedor
  • La dirección y los horarios del consultorio
  • Si siempre te atenderá el mismo proveedor, tanto en los controles como en el parto
  • Quién cubre a tu proveedor de atención médica cuando no se encuentra disponible
  • El lugar donde quieres dar a luz
  • La forma en la que tu proveedor atiende las inquietudes vía telefónica y las llamadas fuera del horario de consultorio

¿Qué es una doula?

Una doula es una entrenadora profesional para partos, quien ofrece apoyo físico y emocional a las mujeres durante el trabajo de parto y alumbramiento. Proporcionan consejos sobre respiración, relajación, movimientos y posiciones. Las doulas también proporcionan apoyo emocional y tranquilidad a las mujeres como también a sus parejas durante el trabajo de parto y el alumbramiento. Las doulas y las parteras normalmente trabajan en equipo durante el parto. Un estudio reciente mostró que el apoyo constante de las doulas durante el trabajo de parto se relacionaba directamente con partos de menor duración y un menor uso de:

  • Analgésicos
  • Oxitocina (medicamento para estimular el trabajo de parto)
  • Cesáreas

Consulta con tu compañía de seguro de salud para saber si cubren los costos de una doula. Al momento de elegir una doula, averigua si cuenta con certificación de Doulas of North America (DONA) u otro grupo de profesionales.

Lugares en donde dar a luz

Muchas mujeres tienen una postura muy firme sobre dónde y cómo les gustaría dar a luz. En general, las mujeres pueden elegir entre dar a luz en un hospital, un centro de maternidad o en el hogar. Lo ideal es que te pongas en contacto con tu proveedor de seguro de salud para conocer cuáles son las opciones disponibles. Además, averigua si el médico o partera que tienes pensado elegir puede asistir el parto en el lugar en donde quieres dar a luz.

  • Los hospitales son una buena opción para mujeres que sufren de problemas de salud y complicaciones durante el embarazo como también para mujeres con riesgo de tener algún problema durante el trabajo de parto y el alumbramiento. Los hospitales ofrecen el equipamiento más avanzado y médicos altamente capacitados para atender a mujeres embarazadas y a sus bebés. En un hospital, los médicos pueden realizar una cesárea si la madre o el bebé corren algún riesgo durante el parto. Las mujeres pueden tener a su alcance epidurales u otros analgésicos. Además, cada vez son más los hospitales que ofrecen centros de maternidad in situ con el objetivo de proporcionar un estilo de cuidado similar a los que ofrecen los centros de maternidad independientes.

    Qué preguntas plantearse a la hora de elegir un hospital:

    • ¿Está cerca de tu casa?
    • ¿El hospital cuenta con personal que pueda suministrar analgésicos (como una epidural) las 24 horas del día?
    • ¿Te gustan las salas de labor y parto?
    • ¿Hay habitaciones privadas disponibles?
    • ¿Cuántos acompañantes puedes recibir en la habitación?
    • ¿Tiene una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) en caso de que surja algún problema de gravedad con el bebé?
    • ¿El bebé puede quedarse en la habitación contigo?
    • ¿El hospital ofrece el personal y el entorno propicio para lograr una lactancia exitosa?
    • ¿Cuenta con un centro de maternidad in situ?
  • Los centros de maternidad les ofrecen a las mujeres un ambiente hogareño y cómodo en donde llevar adelante el trabajo de parto y dar a luz. En estos lugares se intenta hacer del trabajo de parto y del alumbramiento un proceso natural y personal prescindiendo de prácticamente cualquier equipamiento de avanzada y procedimiento de rutina. Por ende, no necesariamente se te colocará una intravenosa. De la misma forma, no tendrás un monitor fetal electrónico conectado en forma permanente. En cambio, la partera o enfermera controlará a tu bebé periódicamente con un dispositivo portátil. Una vez que el bebé nazca, todos los exámenes y cuidados se llevarán a cabo en tu habitación. En los centros de maternidad, normalmente son las enfermeras-parteras certificadas quienes están presentes en los partos, no los obstetras. Las mujeres saludables que prácticamente no corren riesgos de tener problemas durante el embarazo, el trabajo de parto ni el parto, pueden elegir dar a luz en un centro de maternidad.

