El VIH y la salud de la mujer

El VIH afecta la salud de la mujer de maneras únicas. Puedes contraer más infecciones o tener más cambios en tu ciclo menstrual. También puedes comenzar a sufrir los síntomas de la menopausia antes que otras mujeres. Saber qué esperar y cuidarte puede ayudarte a vivir una vida plena y saludable.

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El VIH y las infecciones de transmisión sexual (ITS)

Algunas ITS afectan a las mujeres con VIH de manera diferente a las que no tienen VIH. Algunos de estos factores son:

  • Herpes genital. Los brotes de llagas de herpes pueden durar más tiempo y se dan con mayor frecuencia en personas con VIH, y pueden ser más graves y dolorosos. Las llagas pueden ser peores cuando los recuentos de células CD4 son bajos. Las llagas de herpes pueden tratarse, y los medicamentos pueden ayudar a prevenir brotes futuros. Sin embargo, es posible que esto no funcione tan bien en mujeres con VIH, ya que también pueden desarrollar resistencia a los medicamentos para el herpes.
  • Chancroide. El chancroide es menos común en los Estados Unidos. Comienza con llagas abiertas en los genitales. Es posible que no notes las llagas y que no tengas otros síntomas. Los síntomas pueden incluir dolor al orinar o eliminar la heces, sexo doloroso, sangrado rectal o secreción vaginal. Se emplean muchos medicamentos para tratar el chancroide. En el caso de las mujeres con VIH, las úlceras pueden sanar con mayor lentitud o puede que necesiten tratamiento más de una vez.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La EIP es una infección de los órganos pélvicos femeninos (útero, trompas de Falopio y ovarios). En las mujeres con VIH, la EIP puede ser más difícil de tratar, puede no curarse o puede volver una y otra vez a medida que el sistema inmunitario de la mujer se debilita. La EIP dificulta la posibilidad de quedar embarazada. Conoce más sobre la EIP.

El VIH y el cáncer de cuello uterino

Al cáncer de cuello uterino se le denomina cáncer indicador del SIDA. Esto quiere decir que, en las mujeres con VIH, un diagnóstico de cáncer de cuello uterino marca el punto en el cual el VIH ha progresado a SIDA.1 Las células anormales del cuello uterino que conllevan al cáncer de cuello uterino son causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Los tipos de VPH que causan el cáncer de cuello uterino son más comunes en mujeres que son VIH positivo. Las mujeres con VIH deben hacerse exámenes de Papanicolaou de manera regular para detectar cambios en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en cáncer. Hazte el examen de Papanicolaou dos veces durante el primer año luego de ser diagnosticada con VIH. Si los resultados son normales, hazte un examen de Papanicolaou una vez al año. Si los resultados no son normales, habla con tu médico para saber con qué frecuencia debes hacerte el examen de Papanicolaou y los siguientes pasos a seguir.2 Los investigadores están estudiando si los medicamentos para tratar el VIH también pueden disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.

El VIH y las infecciones vaginales

La candidiasis vaginal es una infección de la vagina que causa picazón y ardor en la vulva. La candidiasis recurrente (al menos cuatro veces al año) se da con mayor frecuencia en mujeres con VIH o SIDA avanzado. La candidiasis vaginal es común y fácil de tratar en la mayoría de las mujeres, pero puede ocurrir con mayor frecuencia y ser más difícil de tratar en mujeres con VIH. Conoce más sobre la candidiasis vaginal.

La vaginosis bacteriana (VB) es una infección vaginal causada por cambios en la cantidad o el balance de bacterias que se encuentran normalmente en la vagina. La VB es más común en mujeres con VIH, y puede ser más difícil de tratar.3

El VIH y el ciclo menstrual

Las mujeres con VIH pueden tener más problemas menstruales que otras mujeres. Puedes tener sangrados más leves o más profusos, falta de períodos menstruales y síndrome premenstrual más grave.

Estos problemas pueden ser causados por otros factores que son más comunes en las mujeres con VIH, tales como infecciones de transmisión sexual (ITS) o estrés, y no por la infección. No obstante, el cambio en tu sistema inmunitario podría afectar tus hormonas y causar problemas con tu período menstrual. La pérdida de peso, las enfermedades crónicas, el consumo de drogas, los anticonceptivos, los medicamentos para el VIH, los fibromas uterinos, la picazón, las infecciones en el tracto genital o la perimenopausia pueden causar problemas menstruales.

