Bulimia nerviosa

La bulimia , llamada por lo general bulimia, es un tipo de trastorno de la conducta alimentaria. Las personas con bulimia comen grandes cantidades de comida de una vez y luego tratan de eliminarla o deshacerse del peso que ganaron vomitando, tomando laxantes, haciendo ayuno (que quiere decir dejar de comer) o ejercitándose mucho más que lo normal. La bulimia afecta más a niñas y mujeres que a niños y hombres. La bulimia es un problema de salud grave, pero se puede mejorar con un tratamiento.

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¿Qué es la bulimia?

La bulimia nerviosa, llamada por lo general bulimia, es un tipo de trastorno de la conducta alimentaria. Los trastornos de la conducta alimentaria son problemas de salud mental que causan conductas alimentarias extremas o peligrosas. Estas conductas extremas ocasionan otros problemas de salud graves y a veces la muerte. Con algunos trastornos de la conducta alimentaria también aparece la ejercitación extrema.

Las mujeres con bulimia comen mucha comida en poco tiempo y durante ese momento sienten que no pueden controlar lo que comen (esto se conoce como atracón). Las personas con bulimia luego intentan evitar subir de peso deshaciéndose de la comida (esto se conoce como purga). Los siguientes son algunos de los métodos de purga:

  • Provocarse vómitos
  • Tomar laxantes. Los laxantes pueden incluir píldoras o jarabes que aceleran el paso de la comida por el organismo para generar movimientos intestinales.

Es posible que las mujeres con bulimia también intenten evitar subir de peso después de un atracón ejercitándose mucho más que lo normal, comiendo muy poco o nada (ayuno) o tomando píldoras para orinar con frecuencia.

Por lo general, la autoestima de las mujeres con bulimia está muy ligada a su imagen corporal.

¿Cuál es la diferencia entre la bulimia y otros trastornos de la conducta alimentaria?

Las mujeres con trastornos de la conducta alimentaria como la bulimia, la anorexia y el trastorno alimentario compulsivo tienen un problema de salud mental que afecta la forma en que comen, y a veces la forma en que entrenan. Estos trastornos de la conducta alimentaria suponen un riesgo para su salud.

A diferencia de las mujeres con anorexia, las mujeres con bulimia por lo general tienen peso normal. A diferencia de las mujeres con trastorno alimentario compulsivo, las mujeres con bulimia se purgan o tratan de deshacerse de la comida o del peso ganado después de un atracón. Los atracones y las purgas suelen ser actos privados. Esto puede dificultarnos saber si un ser querido tiene bulimia o algún otro trastorno de la conducta alimentaria.

Se puede tener más de un trastorno de la conducta alimentaria durante la vida. Independientemente del trastorno de la conducta alimentaria que tengas, puedes mejorar con un tratamiento.

¿Quiénes corren riesgo de sufrir bulimia?

La bulimia afecta más a las mujeres que a los hombres. Afecta hasta a un 2 % de las mujeres1 y la padecen mujeres de todas las razas y etnias.2

La bulimia afecta más a niñas y mujeres más jóvenes que a mujeres mayores. En promedio, las mujeres suelen sufrir bulimia a los 18 o 19 años.3 Las adolescentes de entre 15 y 19 años y las mujeres más jóvenes son las que más riesgo corren. Pero los trastornos de la conducta alimentaria están comenzando a aparecer con más frecuencia en mujeres mayores. Según un estudio reciente, el 13 % de las mujeres estadounidenses mayores de 50 años tenían síntomas de un trastorno de la conducta alimentaria.4

¿Cuáles son los síntomas de la bulimia?

Una persona con bulimia puede ser delgada, tener sobrepeso o peso normal. Puede ser difícil darse cuenta de si una persona tiene bulimia con su peso como referencia. Esto se debe a que los atracones y las purgas por lo general suceden en privado. No obstante, los familiares o amigos pueden encontrar envases de comida vacíos en lugares poco frecuentes, o vómito en algún lado de la casa.

