Yo saludable, nosotros saludables: cómo prevenir la violencia en el noviazgo

Conocemos las estadísticas: según la Encuesta sobre las conductas de riesgo de los jóvenes 2015, entre los estudiantes de secundaria que tuvieron una cita o salieron con alguien, aproximadamente 1 de cada 8 chicas y 1 de cada 13 chicos manifestaron haber sufrido violencia física durante los 12 meses anteriores a la encuesta. Además, cerca de 1 de cada 6 chicas y 1 de cada 18 chicos manifestaron haber sufrido violencia sexual por parte de su pareja. En cuanto los adultos de 18 años en adelante, con la Encuesta nacional sobre violencia sexual y de pareja 2010 se descubrió que más de 1 de cada 5 mujeres y casi 1 de cada 7 hombres que sufrieron una violación, violencia física y/o acecho por parte de una pareja íntima experimentaron alguna forma de violencia de pareja por primera vez cuando tenían entre 11 y 17 años de edad. Alesha Istvan

Como sociedad, necesitamos enfocarnos en la prevención de la violencia en el noviazgo. Necesitamos inundar nuestro mundo con mensajes positivos y afirmativos, y reducir los mensajes negativos que los jóvenes escuchan todos los días. Queremos recordarles a los jóvenes que valen, que merecen usar su tiempo y energía como lo deseen y que siempre son dignos del amor que construye. Es por ello que trabajamos con jóvenes para encontrar el tema para el Mes de Concientización y Prevención de la Violencia en Parejas Adolescentes de este año. Ellos eligieron Healthy Me, Healthy We (Mi salud, nuestra salud), debido a que es un tema que habla de la importancia de darnos cuenta de lo asombrosa que es cada persona como individuo.

Los padres son clave para compartir este mensaje con sus hijos. Los padres tienen una gran influencia en la manera en que los jóvenes se ven a sí mismos y comprenden las relaciones saludables. Sin embargo, muchos padres pueden no saber o pensar que el abuso en el noviazgo es un problema significativo. Por este motivo, debemos incorporar a los padres y a otros adultos influyentes en la prevención del abuso entre parejas para tener un impacto duradero.

Por supuesto, este panorama es complejo. Como madre de un obstinado niño de ocho años, aprendí que los jóvenes tienen su propia manera de pensar. No necesariamente quieren escuchar a sus padres, pero nos observan e internalizan los mensajes que les enviamos.

Un sábado por la mañana, mi hijo me preguntó sobre el abuso y la violencia de pareja. Aunque trabajo en este campo, me puse muy nerviosa porque no quería decir algo estúpido. Empecé a explicar con cuidado: "El abuso en el noviazgo es cuando un novio o novia lastima mucho a la otra persona en una relación". Rápidamente me respondió: "Eso nunca me pasaría a mí". Desconcertada, tomé otro enfoque. Le dije que esperaba que él recordara eso cuando creciera. Le dije: "Eres valioso y fuerte. Eres inteligente y amado. Cualquier persona con la que tengas una relación también tendrá cualidades maravillosas. Deberías recordarles eso y nunca hacer que sientan que no son importantes. Al igual que aprendes a ser bueno con tus amigos, todos merecen respeto y amor". Se fue corriendo a ver televisión.

Esta experiencia me recordó que estas conversaciones no son fáciles para ningún padre y todos podemos aprovechar algunos consejos cuando surjan. Estos son tres consejos rápidos para ayudarte a apoyar a los niños y adolescentes en tu vida:

  1. Tómalos seriamente y escúchalos. Recuerda que los jóvenes son expertos en sus propias vidas. Sus experiencias al construir y terminar relaciones son reales y ellos te guiarán hacia lo que necesitan si te tomas un momento para escucharlos.
  2. Da el ejemplo de un amor propio saludable y de relaciones saludables. Recuerda que la mejor manera de enseñar y estimular a los jóvenes es actuar de la manera en que quieres que ellos actúen. Eso significa que debes ser honesto: déjales saber que las relaciones pueden ser difíciles, pero que también pueden ser muy divertidas. Deja que vean que te cuidas a ti misma y que mantienes tus límites. Deja que vean que demuestras compasión y empatía hacia otros y hacia ti misma. Ellos miran y aprenden de lo que haces, quizás más que de lo que dices.
  3. Recuérdales su valor, incluso cuando (especialmente cuando) cometan errores. Asegúrate de recordarles a tus hijos que aún son dignos de amor, incluso cuando no están mostrando la mejor versión de sí mismos. Es importante enseñarles que las acciones tienen consecuencias Y que los quieres. Recuérdales que incluso cuando cometen errores, pueden trabajar para ser mejores y hacer bien las cosas. 

Ser padres es complicado y hay muchas ocasiones en que no estamos a la altura, pero debemos seguir criando a nuestros hijos. Es necesario que tomemos seriamente sus experiencias, que les recordemos su valor y el valor de otros, que seamos ejemplo de comportamientos saludables y que los amemos incondicionalmente. Si lo hacemos, podemos ayudarlos a practicar el amor propio y a construir relaciones saludables, la mejor prevención contra el abuso.

Conoce más sobre el poder detrás de nuestro mensaje Healthy Me, Healthy We.

Las afirmaciones y las opiniones que aparecen en esta publicación pertenecen a su autor y no necesariamente representan las opiniones de la Oficina para la Salud de la Mujer del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.