    En los centros de maternidad, no se administran epidurales pero sí algunos analgésicos. Si se requiere una cesárea, se traslada a las mujeres a un hospital para que se realice dicho procedimiento. Luego del parto, los bebés con complicaciones pueden recibir un cuidado de emergencia básico en el camino hacia el hospital.

    Muchos centros de maternidad cuentan con duchas o tinas en las salas para ofrecerles a las mujeres en trabajo de parto. También cuentan con comodidades similares a las presentes en un hogar, como camas grandes y sillas mecedoras. En general, los centros de maternidad admiten más personas en la sala de parto que los hospitales.

    Los centros de maternidad pueden encontrarse dentro de los hospitales, como parte del hospital o como un establecimiento completamente independiente. Si deseas dar a luz en un centro de maternidad, asegúrate de que cumple con las normas establecidas por la Asociación de Acreditación para el Cuidado de la Salud Ambulatoria (AAAHC, por sus siglas en inglés), The Joint Commission o American Association of Birth Centers. Los centros de maternidad acreditados deben contar con médicos que pueden trabajar en un hospital cercano en caso de que surja algún problema con la mamá o el bebé. Además, asegúrate de que el centro de maternidad cuente con el personal y el entorno propicio para lograr una lactancia exitosa.

  • Los partos en casa son una opción para aquellas mujeres saludables sin factores de riesgo que puedan ocasionar complicaciones durante el embarazo, el trabajo de parto o el alumbramiento. También es importante que estas mujeres cuenten con un sistema de contención y de cuidado eficiente en su casa luego de haber dado a luz. Algunas enfermeras parteras certificadas y algunos médicos asisten partos domiciliarios. Muchas compañías de seguros de salud no cubren los costos de los partos domiciliarios. Averigua qué cubre tu plan si piensas dar a luz en tu casa.

    Los partos domiciliarios son comunes en muchos países de Europa. Pero en Estados Unidos, los partos domiciliarios planeados no están avalados por American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). ACOG establece que los hospitales son el lugar más seguro para dar a luz. Según ACOG, en caso de emergencia, el equipamiento hospitalario y el cuerpo médico altamente capacitado pueden proporcionar el mejor cuidado para la mujer y su bebé.

    Si estás pensando dar a luz en tu casa, debes analizar las ventajas y desventajas. La principal ventaja de dar a luz en tu hogar es que podrás pasar por el trabajo de parto y el nacimiento desde la privacidad y la comodidad de tu propia casa. Como no involucrará procedimientos médicos de rutina, tendrás el control de tu vivencia.

    La principal desventaja de un parto doméstico es que si surge algún problema, ni tú ni el bebé tendrán atención médica inmediata. Tendrás que esperar hasta que te transfieran al hospital. Además, las mujeres que dan a luz en su hogar no cuentan con demasiadas opciones de analgésicos.

    Para garantizar tu seguridad y la del bebé, debes contratar a una partera altamente capacitada y experimentada con un plan B que sea seguro. Necesitarás un transporte rápido y confiable que te lleve hasta el hospital. Si vives lejos del hospital, dar a luz en tu hogar no es una opción recomendable. Tu partera debe tener experiencia y contar con la preparación y los elementos que se requieren para comenzar la atención de emergencia en caso de que tú o tu bebé lo necesiten. Tu partera también debería poder contactar a un médico las 24 horas.

Controles prenatales

Durante el embarazo, los controles frecuentes son muy importantes. Esta atención constante puede ayudar a mantenerte a ti y a tu bebé saludables, detectar problemas si es que los hubiera y evitar problemas durante el parto. Normalmente, los controles de rutina se realizan:

  • Una vez al mes desde la cuarta semana hasta la número 28
  • Dos veces al mes desde la semana 28 hasta la 36
  • Semanalmente desde la semana 36 hasta el nacimiento

Las mujeres con embarazos de alto riesgo deben ver a su médico con mayor frecuencia.

En tu primera consulta, el médico llevará a cabo un examen físico completo, solicitará análisis de sangre y calculará la fecha estimada de parto. Probablemente, también realice un examen mamario, un examen pélvico para controlar el útero y un examen cervical, en el cual se incluye el examen de Papanicolaou. Además, también te hará muchas preguntas sobre tu estilo de vida, relaciones y hábitos saludables. Es importante que hables con total honestidad con tu médico.