A lo largo del tiempo, algunos síntomas de la bulimia pueden ser:5

  • Inflamación en la zona de las mejillas o la mandíbula
  • Callosidades o raspones en los nudillos (por usar los dedos para provocarse el vómito)
  • Dientes que se ven transparentes en lugar de blancos y son cada vez más sensibles, con cada vez más caries
  • Vasos sanguíneos rotos en los ojos
  • Reflujo ácido, constipación y otros problemas gastrointestinales
  • Deshidratación grave

Las niñas y mujeres con bulimia también pueden manifestar cambios de comportamiento, como:

  • Ir al baño con mucha frecuencia justo después de comer (para vomitar)
  • Ejercitarse mucho, aun con mal clima o cuando se lastiman o están cansadas
  • Mostrarse malhumoradas o tristes, que les disguste su apariencia o sentirse inútiles
  • Tener problemas para expresar su enojo
  • No querer salir con amigos ni hacer actividades que solían disfrutar

Las personas con bulimia suelen tener otros problemas de salud mental, como depresión, ansiedad o trastornos de abuso de sustancias.6

¿Cuáles son las causas de la bulimia?

Los investigadores no saben con certeza qué es lo que causa la bulimia y otros trastornos de la conducta alimentaria. Creen que posiblemente los trastornos de la conducta alimentaria sean producto de una combinación de la composición biológica y los sucesos en la vida de una persona. Esta combinación incluye tener genes específicos, la biología de una persona, su imagen corporal y autoestima, sus experiencias sociales, antecedentes de salud familiares y a veces otras enfermedades mentales.  

Los investigadores también están estudiando la actividad inusual en el cerebro, como niveles cambiantes de serotonina y otros químicos, para ver de qué manera afectan los hábitos de alimentación. Más información acerca de los estudios actuales sobre bulimia.

¿De qué manera afecta la bulimia la salud de una mujer?

Purgarse mediante el vómito o tomando laxantes puede evitar que tu cuerpo reciba los nutrientes importantes que necesita de la comida. Con el tiempo, la bulimia puede afectar tu organismo de las siguientes maneras:5,7,8

  • Daño en el estómago por comer en exceso
  • Desequilibrio de electrolitos (niveles de sodio, potasio y otros minerales demasiado altos o demasiado bajos, lo que puede ocasionar ataques cardíacos o insuficiencia cardíaca)
  • Úlceras y otros daños en la garganta por vomitar
  • Períodos irregulares o no tenerlos, lo que puede dificultar quedar embarazada
  • Caries producto de los vómitos
  • Deshidratación
  • Problemas para mover el intestino o daño a los intestinos debido al abuso de laxantes

Según algunos estudios de largo plazo realizados a lo largo de 20 años o más, las mujeres que tuvieron algún trastorno de la conducta alimentaria en el pasado por lo general logran alcanzar y mantener un peso saludable después del tratamiento.9

¿Cómo se diagnostica la bulimia?

Tu médico o enfermera te harán preguntas acerca de tus síntomas y antecedentes médicos. Puede resultarte difícil hablar con un médico o enfermero acerca de los atracones, purgas o ejercicios intensivos secretos. Pero los médicos y enfermeras quieren ayudarte a mejorar. Ser honesta acerca de tu conducta alimentaria con un médico o enfermera es una buena forma de pedir ayuda.

Tu médico puede hacerte análisis de sangre u orina para descartar otras posibles causas de tus síntomas. Posiblemente su médico te haga otras pruebas para saber si tienes otros problemas de salud causados por la bulimia. Estas pruebas pueden incluir análisis de la función renal o un electrocardiograma (ECG) para saber si los atracones y las purgas afectaron tu salud y en qué medida.

¿Cómo se trata la bulimia?

Tu médico puede derivarte a un equipo de médicos, nutricionistas y terapeutas que trabajarán juntos para ayudar a que te mejores.