Habla con tu médico o enfermera sobre cualquier problema menstrual. Conoce más sobre los problemas del ciclo menstrual.

Los medicamentos para el VIH y las mujeres

Algunos medicamentos pueden interactuar con los medicamentos para el VIH. Estas interacciones pueden causarte daño o reducir la eficacia de los medicamentos para el VIH. Debes informar a tu médico si estás:

  • Usando otros medicamentos recetados
  • Consumiendo drogas recreativas, alcohol, remedios a base de hierbas o medicamentos de venta libre
  • Usando anticonceptivos hormonales, entre ellos la inyección anticonceptiva, píldoras o implantes. Algunos medicamentos para el VIH pueden afectar la cantidad hormonal que permanece en tu sistema, lo cual aumenta el riesgo de embarazo. Habla con tu médico sobre el tipo de anticonceptivo que usas y si necesitas cambiar de método.
  • Estás embarazada o tienes pensado quedar embarazada. Esto influirá en la elección del mejor tratamiento para mantenerte saludable y prevenir la transmisión del VIH a tu bebé.

Los medicamentos para el VIH también pueden causar efectos secundarios diferentes en las mujeres que en los hombres.4

  • Algunos estudios relacionaron el uso de la nevirapina (NVP) con un mayor riesgo de sarpullido y problemas en el hígado en mujeres con recuentos de CD4 más altos.
  • El Ritonavir (Norvir, RTV) puede causar más náuseas y vómitos en las mujeres, pero menos diarrea que en los hombres. El Ritonavir se receta a veces para potenciar la eficacia de otros medicamentos para el VIH.
  • Otros estudios revelan que las mujeres tienen más posibilidades de acumular grasa en todo el cuerpo y tener problemas con el páncreas que los hombres.

No cambies la dosis de tu medicamento por tu cuenta. Si tienes problemas con efectos secundarios, habla con tu médico.

Lee más sobre los medicamentos para el VIH/SIDA y los efectos secundarios para mujeres en el sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos.

Infecciones oportunistas

Las infecciones oportunistas (IO) son infecciones que se aprovechan de la debilidad del sistema inmunitario. La mayoría de las IO que afectan a las personas con VIH son IO indicadoras del SIDA. Esto quiere decir que si tienes VIH y desarrollas una de estas IO, ya tienes SIDA en estado avanzado, la etapa final de la infección por VIH.

Conoce más sobre las IO.

Comer sano

Comer alimentos saludables y prepararlos de manera segura es especialmente importante para las personas con VIH. Elegir alimentos saludables puede ayudarte a mantener un peso y tu sistema inmunitario saludables. 

Si tienes problemas como llagas en la boca, diarrea, náuseas o vómitos, o si el tratamiento afecta tu sentido del gusto o tu apetito, comer saludable puede resultar difícil. Habla con tu médico o enfermera para obtener ayuda. Puede que te recomiende consultar a un nutricionista.

Conoce más sobre cómo comer saludable si tienes VIH, y cómo preparar los alimentos de manera segura para evitar otras infecciones.

Consumo de alcohol y drogas

El consumo de alcohol y drogas es común en personas que tienen VIH o tienen mayores probabilidades de contraer VIH. Incluso si ya tienes VIH, el consumo de drogas te pone en riesgo de contagiarte otras cepas del VIH, u otras enfermedades. El consumo de alcohol y drogas también interfiere con tu tratamiento:

  • Es posible que tu tratamiento no funcione muy bien.
  • Podrías tener efectos secundarios peores.
  • Podrías olvidar tomarte tus medicamentos.
  • El consumo de sustancias también puede causar problemas de salud mental o empeorarlos.

Habla con tu médico si no puedes dejar de consumir alcohol o drogas. Tu médico puede ayudarte a encontrar un plan de tratamiento para el alcohol o las drogas que funcione con tu tratamiento para el VIH. Busca un centro de tratamiento cerca tuyo.

Vacunas

Habla con tu médico antes de ponerte una vacuna. Analiza con tu médico qué vacunas necesitas y cuáles son seguras.