Después de la primera consulta, la mayoría de las visitas prenatales incluirán:

  • Control de la presión sanguínea y peso
  • Control del ritmo cardíaco del bebé
  • Medidas del abdomen para controlar el crecimiento del bebé

Asimismo, te realizará algunas pruebas de rutina durante el embarazo, como pruebas para detectar anemia, pruebas para medir el riesgo de diabetes gestacional y pruebas en busca de infecciones peligrosas.

Haz equipo con tu médico para llevar juntos el seguimiento de tu condición. Lleva un registro de todas tus consultas médicas, todo es importante. Hazle preguntas y lee para instruirte sobre este momento tan emocionante.

Controlar la actividad del bebé

Luego de 28 semanas, controla los movimientos de tu bebé. Esto te ayudará a darte cuenta si tu bebé se está moviendo menos de lo normal, lo que puede indicar algún problema y que necesitará atención médica. Una forma sencilla de hacerlo es mediante el método de "contar hasta 10". Cuenta los movimientos del bebé durante la noche, que es el momento cuando el feto tiende a estar más activo. Recuéstate si te resulta difícil sentir los movimientos del bebé. En la mayoría de los casos, las mujeres cuentan 10 movimientos en 20 minutos aproximadamente. Pero es poco común que una mujer registre menos de 10 movimientos en dos horas cuando el bebé está activo. Cuenta los movimientos del bebé a diario para saber si es normal en tu caso. Llama a tu médico si registras menos de 10 movimientos en dos horas o si notas que tu bebé se mueve menos de lo normal. Si tu bebé no se mueve en absoluto, llama a tu médico de inmediato.

Pruebas prenatales

Las pruebas que se llevan a cabo durante el embarazo tienen como finalidad controlar tu salud y la del bebé. En la primera consulta, tu médico llevará a cabo pruebas para detectar:

Durante el embarazo, el médico o partera también puede sugerir otras pruebas. Algunas de estas pruebas se recomiendan a todas las mujeres, como pruebas de diagnóstico en busca de diabetes gestacional, síndrome de Down y VIH. Otras pruebas se pueden ofrecer de acuerdo a tu:

  • Edad
  • Antecedentes médicos familiares y personales
  • Orígenes étnicos
  • Resultados de las pruebas de rutina

Algunas de estas pruebas son de diagnóstico. Sirven para detectar riesgos o signos de posibles problemas de salud propios o del bebé. Dependiendo de los resultados de las pruebas de diagnóstico, el medico puede recomendar exámenes de diagnóstico. Los exámenes de diagnóstico confirman o descartan problemas de salud que tú o tu bebé pueden sufrir.

Pruebas prenatales habituales
Prueba Descripción Procedimiento
Amniocentesis

Esta prueba puede diagnosticar algunos defectos de nacimiento, por ejemplo:

Se lleva a cabo entre las 14 y 20 semanas de gestación.

Esta prueba se la recomiendan a parejas con un alto riesgo de trastornos genéticos. También permite conocer el ADN para las pruebas de paternidad.

Se emplea una aguja muy fina para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico y células de la bolsa que alberga al feto. Se envía la muestra a un laboratorio para analizar.
Perfil biofísico Esta prueba se realiza en el tercer trimestre para controlar la salud general del bebé y para ayudar a decidir si el bebé debe nacer antes de término. El perfil biofísico consiste en un ultrasonido junto con una prueba no estresante fetal. El perfil biofísico controla la respiración, el tono muscular y el ritmo cardíaco del bebé como también el líquido amniótico.
Muestra de vellosidades coriónicas

Si esta prueba se realiza entre las 10 y 13 semanas de gestación, sirve para diagnosticar algunos defectos de nacimiento, como por ejemplo:

Esta prueba se la recomiendan a parejas con un alto riesgo de trastornos genéticos. También permite conocer el ADN para las pruebas de paternidad.

Una aguja toma una pequeña muestra celular de la placenta que se envía a analizar.
Prueba de detección en el primer trimestre

Se realiza una prueba de detección entre las 11 y 14 semanas para detectar un alto riesgo de:

También puede identificar embarazos múltiples. De acuerdo con los resultados, el médico puede recomendar otras pruebas para diagnosticar algún trastorno.