Lo planes de tratamiento pueden incluir uno o más de los siguientes:6

  • Terapia de nutrición. Las personas que se purgan (se provocan el vómito o toman laxantes) con frecuencia deben ser tratadas por un médico. Las purgas pueden ocasionar desequilibrios de electrolitos que suponen un riesgo para la vida. Algunas personas con bulimia pueden necesitar hospitalización si tienen problemas cardíacos o renales graves.10
  • Psicoterapia. A veces llamada "terapia para conversar", la psicoterapia es una terapia que te ayuda a cambiar los pensamientos o comportamientos que te hacen mal. Este tipo de terapia puede enfocarse en la importancia de hablar acerca de los que sientes y cómo tus sentimientos afectan lo que haces. Por ejemplo, puede ser que hables acerca de cómo el estrés dispara un atracón. Puedes tratarte individualmente con un terapeuta o asistir a un grupo con otras personas que padecen bulimia.
  • Terapia nutricional. Un terapeuta o un dietista registrado pueden ayudarte a alimentarte de manera más sana, sin atracones y purgas.
  • Los grupos de apoyo pueden ayudar a algunas personas con bulimia, si se los incorpora a otro tratamiento. En los grupos de apoyo, las niñas y mujeres, y a veces sus familias, se reúnen para compartir sus experiencias.
  • Medicamentos. La fluoxetina (Prozac) es el único medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para tratar la bulimia, pero solo en adultos.11 Puede contribuir a reducir la necesidad de atracones y purgas y mejorar tus ideas acerca de la alimentación. Hay algunos antidepresivos que pueden resultar buenos para niñas y mujeres que también sufren depresión o ansiedad.

La mayoría de las jóvenes y mujeres mejoran con el tratamiento y logran comer y ejercitarse de manera sana.12 Algunas pueden mejorar después del primer tratamiento. Otras mejoran pero pueden sufrir una recaída y volver a necesitar tratamiento.

¿Cómo afecta la bulimia un embarazo?

La bulimia puede ocasionar problemas para quedar embarazada y durante el embarazo.

Las purgas y atracones a repetición pueden hacer que tu ciclo menstrual se vuelva irregular (esto quiere decir que tengas tu período algunos meses, y otros no). También puede ocurrir que no tengas tu período por varios meses. Los períodos irregulares o faltantes pueden significar que no estás ovulando, es decir que no estás liberando un huevo de tu ovario, todos lo meses. Esto puede dificultarte quedar embarazada.13 No obstante, si no quieres tener hijos ahora y eres sexualmente activa, debes tomar anticonceptivos.

La bulimia también puede causar problemas durante el embarazo. La bulimia eleva tu riesgo de:

  • Aborto espontáneo (pérdida del embarazo)14
  • Nacimiento prematuro (también llamado pretérmino), o parto antes de cumplidas las 37 semanas de embarazo
  • Parto por cesárea
  • Tener un bebé con bajo peso (menos de cinco libras, ocho onzas al nacimiento)
  • Tener un bebé con un defecto de nacimiento15
  • Depresión después del nacimiento del bebé16 (depresión posparto)

Si tuve un trastorno de la conducta alimentaria en el pasado, ¿igual puedo quedar embarazada?

Las mujeres que se recuperaron de la bulimia y tienen ciclos menstruales normales tienen mejores posibilidades de quedar embarazadas y de tener un embarazo seguro y sano.

Si tuviste un trastorno de la conducta alimentaria, puede ser que te lleve un poco más de tiempo quedar embarazada (unos seis meses a un año) en relación con las mujeres que nunca tuvieron un trastorno de la conducta alimentaria.17

Si tuviste un trastorno de la conducta alimentaria y estás intentando quedar embarazada, díselo a tu médico.

¿Puedo amamantar a mi bebé si estoy tomando un medicamento para tratar la bulimia?

Quizá. Algunos medicamentos para tratar la bulimia pueden pasar a la leche materna. Hay ciertos antidepresivos que se pueden tomar sin riesgos durante la lactancia.

Consulta a tu médico para saber cuál es el medicamento que más te conviene. Conoce más acerca de los medicamentos y la lactancia materna en nuestra sección Lactancia materna. También puedes ingresar un medicamento en la base de datos de LactMed® para averiguar si el medicamento pasa a la leche materna y si hay algún posible efecto secundario que podría sufrir tu bebé.

¿Respondimos tu pregunta acerca de la bulimia?