  • Algunas vacunas, como la vacuna contra la gripe y la vacuna contra el VPH, son más importantes si tienes VIH. Las personas que están infectadas con VIH deben colocarse la vacuna inactivada contra la gripe, no la vacuna viva contra la gripe, como FluMist®.5 Debes evitar contraer una infección que tu cuerpo no pueda combatir. Una infección podría empeorar tu VIH.
  • Otras vacunas, como la vacuna contra el sarampión, pueden ser más dañinas si tienes VIH y tu sistema inmunitario no funciona bien.
  • No existe ninguna vacuna para prevenir el VIH.

Conoce más sobre el VIH y las vacunas.

El VIH y el envejecimiento saludable

Gracias al tratamiento, muchas mujeres con VIH tienen una vida más larga. Esto también significa que a medida que envejecen, también enfrentarán los problemas de salud comunes en todas las mujeres mayores. Estos problemas incluyen enfermedad cardíaca, diabetes, hipertensiónartritis y algunos tipos de cáncer.

Otros problemas de salud que surgen a medida que las mujeres con VIH envejecen incluyen:

  • Menopausia. El VIH afecta a las mujeres con menopausia de maneras únicas.
    • Puede que te llegue la menopausia antes de lo normal (la edad promedio en los Estados Unidos es 52).6 La edad de la menopausia en mujeres con un recuento de CD4 más bajo (menos de 200 células por milímetro cúbico de sangre) fue de cuatro años antes que las mujeres cuyo recuento de CD4 fue de más de 500 células por milímetro cúbico de sangre. La edad de la menopausia también fue menor en mujeres con recuentos de CD4 de entre 200 y 500 células por milímetro cúbico de sangre.7 La cantidad de estos glóbulos blancos en la sangre de las mujeres le indica a los médicos la gravedad de la infección de VIH. Los investigadores creen que la disminución del estrógeno (hormona femenina) luego de la menopausia puede afectar los recuentos de CD4.
    • Algunos estudios demuestran que puedes tener sofocos más graves durante la menopausia que las mujeres que no tienen VIH.8
  • La osteoporosis, debilitamiento de los huesos, es una preocupación en todas las mujeres posmenopáusicas, pero especialmente para aquellas con VIH. Estudios recientes demuestran que la osteoporosis puede ocurrir a una edad más temprana en las mujeres (y en los hombres) que tienen VIH.9 Algunos medicamentos para el VIH también pueden causar pérdida ósea.

¿Pudimos responder tus preguntas sobre el VIH y la salud de la mujer?

Para obtener más información acerca del VIH y la salud de las mujeres, llama a la línea de ayuda de OWH al 1-800-994-9662 o consulta los siguientes recursos de otras organizaciones:

Fuentes

  1. Instituto Nacional del Cáncer. (2011). Infección de VIH y riesgo de cáncer. (Versión en inglés)
  2. AIDSinfo.gov. (2016). Pautas para la prevención y el tratamiento de infecciones oportunistas en adultos y adolescentes infectados con VIH. (Versión en inglés)
  3. Organización Mundial de la Salud. (2006). Salud sexual y reproductiva de mujeres que viven con VIH/SIDA. (Versión en inglés)
  4. Panel sobre pautas antirretrovirales para adultos y adolescentes del Departamento de Salud y Servicios Humanos. (2013). (Versión en inglés) Pautas para el uso de agentes antirretrovirales en adultos y adolescentes contagiados con VIH-1 (versión en inglés).
  5. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2016). El VIH/SIDA y la gripe. (Versión en inglés)
  6. Shifren, J. L., Gass, M. L. S. para las Recomendaciones de NAMS para el cuidado clínico de mujeres trabajadoras de mediana edad (2014). Recomendaciones de The North American Menopause Society para el cuidado clínico de mujeres de mediana edad (versión en inglés). Menopause; 21: 1038–1062.
  7. Imai, K., Sutton, M.Y., Mdodo, R., del Rio, C. (2013). El VIH y la menopausia: una revisión sistemática de los efectos del VIH en la menopausia y los efectos de la menopausia en respuesta a la terapia antirretroviral (versión en inglés). Obstetrics and Gynecology International: 340309. 
  8. Wilder, T.L. (2013). Mayor gravedad de los sofocos y agobio en mujeres perimenopáusicas infectadas con VIH: una entrevista con Sara Looby, Ph.D., ANP-BC. (versión en inglés) 
  9. North American Menopause Society. (2013). Los sofocos en las mujeres con VIH son más fuertes (versión en inglés). Basado en un artículo de la revista Menopause.