Esta prueba consiste en un análisis de sangre y en un ultrasonido llamado prueba de translucencia nucal. El análisis de sangre sirve para conocer los niveles de ciertas sustancias presentes en la sangre de la madre. El ultrasonido mide la densidad de la parte posterior del cuello del bebé. Esta información, combinada con la edad de la madre, ayuda a los médicos a determinar el riesgo del feto.
Examen de glucemia

Se realiza una prueba de detección entre las 26 y 28 semanas para determinar el riesgo que puede sufrir la madre de padecer diabetes gestacional.

De acuerdo con los resultados de la prueba, el médico puede sugerir una prueba de tolerancia a la glucosa.

Primero, te hacen ingerir una bebida especialmente azucarada. Una hora después, se toma una muestra de sangre para detectar si se dispararon los niveles de azúcar en sangre.
Prueba de tolerancia a la glucosa Esta prueba se realiza entre las 26 y 28 semanas de gestación para diagnosticar diabetes gestacional. El médico te indicará qué comer los días previos a la prueba. Luego, las 14 horas previas a la prueba, no puedes comer ni beber nada excepto pequeños tragos de agua. Se toma una muestra de sangre para controlar tu "nivel de glucosa en sangre en ayunas". Luego, te darán una bebida azucarada para que tomes. Se analizará tu sangre cada una hora durante tres horas para conocer la reacción de tu cuerpo ante la ingesta de azúcar.
Infección por estreptococo del grupo B Esta prueba se realiza entre las 36 y 37 semanas de gestación para detectar bacterias que puedan causar neumonía u otra infecciones de gravedad a los neonatos. Se utiliza un hisopo para extraer células de la vagina y del recto, las cuales se envían a analizar.
Prueba del suero materno (también conocida como prueba de detección cuádruple, prueba triple, prueba de detección triple, prueba de detección de marcadores múltiples o prueba de alfafetoproteina sérica materna)

Se realiza una prueba de detección entre las 15 y 20 semanas para detectar un alto riesgo de:

De acuerdo con los resultados, el médico puede recomendar otras pruebas para diagnosticar algún trastorno.

Se extrae una muestra de sangre para medir los niveles de ciertas sustancias presentes en la sangre de la madre.
Prueba no estresante fetal Esta prueba se realiza luego de las 28 semanas para controlar la salud del bebé. Puede mostrar signos de sufrimiento fetal; por ejemplo, si el bebé no está recibiendo la cantidad suficiente de oxígeno. Se coloca un cinturón alrededor del abdomen de la madre para medir el ritmo cardíaco del bebé de acuerdo con sus propios movimientos.
Ultrasonido

Se puede realizar un ultrasonido en cualquier momento del embarazo. Los ultrasonidos no son exámenes de rutina. Pero no es inusual que las mujeres se realicen un ultrasonido estándar cada 18 o 20 semanas para controlar que no haya ningún problema con los órganos o con los sistemas corporales del bebé como también para confirmar la edad del feto y que está creciendo correctamente. A través de este examen también se puede conocer el sexo del bebé.

Además, este examen forma parte de la prueba de detección en el primer trimestre y del perfil biofísico (BPP).

Según los resultados del examen, el médico puede recomendar otras pruebas u otros tipos de ultrasonido para poder detectar ciertos problemas.

El ultrasonido utiliza ondas sonoras para generar una "imagen" del bebé en un monitor. En un ultrasonido estándar, se aplica un gel sobre el abdomen. Se desliza un instrumento especial sobre el abdomen, que le permite al médico y a ti ver al bebé en un monitor.
Prueba de orina

Una muestra de orina puede detectar signos de problemas de salud, como por ejemplo:

Si el médico sospecha que puede haber algún problema, probablemente envíe la muestra a un laboratorio para un análisis más exhaustivo.

Te pedirán que recolectes una pequeña muestra de orina limpia y a mitad de la micción en un recipiente plástico esterilizado. Se sumergen tiras reactivas en la muestra, las cuales detectan ciertas sustancias presentes en la orina. También se puede analizar la muestra a través de un microscopio.