Si deseas obtener más información acerca de la bulimia, llama a la línea de atención telefónica de la OWH 800-994-9662 o comunícate con las siguientes organizaciones:

Fuentes

  1. Smink, F.R.E., van Hoeken, D., Hoek, H. W. (2013) Epidemiology, course, and outcome of eating disorders. Current Opinion in Psychiatry; 26(6); 543-8.
  2. Marques, L., Alegria, M., Becker, A.E., Chen, C., Fang, A., Chosak, A., et al. (2011). Prevalencia comparativa, correlaciones de impedimentos y utilización de servicios para trastornos de la conducta alimentaria entre grupos étnicos de EE. UU.: implicancias para reducir disparidades étnicas en el acceso a atención médica por trastornos alimentarios (versión en inglés). International Journal of Eating Disorders; 44(5): 412-420.
  3. National Collaborating Centre for Mental Health (RU).Core Interventions in the Treatment and Management of Anorexia Nervosa, Bulimia Nervosa and Related Eating Disorders. NICE Clinical Guidelines, No. 9. The British Psychological Society & The Royal College of Psychiatrists: Leicester, UK; 2004.
  4. Gagne, D.A., Van Holle, A., Brownley, K.A., Runfola, C.D., Hofmeier, S., Branch, K.E., et al. (2012). Eating disorder symptoms and weight and shape concerns in a large web-based convenience sample of women ages 50 and above: Results of the gender and body image (GABI) study. International Journal of Eating Disorders; 45(7): 832-844.
  5. Mehler, P.S., Rylander, M. (2015). Bulimia nerviosa - complicaciones médicas. Journal of Eating Disorders; 3:12.
  6. Rushing, J.M., Jones, L.E., Carney, C.P. (2003). Bulimia nerviosa: una revisión de atención primaria. The Primary Care Companion to the Journal of Clinical Psychiatry; 5(5): 217-224.
  7. Fairburn, C.G., Harrison, P.J. (2003). Trastornos de la conducta alimentaria. Lancet; 361(9355):407-416.
  8. National Eating Disorders Association. (s/d). Abuso de laxantes: algunos datos básicos (versión en inglés)
  9. Murray, H. B., Tabri, N., Thomas, J. J., Herzog, D. B., Franko, D. L., Eddy, K. T. (2017). Will I get fat? 22-year weight trajectories of individuals with eating disorders. Int J Eat Disord. Publicación electrónica previa a la publicación impresa.
  10. Jauregui-Garrido, B., Jauregui-Lobera, I. (2012). Sudden death in eating disorders. Vasc Health Risk Manag, 91–8.
  11. Administración de Alimentos y Medicamentos. (2004). Prozac.
  12. Eddy, K. T., Tabri, N., Thomas, J. J., Murray, H. B., Keshaviah, A., Hastings, E., et al. (2017). Recovery from anorexia nervosa and bulimia nervosa at 22-year follow-up. J Clin Psychiatry, 78(2), 184-189.
  13. Morgan, J.F., Lacey, J.H., Sedgwick, P.M. (1999). Impacto del embarazo en la bulimia nerviosa (versión en inglés). British Journal of Psychiatry; 174: 135-140.
  14. Morgan, J.F., Lacey, J.H., Chung, E. (2006). Riesgo de depresión posparto, aborto espontáneo y nacimiento prematuro en la bulimia nerviosa: estudio retrospectivo controlado (versión en inglés). Psychosomatic Medicine; 68(3): 487-492.
  15. Morrill, E.S., Nickols-Richardson, H.M. (2001). Bulimia nerviosa durante el embarazo: un análisis (versión en inglés). Journal of the American Dietetic Association; 101(4): 448-454.
  16. Mazzeo, S.E., Slof-Op't Landt, M.C., Jones, I., Mitchell, K., Kendler, K.S., Neale, M.C., et al. (2006). Asociaciones entre la depresión posparto, los trastornos de la conducta alimenticia y el perfeccionismo en una muestra de mujeres adultas basada en la población (versión en inglés). International Journal of Eating Disorders; 39(3): 202-211.
  17. Easter A, Treasure J, Micali N. (2011). Fertility and prenatal attitudes towards pregnancy in women with eating disorders: results from the Avon Longitudinal Study of Parents and Children. BJOG;118:1491–1498.