Depresión posparto: no estás sola

Como ginecóloga y obstetra, he visto a muchas mujeres luchar con los cambios en el estado de ánimo después de tener un bebé. La gente suele pensar que el parto es un momento mágico para todas las madres y que apenas nace el bebé aflora el instinto maternal y mágicamente ya sabemos qué hacer. Para muchas mujeres, este no es el caso. Algunas mujeres luchan con sentimientos de ansiedad, tristeza o sienten que no pueden cuidar de su bebé. Hasta pueden sentirse incapaces de cuidar de sí mismas. La historia de Ella es un ejemplo de las dificultades que sufren algunas mujeres.

Madre frustrada con su bebé dormido en brazos.La historia de Ella

Ella tuvo a su primer hijo cuando tenía 32 años. Sufrió tanto dolor durante el embarazo que tuvo que dejar de trabajar por un tiempo. Esperaba que sus síntomas se aliviaran después de dar a luz, pero el dolor cambió por algo diferente.

Después de dar a luz, Ella se sentía exhausta, pero había planificado amamantar y estaba ansiosa por empezar. Sin embargo, su bebé no se agarraba bien al pecho, a pesar de la ayuda que recibía de las enfermeras del hospital. Cada vez que intentaba amamantar y no podía, Ella sentía más ansiedad. Eso hacía que cada vez que intentaba amamantar fuera más difícil, y su bebé lloraba porque tenía hambre. Como este patrón continuaba, Ella se sentía cada vez más superada y comenzó a sentirse fuera de lugar. La ansiedad que sentía con la lactancia continuó incluso después de que su bebé aprendiera a succionar. Cuando el bebé lloraba, ella se preocupaba porque pensaba que tenía hambre porque su cuerpo no producía suficiente leche. Cuidar del bebé le resultaba demasiado y cuidar de sí misma era igualmente difícil. Cada vez le era más difícil bañarse, cambiarse de ropa y hasta comer. También tenía ataques de llanto.

Cuando llegó el momento de regresar al trabajo, Ella estaba lista para el cambio. Sin embargo, sus sentimientos de sentirse fuera de lugar la acompañaron al trabajo. Perdió la actitud confiada que tenía antes del parto. Cuestionaba cada decisión y luchaba con las tareas que antes le habían resultado fáciles.

Durante la consulta posparto después de 6 semanas, no mencionó su lucha, ni siquiera cuando le preguntaron cómo se sentía. Se sentía avergonzada de compartir sus sentimientos y se sentía mala madre porque le resultaba muy difícil cuidar de su bebé. Fue recién después de una larga conversación sobre su experiencia con la lactancia que finalmente me contó lo que le pasaba.

¿La historia de Ella te resulta familiar? Muchas mujeres tienen síntomas como los de Ella y no son conscientes de que este tipo de sentimientos son comunes. Por lo general, desaparecen solos después de algunos días. Pero si persisten por más de dos semanas y no mejoran, tal vez sea un caso de depresión posparto.

Cuando terminó la consulta posparto, Ella aceptó la derivación a terapia y aceptó realizar una consulta conmigo una vez al mes.  Después de varias semanas de terapia, me dijo que su estado de ánimo había mejorado y que ya podía cuidar de su bebé y de sí misma. También pudo seguir con la lactancia materna hasta que su bebé cumplió 12 meses. Si bien le llevó varios meses, Ella puedo sentir confianza en su trabajo nuevamente.

La depresión posparto: lo que deberías saber

Si tú o alguien que conoces acaba de dar a luz, esto es lo que debes saber sobre la depresión posparto.

No estás sola. Una de cada 9 madres que acaban de dar a luz sufre de depresión posparto. Los síntomas incluyen:

  • Sentirte vacía, triste o sobrepasada
  • Sentirte irritable o con cambios de humor
  • Llorar sin motivo aparente
  • Tener dificultades con la memoria y la concentración
  • Tener dificultad para tomar decisiones
  • No disfrutar de las actividades que antes disfrutabas
  • Alejarte de tu familia y amigos
  • Sentir que no puedes cuidar de tu bebé

Tal vez tengas mayor riesgo de sufrir depresión posparto si:

  • Tienes antecedentes personales de depresión o trastorno bipolar
  • Tienes antecedentes familiares de depresión o trastorno bipolar
  • No tienes ayuda de tu familia y amigos
  • Estuviste deprimida durante el embarazo
  • Tuviste problemas con un embarazo o parto anterior
  • Tienes problemas en las relaciones o de dinero
  • Eres menor de 20 años
  • Sufres de alcoholismo, abusas de drogas ilegales o tienes otros problemas con las drogas
  • Tienes un bebé con necesidades especiales
  • Tienes dificultades durante la lactancia materna
  • Tuviste un embarazo no planeado o deseado

La depresión posparto se puede tratar. La terapia y la medicación son efectivas para tratar los trastornos del estado de ánimo, incluida la depresión posparto. El tratamiento puede mejorar tus síntomas o puede hacerlos desaparecer por completo.

Tu médico puede ayudarte. Debes hablar con tu médico sobre cómo te sientes, porque tu tratamiento solo puede comenzar una vez que se haya identificado la depresión. Cuando te pregunten cómo estás durante las consultas con tu médico o el médico de tu bebé, sé honesta. No hay motivo para que te sientas avergonzada sobre tus sentimientos. Los trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad son afecciones médicas que requieren tratamiento. Sigue cualquier tratamiento o derivación que tu médico te dé.

Puedes pedir ayuda. Cuidar de un recién nacido es trabajo difícil. Es difícil encontrar el tiempo para poder cuidar aspectos básicos tuyos, como dormir, comer y hasta bañarte cuando tu bebé requiere constante atención. Pide a tus familiares y amigos que te ayuden a cuidar de tu bebé para que puedas cuidar de ti.

Si sufres de depresión posparto, no estás sola. Puedes recibir ayuda y puedes sentirte mejor. Lee más información sobre la depresión posparto.