 

Comprender las pruebas prenatales y los resultados de éstas

Si el médico recomienda ciertas pruebas prenatales, no dudes en sacarte todas las dudas. Interiorizarse con la prueba, con los motivos por los cuales el médico recomienda realizarla y con lo que los resultados pueden significar te ayudará a lidiar con cualquier preocupación o miedo que puedas tener. Ten en cuenta que las pruebas de detección no sirven para diagnosticar problemas. Sirven para evaluar los riesgos. Por consiguiente, si los resultados de las pruebas de detección son atípicos, no necesariamente significa que el bebé tiene algún problema. Para esto, se necesitará más información. Tu médico puede explicarte los resultados y ponerte al tanto de los posibles pasos a seguir.

Evitar ultrasonidos innecesarios

Quizás consideres que un ultrasonido de recuerdo es fundamental para el álbum del bebé. Sin embargo, los médicos aconsejan que solo se realicen ultrasonidos cuando el médico lo indique. Algunas compañías venden videos e imágenes del ultrasonido "de recuerdo". A pesar de que los ultrasonidos son considerados seguros cuando tienen propósitos médicos, la exposición a la energía del ultrasonido simplemente para tener un recuerdo puede poner a la madre y a su bebé en peligro. No te arriesgues.

Embarazos de alto riesgo

A los embarazos más propensos a sufrir inconvenientes se los llama "de alto riesgo". Pero esto no implica que necesariamente haya algún problema. Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de problemas durante el embarazo:

  • Ser muy joven o mayor de 35 años
  • Tener sobrepeso o estar por debajo del peso saludable
  • Haber tenido problemas en embarazos anteriores
  • Sufrir de ciertas afecciones de salud desde antes de haber quedado embarazada, tales como hipertensión, diabetes, enfermedades autoinmnunes, cáncer y VIH
  • Estar embarazada de mellizos u otros múltiples

Hay algunos problemas de salud que pueden manifestarse durante el embarazo y hacer que éste sea de alto riesgo, como por ejemplo la diabetes gestacional o la preeclampsia. Lee Complicaciones durante el embarazo para obtener más detalles.

Las mujeres con embarazos de alto riesgo necesitan llevar un cuidado prenatal con una mayor periodicidad que lo habitual y en ciertos casos con un médico especialmente capacitado. Un especialista en medicina materno fetal es un médico que se ocupa de los embarazos de alto riesgo.

Si tu embarazo es considerado de alto riesgo, probablemente te preocupe la salud de tu bebé y te resulte difícil disfrutar del embarazo. Comparte tus inquietudes con el médico. Te puede explicar los riesgos y las posibilidades de que haya un problema real. Además, asegúrate de seguir los consejos del médico. Por ejemplo, si te dice que te lo tomes con calma, pídele a tu pareja, familiares y amigos que te ayuden en los meses que te quedan por delante. Te sentirás mejor al saber que estás haciendo todo lo posible para cuidar al bebé.

Pagar para obtener cuidado prenatal

El embarazo puede tornarse estresante si te preocupa no poder afrontar los gastos de atención médica para ti y el bebé. Para muchas mujeres, los gastos adicionales del cuidado prenatal y de todo lo que implica prepararse para la llegada del bebé son abrumadores. Las buenas noticias es que las mujeres de todos los estados pueden recibir ayuda para pagar los cuidados médicos durante el embarazo. Todos los estados de Estados Unidos ofrecen un programa de asistencia. Los programas ofrecen atención médica, información, consejos y otros servicios que son fundamentales para llevar un embarazo saludable.

Para obtener más información sobre el programa en tu estado en particular:

  • Llama a 800-311-BABY (800-311-2229): esta línea gratuita te conectará con el Departamento de Salud correspondiente a tu código de área.
  • Comunícate al 800-504-7081 para obtener información en español.
  • Llama o ponte en contacto con el Departamento de Salud de tu área.

También puedes encontrar ayuda en los siguientes lugares:

  • Hospital local o agencias del seguro social: pide hablar con un trabajador social del personal. Él te puede indicar a dónde debes dirigirte para obtener ayuda.
  • Clínicas comunitarias: algunas áreas cuentan con clínicas gratuitas o que ofrecen atención a mujeres que lo necesitan.
  • Programa Women, Infants and Children (WIC): este programa del gobierno se encuentra disponible en todos los estados. Ofrece ayuda con los alimentos, asesoría nutricional y acceso a servicios de salud para mujeres, bebés y niños.
  • Lugares de culto

Más información sobre cuidado y pruebas prenatales

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