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Una lactancia que funcione para ti

Decidiste amamantar. ¡Excelente! ¿Y ahora qué? ¿Y durante cuánto tiempo? Fijar metas a largo plazo puede parecer un poco abrumador en las primeras semanas, así que intenta enfocarte en simplemente probar la lactancia materna. Te damos algunos consejos que te ayudarán a elaborar un plan de acción para que la lactancia materna funcione para ti.

 

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El compromiso de las dos semanas

Una vez que hayas dado a luz, pasa esas primeras dos semanas concentrándote en amamantar y recuperarte del parto. Reserva esos 14 días para ti y tu bebé. Es posible que te frustres. Es posible que te asustes. Y también que estés agotada.

La realidad es que las primeras semanas son el momento más difícil para cualquier madre reciente. Suele decirse que la lactancia materna es una experiencia difícil, pero tu cuerpo también está recuperándose de dos hechos importantes: el embarazo y el parto. Por eso, tómate un descanso. Los bebés nacen sabiendo cómo alimentarse. Son las madres quienes tienen que aprender algunas cosas de la misma manera en que tuviste que aprender a caminar.

Haz que estas dos primeras semanas sean tu meta. Regístrala en el calendario. Si después de unos días de amamantar sientes dolor y probaste estos consejos (lee Preguntas comunes sobre la lactancia y el dolor), es probable que algo no esté bien. Llama a tu médico, tu enfermero o tu consultor de lactancia lo antes posible para que te ayude. También puedes llamarnos al 1-800-994-9662 en cualquier momento entre las 9 a. m. y las 6 p. m., hora del este, para hablar con una madre capacitada en lactancia, otra mujer que amamantó y se capacitó para ayudar a otras madres a amamantar.

La rutina de las seis semanas

Generalmente, lleva unas seis semanas entrar en la rutina de lactancia establecida. Para ese momento, la leche ya maduró y tanto tú como tu bebé han encontrado un buen ritmo. Para las seis semanas, tu bebé debería haber visitado al médico dos o tres veces, con lo cual podrás ver cómo ayuda la leche materna en el crecimiento y el desarrollo de tu bebé. Y, debido a que tu bebé ha crecido, no tienes que amamantar con tanta frecuencia como en los primeros días desde que saliste del hospital. Es posible que hasta hayas comenzado a hacer varias cosas mientras amamantas o que amamantes a tu bebé mientras estás fuera de casa.

Volver al trabajo o a estudiar

La situación de cada madre es distinta. Ya sea que vuelvas al trabajo o a estudiar 12, seis o hasta dos semanas después de haber dado a luz, aun podrás planificar amamantar si puedes extraer leche mientras trabajas o estudias. No es fácil, pero cada vez más madres lo hacen. Mira nuestros consejos para volver al trabajo y recuerda que la ley está de tu lado. La mayoría de los empleadores deben darte tiempo para extraerte leche y un lugar privado para hacerlo.

Cómo organizar el cuidado de tu hijo y la extracción de leche

Volver a trabajar o estudiar ya es estresante. Pero como madre reciente, es posible que tengas que confiar el cuidado de tu bebé a otra persona mientras trabajas para ganarte la vida o para graduarte, lo cual puede aumentar el estrés.

  • Asegúrate de que la persona que cuide a tu bebé entienda tus metas de lactancia materna y siga tus instrucciones con respecto a la alimentación del bebé.
  • Cuando intentes encontrar una guardería o un proveedor de cuidado de niños, busca un lugar cercano a tu trabajo para poder amamantar durante un descanso.

Si tu bebé aun no cumplió 1 año y estarás fueras de casa la mayor parte del día, es probable que necesites tener un cronograma para mantener tu suministro de leche. En ese momento es cuando puede ser útil un extractor de leche.

Avanzar... gradualmente

Muchas madres terminan amamantando más tiempo del que pensaban. Con la técnica correcta y el apoyo adecuado, la lactancia materna se vuelve más fácil a medida que tu bebé crece. Además, una vez que veas cómo crece tu bebé gracias a la leche materna, puede ser algo gratificante y hasta motivador. Algunas madres que trabajan descubren que al final de un largo día, un momento tranquilo de lactancia les permite relajarse y conectarse después de haber estado lejos de su bebé.

Una vez que tu bebé comience con los alimentos sólidos aproximadamente a los 6 meses, no tendrás que amamantar con tanta frecuencia. Aunque, lógicamente, las situaciones cambian, así como lo hacen los sentimientos. Por lo tanto, si la lactancia materna resulta bien, sigue con ella. Si no es así, habla con tu médico o tu enfermero antes de comenzar con el proceso de destete. En teoría, el destete de tu bebé es un proceso gradual (no repentino). Y ten en cuenta que cada día que amamantes, tu hijo estará más saludable.

Fuentes

  1. American Academy of Pediatrics. (2012). Lactancia materna y el uso de la leche humana.