Cómo la OWH combate la epidemia de opioides

Ya sea que mires los noticieros, leas los periódicos o navegues por Internet para estar informada, sin duda alguna habrás visto los informes que indican que nuestro país está viviendo una epidemia de sobredosis y muertes como resultado del abuso de opioides. En 2015, 33,091 estadounidenses murieron por sobredosis de opioides. Las cifras referentes a este problema superan las de personas muertas por accidentes de vehículos motorizados y, respecto del año anterior, el aumento es de un 15.6 %. La crisis está incidiendo sobre todas las comunidades del país, ya que las muertes se han incrementado en todos los grupos étnicos y en casi todos los grupos etarios. Sin embargo, la epidemia está afectando particularmente la salud de la mujer.

Mujer mirando una receta con un médicoEl panorama referente al uso y abuso de opioides es diferente entre mujeres y hombres. Las investigaciones sugieren que las diferencias biológicas entre mujeres y hombres parecen incidir sobre la predisposición al abuso de sustancias. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), las mujeres son más propensas a padecer de dolor crónico y tomar opioides recetados como analgésicos por períodos mayores y en dosis más altas que los hombres. Cuando se toman debidamente, los opioides recetados pueden ofrecer considerables beneficios a los pacientes que sufren dolor por cirugías durante un corto plazo o dolor crónico como resultado de lesiones o enfermedades graves, como por ejemplo cáncer. Lamentablemente, las mismas propiedades de los opioides que permiten controlar el dolor, son las que también pueden llevar a la adicción, al abuso, a la sobredosis y a la muerte. 

Las mujeres también suelen consumir sustancias diferente de los hombres; algunas veces consumen una cantidad más pequeña de medicamentos por un período de tiempo más breve que los hombres antes de volverse adictas. Los estudios sugieren que las mujeres que toman opioides no solo se vuelven adictas en menor tiempo que los hombres, sino que además experimentan unas ansias mayores que ellos. El distrés psicológico y emocional también se ha identificado como un factor de riesgo para el consumo dañino de opioides recetados entre las mujeres pero no entre los hombres. Al haber una mayor concientización respecto de los peligros del abuso de medicamentos recetados, los médicos y otros profesionales de la salud están recetando menos opioides. Como resultado, las mujeres están recurriendo cada vez más a la heroína y a los opioides sintéticos fabricados ilegalmente, como por ejemplo el fentanilo. 

Luego de conocer la incidencia que la epidemia de opioides tiene sobre las mujeres, la OWH se asoció con expertos médicos y de la salud pública, legisladores, grupos comunitarios y mujeres que vivieron de cerca el contacto con los opioides para hablar sobre lo que funciona y lo que podemos hacer para mejorar. Solo el mes pasado, la OWH anunció dos medidas orientadas a crear concientización sobre la crisis y fomentar soluciones positivas que podemos implementar para salvar vidas.

Primero, el 19 de julio, la OWH publicó el Informe final: uso, abuso y sobredosis de opioides en mujeres (PDF, 1.5 MB) (versión en inglés). El informe examina los problemas de prevención, tratamiento y recuperación para mujeres que hacen un uso incorrecto, tienen trastornos de uso o abusan de los opioides. Resalta los aspectos únicos de esta epidemia y analiza la incidencia de los opioides sobre las mujeres independientemente de su edad, su etnia, su lugar geográfico y sus ingresos. También presenta los hallazgos y las conclusiones que se obtuvieron en las reuniones nacionales y regionales de la OWH sobre opioides en 2016. 

El 25 de julio, anunciamos la entrega de 16 subsidios para prevenir el abuso de opioides entre mujeres y niñas. Esos fondos se destinarán para apoyar los proyectos en 12 estados. El enfoque de dichos proyectos estará puesto en la prevención del abuso de opioides recetados e ilegales por parte de las mujeres a lo largo de toda su vida. Las entidades públicas y privadas sin fines de lucro seleccionadas son las principales organizaciones que combaten la epidemia en sus comunidades, y han desarrollado innovadoras soluciones orientadas a niñas de entre 10 y 17 años, mujeres en etapa reproductiva y mujeres mayores.

Los factores que llevaron a la crisis a partir del uso de opioides entre las mujeres son complejos, razón por la cual debemos trabajar unidos en las múltiples áreas si vamos a luchar contra esta epidemia. Para obtener más información sobre lo que Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. está haciendo para brindar acceso a recursos orientados a la prevención, el tratamiento y la recuperación, visita www.hhs.gov/opioids (versión en inglés).